VICENTE PÉREZ
Los caminos de la vida son siempre imprevisibles y hace 38 años llevaron a Antonio Márquez, un guardia civil canario, natural de Garafía, hasta La Rioja.
Y aunque hace 28 años volvió a su tierra, donde es experimentado piloto de helicóptero y hoy comandante, el pueblo riojano donde se enamoró y del que se enamoró, lo eligió para ser este año el pregonero de sus fiestas patronales.

Todo comenzó en 1984, cuando la Guardia Civil lo destinó al puesto de Casalarreina, demarcación que comprende el pequeño municipio de Cuzcurrita del Río Tirón, un pueblo de unos 500 habitantes (en vacaciones llega a haber 2.000), donde el destino, inescrutable, le permitió conocer a quien se convertiría en su esposa.
Desde entonces la vida de Antonio Márquez ha estado vinculada a ese rincón riojano a la vera de un afluente del río Ebro, una población que hunde sus raíces en el siglo XI, señorial, de casas antiguas de piedra, blasonadas, con bodegas y viñedos, cuna de exquisitos vinos.
«Volver a mirar a los pueblos»

Leyó el pregón en el balcón del Ayuntamiento de Cuzcurrita el pasado 28 de septiembre, junto al alcalde del municipio, Román Urrecho Junquera, y numerosos vecinos.
«Hablé de las cosas de los pueblos, del sentimiento de tener uno, de sentirse parte y miembro de un pueblo, de las tradiciones, de las singularidades, de los recuerdos.. en fin, de lo que ahora hemos vuelto a descubrir, al volver a mirar hacia los pueblos después del covid», resume el pregonero.

No hay que olvidar tampoco el profundo arraigo y el importancia del servicio que la Guardia Civil (el 12 de octubre celebra el día de su patrona, la Virgen del Pilar) presta en el mundo rural, en los pueblos pequeños, donde se encargan de velar por la seguridad ciudadana y también por la conservación de la naturaleza y un medio ambiente digno para la sociedad.
Un deber profesional que en el caso de Antonio Márquez surge de manera espontánea, por sus firmes convicciones éticas de servicio público y preocupación por estos temas, a lo que se unen sus vínculos vitales y sentimentales con entornos con tan rico patrimonio natural, cultural y humano, como La Palma y La Rioja.
«El pueblo más bonito de La Rioja y de los más bonitos de España»

Fue un pregón emotivo para él, en el que glosó «cosas sencillas que llegan al corazón». Precisamente el corazón es lo que vinculó para siempre a este guardia civil garafiano con este hermoso pueblo riojano, pues allí conoció al amor de su vida y todos los años vuelve con su esposa a visitarlo. Antonio Márquez es un gran enamorado y un gran valedor del patrimonio histórico de los pueblos de España.
Por eso cada vez que vuelve a Cuzcurrita disfruta de su magnífico casco histórico y sus espléndidos documentos de piedra sillar: «Es el pueblo más bonito de la Rioja y uno de los lugares con mayor encanto de todo el país», sentencia.

Unos días después de pregonar estos festejos, confiesa su «orgullo porque te sientes reconocido en un pueblo a pesar de que no soy nadie ilustre, sino una persona que está íntimamente ligada a este lugar».
Un guardia civil de altos vuelos
Como piloto de helicópteros, este comandante atesora una amplísima experiencia, en la que cabe destacar las operaciones de rescate y salvamento, así como vuelos de coordinación de operativos de emergencia, como los de extinción de incendios.
Pilotó también el helicóptero que en la reciente erupción volcánica de su isla llevaba a los científicos a las proximidades de la columna eruptiva para mediciones y observaciones.
Una catástrofe que le ha llegado al alma, y se ha solidarizado con la población damnificada, a la que espera que lleguen las ayudas oficiales necesarias para que pueda rehacer su vida después de este desastre natural tan duro.
Es también un gran amante de los paisajes de Canarias, que ha podido conocer y divulgar desde el aire.
Las fiestas de un pueblo con 11 siglos de historia
Cuzcurrita -el pueblo que, con La Palma, lleva siempre en el corazón este servidor público- celebra sus fiestas patronales en honor a San Miguel el 29 de septiembre, con misa y procesión acompañada de los danzadores del pueblo, así como la tradicional pisada de la uva. En estos festejos se traslada en procesión hasta la ermita de Tironcillo, celebrándose un día de romería y dejando a la Virgen en la ermita durante el invierno.
La historia de esta villa, por donde Antonio Márquez pasea siempre que puede, data de la Edad Media, cuando fue plaza fuerte y estaba amurallada, además de tener su castillo extramuros.

En el siglo XVI, reinando Felipe II de España. Pedro Velasco, noveno Señor de Cuzcurrita, por su matrimonio con Marta de Rojas y Osario, fundaron mayorazgo, esculpiendo sus armas en la puerta de entrada del castillo tal como actualmente puede observarse.
Cuzcurrita formó parte de Burgos hasta la creación de la nueva provincia de Logroño en 1833, pasando al partido judicial de Haro en 1834.
Los monumentos de Cuzcurrita

En el corazón mismo Cuzcurrita, la Plaza Mayor, se encuentra la Iglesia de San Miguel Arcángel, declarada Monumento Nacional desde 1978, una obra barroca del siglo XVIII. Otro inmueble histórico destacado es el castillo y lavadero, vestigio del sistema de fortificaciones medieval que en esa comarca defendían el reino de Castilla en su frontera con Navarra, en constantes batallas.
Unos rincones cargados de esa historia que tanto gusta a Antonio Márquez, y que conoce como la palma de su mano. Por las añejas, nobles y vetustas calles de esta villa riojana disfrutó hace unos días con el mismo placer con que lo hace de los cascos históricos y de los paisajes de La Palma y de Canarias. Dos tierras distintas y distantes pero juntas en el corazón de este guardia civil, pues para él forman parte de un mismo sentimiento de gratitud y de amor, que es el mayor patrimonio de los seres humanos.





















































