VICENTE PÉREZ
Es el cantor de una isla y de unas islas. Sus canciones son himnos a la naturaleza y la cultura de La Palma, de Canarias. A sus 72 años, el palmero Luis Morera demostró en el municipio tienerfeño de El Rosario que mantiene intactas la potencia, la versatilidad, la creatividad y la capacidad de emocionar con su voz, con sus canciones.
Su actuación se enmarcó en la gala de elección de la Romera y el Romero mayores de las Fiestas de Nuestra Señora de La Esperanza, que estuvo dedicada a la isla de La Palma. La noche fue fría y neblinosa, propia de esta localidad, situada en la ruta hacia la cumbre tinerfeña, donde por algo nació la famosa manta esperancera, que era el elemento central del escenario, situado justo delante de la entrada del legendario bosque del Adelantado, vinculado a los hechos de la conquista de Tenerife por los castellanos.
Acompañado por Agusto Báez, al piano, Carlos Martín, al contrabajo, y Totó Noriega, a la percusión, Morera ofreció su espectáculo El arte de vivir, un repertorio de sus canciones más personales e íntimas, en un viaje por recuerdos y sentimientos, a través de creaciones que componen sus discos en solitario, y algunos de los temas más conocidos que creó en su etapa como solista del grupo Taburiente.
Uno de ellos, el dedicado a la Caldera de Taburiente, tan unida ya a ese lugar como el canto de las aves de ese monumental paisaje palmero, convertido en himno de la naturaleza insular. O el dedicado a la casona y finca de la Quinta Verde.
Emotivo fue también su canción a La Habana, que compuso en el avión de regreso de un concierto en la capital cubana, donde conoció la ciudad de la que le hablaba su abuelo, y que le dejó un imborrable recuerdo de edificios antiguos, música en la calle y calidad humana.
El artista palmero no solo hace arte con su voz, también es escultor y pintor. Su defensa de la identidad canaria, del patrimonio cultural y natural de las islas, ha quedado plasmado en su obra. Una actividad artística que comenzó desde muy joven.
En Santa Cruz de Tenerife, fundó el grupo de rock Los Atlantes y más tarde actuó con Los Tomcats. Con Taburiente adquirió gran popularidad con los discos Nuevo cauce en 1976 y con Ach Guañac en 1978, en los que fusiona el folklore canario, la canción protesta e innovadoras sonoridades con el uso de sintetizadores.
Una gala dedicada a La Palma

Morera participó en un espectáculo dedicado a La Palma en el municipio tinerfeño de El Rosario. Por escenarios pasaron los polvos de talco, la negra Tomasa para una Gala de elección de la Romera y el Romero Mayor, título que obtuvieron, respectivamente, Carla Nerea Hernández Alons y Ehedey Bacallado Negrín, quien se convirtió en el primero en recibir este galardón en el municipio. El grupo folklórico Isleñas abrió el espectáculo, que estuvo dirigido por el escenógrafo Miguel Ángel Hernández, presentado por Gilberto Isande y con el atrezo de Víctor Jorge.





















































