VICENTE PÉREZ
El municipio palmero de Garafía sufre desde la tarde de este jueves un incendio forestal estuvo varias horas sin control, espoleado por los fuertes vientos que han azotado las islas, en plena situación de alerta por este fenómeno, pero se pudo contener el avance de las llamas antes de la medianoche, con la inestimable ayuda de la lluvia. De hecho ya en la madrugada el Cabildo de La Palma dio el incendio por controlado, aunque técnicamente no extinguido.
El siniestro, que calcinó 136 hectáreas forestales, se originó en el caserío de Llano del Negro y el Cabildo activó el operativo de emergencias. Viviendas dispersas estuvieron amenazadas por el fuego, e incluso se ha quemado ya una, según informaron a PLANETA CANARIO vecinos de la zona afectada.
Las mismas fuentes vecinales indican que algunos propietarios han tratado de evitar con sus propios medios que sus casas se quemen, activando aspersores de agua, y a primera hora de la noche se produjeron las primeras evacuaciones de residentes en la zona y de una gasolinera.
En esta parte de la isla, el noroeste, se registraron este jueves rachas de entre 75 y 98 kilómetros por hora, lo que ha dificultado enormemente las labores de extinción, a lo que se sumó la llegada de la noche.
Aunque se trata de una zona húmeda, la atmósfera estos días ha tenido poca humedad, y la esperanza se puso en el anunciado cambio de tiempo, dada la previsión de chubascos en la madrugada y un descenso notable de las temperaturas en vertientes norte.
Y el pronóstico se cumplió: pasadas las 22 horas empezó a llover en La Palma, lo que, junto con las labores de los efectivos contra incendios, ha permitido controlar el avance de las llamas, lo que abre esperanzas incluso de que queden extinguidas antes del amanecer si las precipitaciones son apreciables y generalizadas en esa vertiente. A esas horas se producían precipitaciones intensas en el pueblo de Garafía, como demuestra el video divulgado por Airam Gutiérrez:
Pero también para la jornada de este viernes son probables rachas de viento muy fuertes en las cumbres, y en general, del oeste a noroeste moderado.
El presidente del Cabildo palmero, Anselmo Pestana, pidió la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), y un barco de Fred Olsen ha dado la vuelta para recoger a los efectivos de este cuerpo y trasladarlos a La Palma, isla a la que tenía previsto llegar a las 4 de la madrugada de este viernes, con una dotación de 58 militares, 2 nodrizas y 18 vehículos de apoyo, entre otros medios. Pero finalmente, ante la evolución favorable de la situación, este operativo militar no será necesario, como aseguró anoche Pestana a Diario de Avisos.

Ante las malas noticias que llegaban al Gobierno estatal sobre este incendio, su presidente, Pedro Sánchez, mostraba en un tuit su «solidaridad con los vecinos de Garafía que han tenido que ser desalojados de sus viviendas». El mandatario nacional expresaba «todo» su apoyo a los efectivos de emergencias y a los voluntarios «que están ayudando en una noche difícil para La Palma»
Mi solidaridad con los vecinos de Garafía que han tenido que ser desalojados de sus viviendas. Todo mi apoyo a los efectivos de emergencias que están activados ante este incendio forestal y a los voluntarios que están ayudando en una noche difícil en La Palma. #IFGarafía https://t.co/v8ckZ9l9iK
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) 14 de febrero de 2019
En el operativo, la directora insular de la Administración del Estado, Ana de León Expósito, colaboracon el Cabildo, en contacto con la delegada del Gobierno, Elena Máñez.




















































