PLANETA CANARIO
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, que se encuentra desde este viernes en Canarias de visita a varias islas, ha entonado el mea culpa del Gobierno estatal por no poder habilitar a tiempo suficientes centros de acogida para atender la nueva oleada de pateras, y trató de excusarse con que cuando accedió al cargo, a principios de año, solo había cien plazas en el Archipiélago.
Esto es lo que ha llevado, dijo, a tener que alojar en hoteles a 2.700 inmigrantes, una solución que, según subrayó, «es transitoria, y tiene distintas aristas pero es la única posible ahora, y con un coste elevado que tendremos que seguir asumiendo».

En una comparecencia junto al presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, y el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Escrivá anunció las gestiones que está realizando para habilitar nuevos centros de acogida, y apuntó que las más avanzadas son las del acuartelamiento de Las Canteras, en La Laguna (Tenerife); el colegio León, en Las Palmas de Gran Canaria, y en un espacio anexo al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) El Matorral, en Fuerteventura.
El ministro, que ha recibido muchas críticas por la gestión de esta crisis migratoria en Canarias, ha podido comprobar las dimensiones de este problema, ya que justo el día en que comenzó su visita llegaron 500 inmigrantes en pateras y cayucos, y unos mil en dos días.
En su vista al puerto de Arguineguín, se ha cerciorado sobre lo que desde hace meses era más que evidente: «Este muelle no es una localización adecuada, no tiene las características para hacer el trabajo de afiliación y cribado y tenemos que buscar una solución a cómo se recepciona a los inmigrantes; debemos irnos a estándares y soluciones similares a las que hay en Tenerife, donde no tenemos ese problema».

El ministro no descartó que la crisis migratoria continúe en los próximos meses «y se aproxima a otras que se han vivido en las islas en el pasado» y por eso admitió que el Gobierno estatal tiene que dar «una respuesta equivalente a la que dio en el pasado».
Reconoció que se trata de una situación «complicada y difícil «y la vinculó con la pandemia. «El aumento de llegadas tiene que ver en parte con que no están las fronteras cerradas con algunos países y esto produce un aumento adicional de llegadas de inmigrantes ante la imposibilidad de retorno». Del sentido de la frase de Escrivá se deduce que quiso decir que las fronteras están cerradas, no que no lo están.

Explicó Escrivá que se ha creado una unidad para madres inmigrantes irregulares en Tenerife, que es «una instalación en muy buenas condiciones, gestionada por Cruz Roja».

En cuando al cuartel de Las Canteras, en La Laguna, cedido por Defensa para usos civiles, indicó que para convertirlo en centro de inmigrantes hará falta una inversión de 2 millones de euros.
Además, adelantó que su Ministerio busca suelos privados para este tipo de instalaciones. «Debemos crear una red suficientemente flexible, porque no podemos crear una de gran capacidad permanente, sino flexible para abordar situaciones de corte plazo como esta», apostilló.




















































