VICENTE PÉREZ
El Gobierno de Canarias sostiene que actualmente no existen motivos científicos para activar medidas de protección civil ni elevar a amarillo el semáforo (o nivel de alerta) por riesgo volcánico en Tenerife,
En cambio, sí considera necesario mantener este nivel en La Palma porque el Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA) continúa activado en situación de alerta.
Así lo manifestó el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, máximo responsable del área de Emergencias del Ejecutivo autonómico, durante un debate en la comisión parlamentaria a preguntas de la diputada de VOX Paula Jover.
Miranda explicó que, según las conclusiones del comité científico del PEVOLCA, la actividad volcánica anómala, con los datos disponible, no apuntan a un aumento de la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo.
Por este motivo, el Gobierno mantiene en la isla una “vigilancia reforzada”, pero sin modificar el nivel del semáforo volcánico.

Jover sostuvo, sin embargo, que los pocos datos conocidos muestran que Tenerife se encuentra actualmente en una situación “mucho más complicada y comprometida” que La Palma, donde el peligro se limita a zonas muy concretas por emanaciones de gases, pero «se mantiene la alerta activa, lo que puede limitar derechos y libertades de los palmeros».
La diputada elevó el tono para denunciar que en Tenerife «se ocultan datos», en alusión a que en el Cabildo de Tenerife se aprobó por acuerdo plenario hace unos meses facilitar en tiempo real la información sobre riesgo volcánico pero el Cabildo se niega a publicar la que obtiene la red de vigilancia de INVOLCAN (sismógrafos así como estaciones medidoras de gases y deformación del terreno).
Miranda respondió que el PEVOLCA continúa activado en situación de alerta en La Palma y que esa circunstancia conlleva el mantenimiento del semáforo amarillo.
El consejero recordó que esta decisión fue ratificada el pasado 30 de junio durante una reunión celebrada en Los Llanos de Aridane. Según explicó, persisten problemas relacionados con los gases en Puerto Naos y La Bombilla, donde todavía se aplican medidas de protección civil y continúa la vigilancia por parte de los organismos científicos y los servicios de emergencia.




















































