PLANETA CANARIO
Se iba a casar pero llegó la guerra. Vitali es un programador informático que vive en Zhitomer, una ciudad de Ucrania al oeste de la capital del país, Kiev. Hace unos días el Ejército ruso bombardeó una zona residencial y ahora ayuda a desescombrar.
Vitali ha sido entrevistado por la corresponsal de Radio Televisión Española (TVE) Almudena Ariza, mientras colaboraba en las tareas de limpieza de la zona bombardeada. En el reportaje, contó a la reportera cómo fue el bombardeo: «Estaba en casa, fue terrible, como un terremoto».
Para este ucraniano «la vida se ha parado» por la invasión militar rusa en su país. Estaba en un momento feliz de su vida. Relata que se iba a casar y que su luna de miel la iba a pasar en Tenerife. «Pero ahora, con la guerra, ya no sé qué ocurrirá», se lamenta, sabedor de que su vida y la de su futura esposa están en peligro e ignoran cuando todo volverá a ser como antes de la guerra.
En Zhitomer, al oeste de Kiev los misiles han destrozado un hospital, una escuela y una zona de viviendas. Entre los escombros deambulan muchos vecinos que aturdidos intentan despejar el área afectada para retomar una vida cotidiana que se ha congelado en el tiempo, según informa la periodista de RTVE.

Otro de los habitantes de Zhitomer relata hundido cómo ha perdido su casa: «Hubo una explosión y luego ya no quedaba nada». Este hombre ayudó a familias que se encontraban atrapadas y presenció la muerte de una mujer de unos 30 años, madre de un bebé recién nacido.
Otro de los voluntarios, Yuri, declara a TVE que no quiere pensar. Su único objetivo es trabajar junto a las casas arrasadas y los vehículos convertidos en chatarra en lo que antaño fue una urbanización de viviendas. Ahora apenas queda nada en pie entre los cráteres causados por las explosiones.




















































