PLANETA CANARIO
El Cabildo grancanario sacará de nuevo a concurso en la primera quincena de agosto por 234 millones de euros el proyecto para ejecutar el proyecto La Nube de ampliación y reforma del Estadio de Gran Canaria.
Hay prisas, porque este recinto deportivo se necesita para el Mundial de Fútbol de 2030, ya que Gran Canaria es una de las sedes elegidas por la FIFA para el próximo campeonato.
Para cubrir el alza del presupuesto con respecto a los 174 millones de la primera licitación se incorporan a la financiación 25 millones aportados por el Gobierno de Canarias y otros 15 del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que se suman a los 60 ya comprometidos por la UD Las Palmas en el marco de un acuerdo de cogestión de la instalación, y a los 134 millones del Cabildo, que negocia también la implicación económica del Estado, según informa en un comunicado la institución insular.
Tanto el presidente del Cabildo, Antonio Morales, como el consejero insular de Deportes, Aridany Romero, subrayan que esta hoja de ruta permite cumplir con los plazos y exigencias de la FIFA para las sedes y agradeció el apoyo institucional del Gobierno de Canarias y del Ayuntamiento para la realización de una infraestructura «icónica y estratégica que posibilitará a la isla entrar en una nueva dimensión deportiva y de oportunidades sociales y de diversificación económica».

El proyecto del nuevo Estadio es fruto de un concurso internacional de ideas ganado por el estudio de arquitectura L35 con su innovadora propuesta La Nube. Tras los primeros análisis técnicos, el equipo diseñador planteó que las condiciones del suelo hacían necesario elevar la inversión inicialmente prevista de los 114 millones hasta los 174.
En ese momento, el Cabildo abrió un dialogo con la UD Las Palmas que dio lugar al anuncio en marzo de este año de un compromiso por medio del cual el conjunto amarillo ponía a disposición de la obra 60 millones y se establecía al mismo tiempo un marco de negociación para la cogestión público-privada del equipamiento, que mantendrá en cualquier caso su titularidad pública al cien por cien.

La primera licitación quedó desierta, una circunstancia que el Cabildo considera «habitual en este tipo de procesos» y que “no supone un fracaso ni un riesgo de nada, como han argumentado de manera interesada desde algunos sectores”, afirma el presidente del Cabildo.
El gobierno insular que preside Antonio Morales justifica lo ocurrido por «la coincidencia con el periodo de licitación de una alteración completamente excepcional del mercado internacional por la política arancelaria de Trump, la guerra de Irán y su impacto en el tráfico del petróleo por el Estrecho de Ormuz o el incremento de los costes del transporte marítimo y de los impuestos fronterizos, así como el encarecimiento de la mano de obra especializada».
Esto provocó que el precio del acero se duplicara y es un elemento esencial en la nueva cubierta del Estadio. También se incrementaron fuertemente los costes del aluminio y del hormigón, así como de la mano de obra especializada, que pasó de los 16 y 17 euros la hora a una media de 25, o incluso 30 si se requieren más turnos.




















































