VICENTE PÉREZ
Escolástico Gil, de Iniciativa por El Rosario-Verdes, comenzó este sábado su segundo mandato como alcalde. Reforzado por sus resultados en las elecciones del pasado 26 de mayo, pues subió de 5 a 8 concejales, solo le bastaba un apoyo más de otros partido para conseguir la mayoría absoluta en este municipio del área metropolitana tinerfeña. Y vino de la mano de Sí se puede, en virtud del pacto que habían anunciado, y que supone la continuidad con el acuerdo de gobierno que ya mantenían desde el mandato pasado.
En la oposición se quedan nada menos cinco partidos: el PSOE (con el que IR-Verdes no hace buenas migas debido a que todavía lo controlan afines al exalcalde Macario Benitez, condenado por dos causas, una de ellos el caso Varadero, denunciado por el propio Escolástico Gil), CC (que fue en alianza electoral con el partido local Vecinos por El Rosario, el que lidera la exedil del PSOE Ana Lupe Mora, condenada por el mismo caso citado), Podemos (con el que tampoco tiene sintonía el regidor municipal), Ciudadanos y Partido Popular.
El salón de plenos se llenó hasta la bandera para la sesión constituyente, que presidió presidieron, por edad, Jacinto José Correa Perdomo y Jennifer Candelaria Torres Ravelo. De nuevo con el bastón de mando en la mano, Gil agradeció a la edil de Sí Se Puede, María Beatriz Díaz Hernández, que dé IR-Verdes «la estabilidad necesaria para llevar a cabo, de nuevo, un gobierno social , progresista y ecologista».
Repasó la gestión llevada a cabo durante los últimos cuatro años y reflexionó que «si en el pasado mandato fue clave la negociación, en este que comienza es hora de hacer realidad y de poner en funcionamiento esas inversiones que logramos negociar en el anterior».
Tuvo palabras para la oposición, donde él mismo estuvo durante años cuando fiscalizaba la gestión de Macario Benítez, cuyo tiempo, con sus luces y sus sombras, parece haber quedado ya atrás en la historia política rosariera. «Al resto de partidos que han conseguido representación en este Salón de Plenos», enfatizó Gil, «les aseguro que tendrán siempre la mano tendida del gobierno si lo que quieren es colaborar; construir un municipio en positivo es un trabajo de todos: del gobierno local y de una oposición respetuosa y responsable».
VICENTE PÉREZ
Escolástico Gil, de Iniciativa por El Rosario-Verdes, comenzó este sábado su segundo mandato como alcalde. Reforzado por sus resultados en las elecciones del pasado 26 de mayo, pues subió de 5 a 8 concejales, solo le bastaba un apoyo más de otros partido para conseguir la mayoría absoluta en este municipio del área metropolitana tinerfeña. Y vino de la mano de Sí se puede, en virtud del pacto que habían anunciado, y que supone la continuidad con el acuerdo de gobierno que ya mantenían desde el mandato pasado.
En la oposición se quedan nada menos cinco partidos: el PSOE (con el que IR-Verdes no hace buenas migas debido a que todavía lo controlan afines al exalcalde Macario Benitez, condenado por dos causas, una de ellos el caso Varadero, denunciado por el propio Escolástico Gil), CC (que fue en alianza electoral con el partido local Vecinos por El Rosario, el que lidera la exedil del PSOE Ana Lupe Mora, condenada por el mismo caso citado), Podemos (con el que tampoco tiene sintonía el regidor municipal), Ciudadanos y Partido Popular.
El salón de plenos se llenó hasta la bandera para la sesión constituyente, que presidió presidieron, por edad, Jacinto José Correa Perdomo y Jennifer Candelaria Torres Ravelo. De nuevo con el bastón de mando en la mano, Gil agradeció a la edil de Sí Se Puede, María Beatriz Díaz Hernández, que dé IR-Verdes «la estabilidad necesaria para llevar a cabo, de nuevo, un gobierno social , progresista y ecologista».
Repasó la gestión llevada a cabo durante los últimos cuatro años y reflexionó que «si en el pasado mandato fue clave la negociación, en este que comienza es hora de hacer realidad y de poner en funcionamiento esas inversiones que logramos negociar en el anterior».
Tuvo palabras para la oposición, donde él mismo estuvo durante años cuando fiscalizaba la gestión de Macario Benítez, cuyo tiempo, con sus luces y sus sombras, parece haber quedado ya atrás en la historia política rosariera. «Al resto de partidos que han conseguido representación en este Salón de Plenos», enfatizó Gil, «les aseguro que tendrán siempre la mano tendida del gobierno si lo que quieren es colaborar; construir un municipio en positivo es un trabajo de todos: del gobierno local y de una oposición respetuosa y responsable».
VICENTE PÉREZ
Escolástico Gil, de Iniciativa por El Rosario-Verdes, comenzó este sábado su segundo mandato como alcalde. Reforzado por sus resultados en las elecciones del pasado 26 de mayo, pues subió de 5 a 8 concejales, solo le bastaba un apoyo más de otros partido para conseguir la mayoría absoluta en este municipio del área metropolitana tinerfeña. Y vino de la mano de Sí se puede, en virtud del pacto que habían anunciado, y que supone la continuidad con el acuerdo de gobierno que ya mantenían desde el mandato pasado.
En la oposición se quedan nada menos cinco partidos: el PSOE (con el que IR-Verdes no hace buenas migas debido a que todavía lo controlan afines al exalcalde Macario Benitez, condenado por dos causas, una de ellos el caso Varadero, denunciado por el propio Escolástico Gil), CC (que fue en alianza electoral con el partido local Vecinos por El Rosario, el que lidera la exedil del PSOE Ana Lupe Mora, condenada por el mismo caso citado), Podemos (con el que tampoco tiene sintonía el regidor municipal), Ciudadanos y Partido Popular.
El salón de plenos se llenó hasta la bandera para la sesión constituyente, que presidió presidieron, por edad, Jacinto José Correa Perdomo y Jennifer Candelaria Torres Ravelo. De nuevo con el bastón de mando en la mano, Gil agradeció a la edil de Sí Se Puede, María Beatriz Díaz Hernández, que dé IR-Verdes «la estabilidad necesaria para llevar a cabo, de nuevo, un gobierno social , progresista y ecologista».
Repasó la gestión llevada a cabo durante los últimos cuatro años y reflexionó que «si en el pasado mandato fue clave la negociación, en este que comienza es hora de hacer realidad y de poner en funcionamiento esas inversiones que logramos negociar en el anterior».
Tuvo palabras para la oposición, donde él mismo estuvo durante años cuando fiscalizaba la gestión de Macario Benítez, cuyo tiempo, con sus luces y sus sombras, parece haber quedado ya atrás en la historia política rosariera. «Al resto de partidos que han conseguido representación en este Salón de Plenos», enfatizó Gil, «les aseguro que tendrán siempre la mano tendida del gobierno si lo que quieren es colaborar; construir un municipio en positivo es un trabajo de todos: del gobierno local y de una oposición respetuosa y responsable».
VICENTE PÉREZ
Escolástico Gil, de Iniciativa por El Rosario-Verdes, comenzó este sábado su segundo mandato como alcalde. Reforzado por sus resultados en las elecciones del pasado 26 de mayo, pues subió de 5 a 8 concejales, solo le bastaba un apoyo más de otros partido para conseguir la mayoría absoluta en este municipio del área metropolitana tinerfeña. Y vino de la mano de Sí se puede, en virtud del pacto que habían anunciado, y que supone la continuidad con el acuerdo de gobierno que ya mantenían desde el mandato pasado.
En la oposición se quedan nada menos cinco partidos: el PSOE (con el que IR-Verdes no hace buenas migas debido a que todavía lo controlan afines al exalcalde Macario Benitez, condenado por dos causas, una de ellos el caso Varadero, denunciado por el propio Escolástico Gil), CC (que fue en alianza electoral con el partido local Vecinos por El Rosario, el que lidera la exedil del PSOE Ana Lupe Mora, condenada por el mismo caso citado), Podemos (con el que tampoco tiene sintonía el regidor municipal), Ciudadanos y Partido Popular.
El salón de plenos se llenó hasta la bandera para la sesión constituyente, que presidió presidieron, por edad, Jacinto José Correa Perdomo y Jennifer Candelaria Torres Ravelo. De nuevo con el bastón de mando en la mano, Gil agradeció a la edil de Sí Se Puede, María Beatriz Díaz Hernández, que dé IR-Verdes «la estabilidad necesaria para llevar a cabo, de nuevo, un gobierno social , progresista y ecologista».
Repasó la gestión llevada a cabo durante los últimos cuatro años y reflexionó que «si en el pasado mandato fue clave la negociación, en este que comienza es hora de hacer realidad y de poner en funcionamiento esas inversiones que logramos negociar en el anterior».
Tuvo palabras para la oposición, donde él mismo estuvo durante años cuando fiscalizaba la gestión de Macario Benítez, cuyo tiempo, con sus luces y sus sombras, parece haber quedado ya atrás en la historia política rosariera. «Al resto de partidos que han conseguido representación en este Salón de Plenos», enfatizó Gil, «les aseguro que tendrán siempre la mano tendida del gobierno si lo que quieren es colaborar; construir un municipio en positivo es un trabajo de todos: del gobierno local y de una oposición respetuosa y responsable».



















































