VICENTE PÉREZ
El proyecto de Underwater Gardens Park Tenerife, con el que se pretendía ocupar suelo hoy rústico de 10,6 hectáreas en Punta Blanca (Guía de Isora) para un gran parque de actividades medioambientales con una oferta de plazas turísticas complementarias, perderá la declaración de interés insular que obtuvo hace 4 años del Cabildo de Tenerife. Un revés que puede darle la puntilla definitiva.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila (CC), ha firmado el decreto que propone retirarle esta consideración, con el argumento de que el proyecto ya no responde a los fundamentos que motivaron su declaración de interés insular en el año 2022 (cuando en esta institución gobernaba el PSOE con Ciudadanos), y será elevada al Pleno para su ratificación previo trámite de audiencia al promotor.
El proyecto ha tenido una férrea oposición de grupos ecologistas y deportivos, hasta 34 colectivos, integrantes de la plataforma Salvar Punta Blanca, que celebran este decisión como una «victoria» y esperan que el anuncio del Cabildo se concrete en el «freno definitivo del macroproyecto turístico en la franja marina Teno-Rasca». Los detractores de esta iniciativa venían advirtiendo de que bajo una apariencia medioambientalista, los promotores pretendían urbanizar suelo rústico para un negocio turístico.
La presidenta del Cabildo expuso en rueda de prensa que “esta es una decisión a favor de Tenerife, de nuestro patrimonio natural y del modelo de isla que queremos construir”. Arguyó que el proyecto se planteaba en el ámbito de la Zona Especial de Conservación Teno-Rasca, “uno de los espacios de mayor valor ecológico de Canarias y de Europa, cuya preservación forma parte de nuestra responsabilidad como institución”.

Hay que recordar que Underwater Gardens Park Tenerife solicita además la ocupación de 11.691 m² de dominio público marítimo-terrestre en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Franja Marina Teno-Rasca,no de los mejores santuarios de cetáceos de Europa.
El vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso (PP), aclaró que “el proyecto de interés insular que tramita el Cabildo se circunscribe única y exclusivamente a la vertiente de tierra situada en suelo rústico común, dentro de lo que conocemos como Garden Gate», pero señaló que esta iniciativa » no puede entenderse sin el lado mar, pues ambos están íntimamente relacionados”.
El vicepresidente abundó en que “este proyecto se ha desligado por completo del fundamento que motivó su declaración de Interés Insular en 2022, ya que lo que nació con la vocación de ser un parque regenerativo científico y sostenible, se ha desvirtuado hasta convertirse en un recinto recreativo, sin ninguna conexión real con la regeneración ambiental».

INFORME TÉCNICO AHORA DESFAVORABLE
La directora insular de Proyectos Estratégicos, Alicia Leirachá, indicó que “al no contar con los permisos preceptivos para la regeneración en el mar ni en el litoral, el promotor ha vaciado de contenido el proyecto en tierra, haciendo desaparecer el marcado componente científico e investigación y de regeneración ambiental que justificó su interés insular».
«Emitimos un informe desfavorable porque la propuesta presentada no cumple con el contenido exigible por la Ley del Suelo de Canarias a los proyectos de interés insular y desnaturaliza la idea original», añadió la responsable de Proyectos Estratégicos.
El gobierno del Cabildo asegura que requirió al promotor la reconfiguración del proyecto para adaptarlo a la normativa vigente, eliminando las actuaciones previstas sobre suelo rústico de protección ambiental y concentrando el desarrollo en suelo rústico común.
Pero, según la institución insular, «la documentación finalmente presentada por el promotor no cumple estos requisitos; y además, el proyecto carece de las autorizaciones científicas necesarias para desarrollar las actuaciones de regeneración marina que constituían el elemento central de la propuesta».

En un comunicado, la Plataforma Salar Punta Blanca, recuerda que la declaración de Interés Insular «era la pieza que permitía construir en suelo rústico de protección ambiental, donde se proyectaban más de 18.000 m² de infraestructuras en 10,6 hectáreas de tierra: un meditatorium, un museo acuático, piscinas y una desaladora, entre otros.
En opinión de esta plataforma ecologista, «sin la declaración de Interés Insular, el proyecto pierde el amparo administrativo que necesitaba para levantar esas construcciones en ese suelo protegido, por lo que la parte terrestre queda inviable tal y como estaba planteada».
“Esto es una victoria de la lucha colectiva», señala el comunicado de este movimiento ciudadano que integra a 34 colectivos. Añade un deseo: «Ojalá la presidenta del Cabildo de Tenerife escuche a la ciudadanía de verdad y ponga freno a otros proyectos ecocidas, como el Circuito del Motor o las ampliaciones de aeropuertos, puertos y carreteras que pretende poner en marcha.”.

Aseguran estas asociaciones que existen otras amenazas «como Cuna del Alma, los proyectos de Metrovacesa y Los Menceyes que pretende construir dentro del espacio natural protegido de la Montaña de Guaza.
“¿Cómo se entiende que se retire el interés insular a este parque temático mientras el propio Cabildo tramita actualmente WaveGarden, un parque temático de olas artificiales frente a la playa de La Tejita?” pregunta la plataforma.
En otro comunicado, Greenpeace, que forma parte de la plataforma, celebra «el frenazo a Underwater Gardens en Punta Blanca y exige a la empresa la retirada definitiva del proyecto».
Para la organización, este anuncio del Cabildo, «sin ser definitivo, tiene que provocar la retirada definitiva de cualquier intento de convertir el paraje de Punta Blanca y la ZEC Franja Marina Teno-Rasca en un nuevo polo de atracción turística disfrazado de parque regenerativo, que metería más presión al ya de por sí castigado medio ambiente de la costa suroccidental de la isla»
“Estamos sufriendo una pérdida de biodiversidad sin precedentes, por loq ue no podemos permitir que proyectos como Underwater Gardens amenacen la integridad de espacios naturales protegidos para que ciertas empresas o sectores sigan acaparando beneficios económicos», manifiesta Kilian Lopez, portavoz de Greenpeace en Canarias.
UGI, LA COMPAÑÍA PROMOTORA DEL PROYECTO

El proyecto está promovido por la empresa Underwater Gardens International (UGI), una sociedad española fundada en 2016 por el arquitecto y urbanista Marc García-Durán Huet.
La compañía centra su actividad en el desarrollo de proyectos vinculados a la regeneración de ecosistemas marinos y a la divulgación científica sobre el océano, combinando investigación, innovación tecnológica y educación ambiental.
Underwater Gardens International está integrada por un equipo multidisciplinar formado por profesionales de ámbitos como la arquitectura, la ingeniería, la biología marina, la oceanografía y el diseño. La dirección científica corresponde al investigador Sergio Rossi, especialista en ecología marina.
Respecto a su estructura empresarial, la información pública disponible en la página web corporativa no identifica quiénes son los accionistas ni los inversores privados de la sociedad, ni detalla la composición de su capital social. La empresa sí informa de colaboraciones con distintas entidades científicas e institucionales y de su participación en proyectos internacionales relacionados con la conservación de los océanos.
Entre esas colaboraciones figura una alianza con BNP Paribas para respaldar proyectos de investigación sobre regeneración marina. Asimismo, UGI participa en iniciativas financiadas por la Unión Europea, como el proyecto Ocean Citizen, y señala que algunas de sus actuaciones forman parte del Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030) promovido por la UNESCO.
EL PROYECTO PREVISTO EN LA COSTA DE GUÍA DE ISORA

La actuación prevista en Tenerife recibe el nombre de Blue Innovation Hub. Según la documentación difundida por la propia empresa, se concibe como un espacio dedicado a acercar el medio marino a la ciudadanía mediante actividades de investigación, divulgación, formación y experiencias inmersivas relacionadas con la conservación de los océanos.
La documentación gráfica y descriptiva publicada por UGI contempla la construcción de un complejo integrado en el paisaje, formado por edificios de baja altura, cubiertas ajardinadas, laboratorios, espacios expositivos, auditorios, jardines adaptados al entorno costero y recorridos peatonales. La empresa plantea asimismo la creación de un denominado Sea Garden, un área de restauración marina vinculada a las actividades científicas y educativas del centro.
Entre los objetivos que la promotora atribuye al proyecto figuran el impulso de la investigación sobre los ecosistemas marinos, la divulgación científica, la educación ambiental y el desarrollo de iniciativas dirigidas a la restauración de hábitats submarinos y a la conservación de la biodiversidad. La empresa sostiene además que el modelo pretende contribuir a financiar actuaciones de regeneración del medio marino mediante los ingresos generados por la actividad del propio complejo.




















































