PLANETA CANARIO
El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha visitado La Palma y se ha mostrado impresionado al «descubrir el dolor, la necesidad y la incertidumbre de las personas» damnificadas por la catastrófe volcánica, según ha informado en nota de prensa la Diputación del Común.
Gabilondo, a quienes las asociaciones vecinales y de afectados entregaron documentos con sus reivindicaciones, también les comentó que había recibido pocas quejas por esta erupción y animó a que reclamen más, si bien el Diputado del Común dejó claro que no podía hacer promesas sino mantener los expedientes abiertos para investigar las reclamaciones que presentan los ciudadanos.

Colectivos de La Laguna, Las Manchas, El Remo, Todoque y La Bombilla han entregaron el viernes 7 de octubre al Defensor el Pueblo un escrito, en el que le relatan los múltiples problemas sociales provocados por la catástrofe volcánica aún sin resolver y le piden que “actúe” en defensa de la población afectada, por la «precaria situación» en que han quedado muchos vecinos.
Las asociaciones de vecinos reivindican la necesidad de “un plan de reconstrucción de verdad y ya” para acabar con “un día a día lleno de inseguridades, incertidumbre y desinformación” de unos afectados que además están “cansados y agotados de tanto papeleo (burocracia) y tantas vueltas para recibir ayudas”.

Por su parte, la Plataforma de Afectados por la Erupción del Volcán en Cumbre Vieja 2021 ha entregado en mano este 7 de septiembre al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, de visita en La Palma, un documento con 14 medidas concretas para que el Valle de Aridane salga del pozo, y en el que se queja de que «las Administraciones públicas no han estado a la altura» porque no han sido capaces de un plan de actuación coordinado con medidas a corto, medio y largo plazo para la recuperación de la zona y la población afectadas
En un detallado documento, la plataforma, que el pasado mes reunió a varios miles de personas en una manifestación celebrada en Los Llanos de Aridane -la protesta más numerosa hasta ahora- reclama al Gabilondo, que interceda para que se apruebe y aplique «un plan integral de reconstrucción con una normativa propia y un organismo bajo un único mando (consorcio o empresa pública) que lo ejecute».

Las asociaciones de vecinos denuncian que muchos damnificados no han recibido las ayudas prometidas: “Esperan aún por la ayuda estatal de los 60.000€ a por pérdida de primera vivienda; por los 10.000€ para enseres, por los 10.000€ del Cabildo por pérdida de primera vivienda. Algunos no han recibido ni la parte de las donaciones que les correspondía, además de la ayuda de 30.000€ que el Gobierno de Canarias prometió daría por pérdida de vivienda”.
También se quejan de que, un año después del inicio de la erupción y casi 10 meses de su final, no está resuelto el problema habitacional: “Algunos siguen viviendo en hoteles desde la erupción volcánica, en caravanas, en locales acondicionados, realojados en casa de familiares y amistades”.
Señalan las asociaciones de vecinos que una parte de quienes han recibido las ayudas “tampoco puede rehacer sus vidas porque son insuficientes para poder comprar una vivienda o terreno donde luego construir con los altos precios actuales”, a lo que se une la tardanza en dispone de bolsas de suelo para la reconstrucción de las casas, lo que hace que el dinero de las ayudas las tengan que emplear en subsistir y no tendrán luego recursos para rehacer sus vidas.

Además, avisan de la crisis económica y social que acarrea esta erupción: “Muchos han perdido sus medios de sustentos, fincas agrícolas, negocios bajo la lava, y otros aún con las puertas cerradas, casas vacacionales, y un largo etcétera, en definitiva pérdida de sustentos y se encuentran sin trabajos y subsistiendo de ayudas de organizaciones como Caritas y Cruz Roja porque ya a veces en los servicios sociales municipales no hay para todos”.
En el escrito, reclaman como una ayuda “justa” que las Administraciones publicas la equiparen al valor de lo que las familias damnificadas tenían antes de la erupción, “ni más ni menos”, pues, si bien reconocen que tener aseguradas las casas habría evitado esta situación precaria, no se puede pasar por alto los motivos por los que no tenían sus propiedades aseguradas, lo que hace “injusto” que no reciban esa compensación “cuando la causa ha sido la que ha sido”, una catástrofe natural sin paliativos.
El documento entregado a Gabilondo por las asociaciones de vecinos lo firman Jennifer Sánchez González (presidenta de la Asociación de Vecinos de Las Manchas y portavoz de estos colectivos), Roberto Jesús Leal Rodríguez (presidente de la Asociación de Vecinos de Todoque), Juan Marcelino Rodríguez Ramírez (presidente de la Asociación de Vecinos de La Laguna), Gabriel Agustín Rodríguez Acosta (secretario de la Asociación de La Bombilla) y Ezequiel Sánchez González (presidente de la Asociación de Vecinos de El Remo).
Para ello, piden una normativa propia que debe aprobarse en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Canarias de forma urgente, así como de la excepción de aquellas normas que impidan el desarrollo de esta propuesta.
LA HOJA DE RUTA QUE PIDE LA PLATAFORMA DE AFECTADOS

Las 14 medidas que componen el plan de la Plataforma de Afectados del Volcán en Cumbre Vieja para 2021 son las siguientes:
«1 La agilización de todas las ayudas pendientes, y su incremento hasta alcanzar el valor de mercado de lo perdido o, para aquellos que por edad o circunstancias no puedan asumir la reconstrucción de su vivienda, una vivienda pública que sustituya a la que tenían.
2 La recuperación de los barrios destruidos, con las infraestructuras de las que disponían, de forma que no se produzca un desarraigo con la consiguiente emigración de las personas que ya no encuentren en la zona su forma de vida.
3 Para las personas que han perdido explotaciones agrarias o ganaderas, una compensación que equivalga al montante total de lo perdido, de forma que puedan reiniciar su negocio, en el mismo sitio si es posible, y si no en otro lugar, facilitando terrenos con la calificación que lo permita. Deberán adoptarse normas que permitan la recuperación de los cultivos afectados en las mismas condiciones que tenían (mantenimiento de histórico platanero por ejemplo)
4 Para las personas que hayan perdido negocios o locales, la indemnización que corresponda al valor de lo perdido, de forma que puedan reiniciar su actividad en la misma zona o en otra, con las ayudas temporales suficientes hasta que esto se produzca.
5 Para los apartamentos o viviendas vacacionales que existían en la zona, un programa de recuperación turística con indemnizaciones que permitan recuperar la actividad lo antes posible, así como normas ágiles que faciliten la inversión.
6 Un plan de ayudas para los pescadores y pescadoras, así como para los negocios que dependen de ellos, hasta que se pueda recuperar la plena actividad.
7 El desarrollo de un Plan de Recuperación Industrial a fin de recuperar cuanto antes la zona industrial del Valle de Aridane, y ayudas para la instalación de las empresas que existían, bien en esa zona, o si por los plazos no es posible, en las zonas industriales más cercanas, a fin de que se recupere cuanto antes íntegramente la actividad económica y los puestos de trabajo de las industrias que existían.
8 Un plan de ayudas económicas para las empresas de la isla que hayan visto afectada su actividad (cero turístico, empresas dependientes del sector del plátano, etc) porque todos los puestos de trabajo hay que salvarlos.
9 Los ERTES aprobados deben durar hasta que se haya recuperado totalmente la actividad de todas las empresas afectadas.
10 Cancelación de todas las hipotecas y préstamos que hubiera sobre los bienes afectados, así como las deudas tributarias que estén pendientes sobre esos bienes.
11 Un plan de refuerzo de la sanidad palmera en materia de salud mental y psicológica, porque con los recursos disponibles en la Isla es imposible atender los problemas que se derivarán de las consecuencias de esta etapa.
12 Un plan de infraestructuras públicas y de apoyo a las infraestructuras privadas que garantice la recuperación lo antes posible de las carreteras, redes de riego y embalses, colegios, centros de salud, etc.
13 Un plan de recuperación de la actividad turística con una duración de diez años, que incluya medidas de incremento de la conectividad, promoción, y desarrollo de productos.
14 Medidas tributarias especiales que permitan la reconstrucción y el mantenimiento de la población. En especial, el cumplimiento del acuerdo del Congreso de los Diputados que aprobó la rebaja del IRPF para los residentes con las mismas condiciones que en la actualidad disfrutan Ceuta o Melilla».




















































