PLANETA CANARIO
La Plataforma Salvar Chira-Soria llama a la movilización ciudadana el próximo 22 de octubre para parar la planta de gas natural licuado (GNL) que quiere instalar la empresa Totisa en el puerto de la capital grancanaria, sumando esta lucha a la que desarrolla contra el proyecto central hidroeléctrica de impulsión en las presas de Chira y Soria.
La manifestación, que ya cuenta con la autorización gubernativa, tendrá lugar el sábado 22 de octubre a las 11 de la mañana desde el Parque de San Telmo a la Plaza de la Feria de Las Palmas de Gran Canaria con el lema “Salvar Gran Canaria/Salvar Canarias”, según informa la Plataforma en un comunicado.
La Plataforma ha tenido conocimiento del informe de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias sobre la planta de gas natural licuado que quiere instalar la empresa Totisa en el puerto de la capital grancanaria, en el que se concluye que puede conllevar riesgos para la salud de los vecinos de la capital, por lo que emite un informe desfavorable en respuesta a la petición solicitada por Viceconsejería de Lucha Contra el Cambio Climático del Ejecutivo.
Salud Pública no solo ha advertido de los riesgos para la salud del proyecto sino que discrepa abiertamente del proceder de dicha Viceconsejería, subrayando que ya en julio había informado negativamente y que, pese a ello, le concedieron a Totisa un plazo de un mes para formular alegaciones, tras lo que se recabó nuevo informe de Salud Pública, dándole un plazo de tan solo 5 días. Ante esa situación Salud Pública subraya que no ha encontrado norma que ampare el proceder de la Viceconsejería. Seguidamente, sostiene que el proyecto conlleva riesgos sanitarios y para ello desmonta una a una las alegaciones de Totisa.

Entre otros argumentos, Salud Pública advierte de que el hecho de añadir la producción de energía «añade un mayor impacto al medio y a los residentes más próximos». Recuerda asimismo que el proyecto presentado se situaría a solo 1.100 metros de distancia de zonas habitadas y subraya que Totisa no ha aportado un estudio solvente sobre el recorrido de las emisiones atendiendo a la trayectoria de los vientos. De hecho, se afirma que los vientos dominantes empujan las emisiones (monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno) hacia el mar, cuando es todo lo contrario, los vientos dominantes y los alisios empujan los gases hacia la ciudad, incrementado la contaminación que actualmente ya sufren sus habitantes.
El departamento de la Consejería de Sanidad sostiene que los impactos negativos de mayor peso para la salud pública son los relacionados con «la calidad del aire, junto al riesgo de accidente, incendio y explosión, por sus consecuencias catastróficas», más aún teniendo en cuenta «la proximidad del emplazamiento de las instalaciones» a la población residente en la ciudad.
Concluye Salud Pública diciendo que el proyecto de Totisa «es el único proyecto en España que contiene junto a una regasificadora, una central de combustión de GNL fósil para producción de energía eléctrica de 70 MW» y que supondrá «un impacto local permanentemente para la ciudad con efectos negativos para la salud de la población de la ciudad»
La planta de combustión de gas licuado prevé la instalación de cuatro chimeneas de 25 metros de altura (similar a la de un edificio de ocho plantas) que emitirían óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, metano, compuestos orgánicos, gases de efecto invernadero, etcétera.

Totisa Holdings alega que el funcionamiento de la planta «mejorará la calidad del aire», ya que permitirá suprimir las emisiones de los buques que atracados en el ámbito portuario mantienen sus motores auxiliares encendidos para autoconsumo, sustituyendo las altas emisiones por fuel-oil, por las procedentes del gas natural. Ante estas conclusiones, Salud Pública alude que existe una contradicción, ya que por un lado la empresa dice que las emisiones de la planta «no serán transportadas a la ciudad -en función de la dirección del viento-», mientras que por otro asegura que sí se beneficiaría por «ser las emisiones menos contaminantes», según informó La Provincia.
Por todo ello Salvar Chira Soria exige el cese del consejero Valbuena y de su viceconsejero, «que han actuado igual que con el expediente del Proyecto Chira-Soria, aplicando una política de actos consumados con la aprobación de proyectos en el mes de agosto, esperando que pasaran desapercibidos ante las organizaciones y la ciudadanía».
Según el portavoz de Salvar Chira-Soria, Pedro Pablo Medina “repiten su modus operandi con el proyecto de la Rrgasificadora en el Puerto de la Luz, vuelven a sacar el expediente y reúnen a la comisión deprisa y corriendo, buscando colar los procedimientos obligatorios y agilizar los pelotazos económicos que supondrán estos proyectos”.




















































