PLANETA CANARIO
El observatorio de Delitos Informáticos de Canarias (ODIC) ha recibido alertas sobre un vídeo que advierte al usuario de que, si no lo comparte con 20 contactos, morirá alguno de sus familiares. Una madre del sur de Tenerife fue quien comunicó que su hijo de 10 años había recibido por WhatsApp este contenido, que después el niño compartió con bastantes amigos por miedo.
La madre aclara al ODIC que el móvil utilizado por el niño es de ella, que lleva un control estricto sobre el uso del dispositivo, y que su hijo lo utiliza no más de 30 minutos al día, para que juegue y contacte con sus amigos del colegio.
El observatorio afirma que los padres deben ser responsables en cuanto al acceso de sus hijos a internet, especialmente en las redes sociales. Este tipo de vídeo cuyo contenido audiovisual es de tipo violento puede llegar a la población infantil de una manera sencilla a través de enlaces que les vayan enviando personas conocidas.
El vídeo en concreto trata de infundir miedo, jugando con la psicología del menor y el estado de alarma que provoca ciertas situaciones que implican peligro, como, por ejemplo, el riesgo de morir si no hace caso a tal o cual cosa.
El ODIC reitera la importancia de limitar a los menores de edad el acceso a contenidos violentos. Una de estas herramientas es el control parental del contenido a los que sus hijos puedan acceder desde sus dispositivos electrónicos. De este modo les protegen de posibles amenazas, como pueden ser ciberacoso o contenidos sexuales. Con esta herramienta se monitoriza la actividad del menor de edad, restringiendo el tiempo de uso con el dispositivo y, al mismo tiempo, sirve para evitar el contacto con personas desconocidas.
PLANETA CANARIO
El observatorio de Delitos Informáticos de Canarias (ODIC) ha recibido alertas sobre un vídeo que advierte al usuario de que, si no lo comparte con 20 contactos, morirá alguno de sus familiares. Una madre del sur de Tenerife fue quien comunicó que su hijo de 10 años había recibido por WhatsApp este contenido, que después el niño compartió con bastantes amigos por miedo.
La madre aclara al ODIC que el móvil utilizado por el niño es de ella, que lleva un control estricto sobre el uso del dispositivo, y que su hijo lo utiliza no más de 30 minutos al día, para que juegue y contacte con sus amigos del colegio.
El observatorio afirma que los padres deben ser responsables en cuanto al acceso de sus hijos a internet, especialmente en las redes sociales. Este tipo de vídeo cuyo contenido audiovisual es de tipo violento puede llegar a la población infantil de una manera sencilla a través de enlaces que les vayan enviando personas conocidas.
El vídeo en concreto trata de infundir miedo, jugando con la psicología del menor y el estado de alarma que provoca ciertas situaciones que implican peligro, como, por ejemplo, el riesgo de morir si no hace caso a tal o cual cosa.
El ODIC reitera la importancia de limitar a los menores de edad el acceso a contenidos violentos. Una de estas herramientas es el control parental del contenido a los que sus hijos puedan acceder desde sus dispositivos electrónicos. De este modo les protegen de posibles amenazas, como pueden ser ciberacoso o contenidos sexuales. Con esta herramienta se monitoriza la actividad del menor de edad, restringiendo el tiempo de uso con el dispositivo y, al mismo tiempo, sirve para evitar el contacto con personas desconocidas.
PLANETA CANARIO
El observatorio de Delitos Informáticos de Canarias (ODIC) ha recibido alertas sobre un vídeo que advierte al usuario de que, si no lo comparte con 20 contactos, morirá alguno de sus familiares. Una madre del sur de Tenerife fue quien comunicó que su hijo de 10 años había recibido por WhatsApp este contenido, que después el niño compartió con bastantes amigos por miedo.
La madre aclara al ODIC que el móvil utilizado por el niño es de ella, que lleva un control estricto sobre el uso del dispositivo, y que su hijo lo utiliza no más de 30 minutos al día, para que juegue y contacte con sus amigos del colegio.
El observatorio afirma que los padres deben ser responsables en cuanto al acceso de sus hijos a internet, especialmente en las redes sociales. Este tipo de vídeo cuyo contenido audiovisual es de tipo violento puede llegar a la población infantil de una manera sencilla a través de enlaces que les vayan enviando personas conocidas.
El vídeo en concreto trata de infundir miedo, jugando con la psicología del menor y el estado de alarma que provoca ciertas situaciones que implican peligro, como, por ejemplo, el riesgo de morir si no hace caso a tal o cual cosa.
El ODIC reitera la importancia de limitar a los menores de edad el acceso a contenidos violentos. Una de estas herramientas es el control parental del contenido a los que sus hijos puedan acceder desde sus dispositivos electrónicos. De este modo les protegen de posibles amenazas, como pueden ser ciberacoso o contenidos sexuales. Con esta herramienta se monitoriza la actividad del menor de edad, restringiendo el tiempo de uso con el dispositivo y, al mismo tiempo, sirve para evitar el contacto con personas desconocidas.
PLANETA CANARIO
El observatorio de Delitos Informáticos de Canarias (ODIC) ha recibido alertas sobre un vídeo que advierte al usuario de que, si no lo comparte con 20 contactos, morirá alguno de sus familiares. Una madre del sur de Tenerife fue quien comunicó que su hijo de 10 años había recibido por WhatsApp este contenido, que después el niño compartió con bastantes amigos por miedo.
La madre aclara al ODIC que el móvil utilizado por el niño es de ella, que lleva un control estricto sobre el uso del dispositivo, y que su hijo lo utiliza no más de 30 minutos al día, para que juegue y contacte con sus amigos del colegio.
El observatorio afirma que los padres deben ser responsables en cuanto al acceso de sus hijos a internet, especialmente en las redes sociales. Este tipo de vídeo cuyo contenido audiovisual es de tipo violento puede llegar a la población infantil de una manera sencilla a través de enlaces que les vayan enviando personas conocidas.
El vídeo en concreto trata de infundir miedo, jugando con la psicología del menor y el estado de alarma que provoca ciertas situaciones que implican peligro, como, por ejemplo, el riesgo de morir si no hace caso a tal o cual cosa.
El ODIC reitera la importancia de limitar a los menores de edad el acceso a contenidos violentos. Una de estas herramientas es el control parental del contenido a los que sus hijos puedan acceder desde sus dispositivos electrónicos. De este modo les protegen de posibles amenazas, como pueden ser ciberacoso o contenidos sexuales. Con esta herramienta se monitoriza la actividad del menor de edad, restringiendo el tiempo de uso con el dispositivo y, al mismo tiempo, sirve para evitar el contacto con personas desconocidas.





















































