VICENTE PÉREZ
El gobierno municipal de El Rosario ha mostrado su «sorpresa» al comprobar que la señales de la carretera TF-295 (entre la autopista TF-1 y la calle de Adonai, en la urbanización Acorán) han sido alteradas para borrarles el indicativo de vía de carácter insular, incluso desmontando grandes señales en la autopista del Sur. Una conducta del Cabildo de Tenerife que la primera teniente de alcalde, Sara Cabello, lamenta por no existir «ningún tipo de comunicación con el Ayuntamiento para imponer la decisión unilateral» de endosar al consistorio esta vía, que adolece de evidente falta de mantenimiento porque durante décadas, en la práctica, ha sido tierra de nadie. Una carretera que no tiene quien la cuide.
En Twitter, la también concejala de Hacienda, Recursos Humanos, Seguridad Ciudadana e Igualdad ha dejado constancia de su malestar al mostrar las imágenes de las señales alteradas, con el siguiente comentario: «La nueva política de @carreterasTF, cediendo una vía insular al @aytoelrosario sin expediente de cesión y ni siquiera un aviso, solo tapando señales de tráfico. Las cosas no se hacen así y pelearemos para que la cesión sea cumpliendo la Ley (vial y de procedimiento)». En otro tuit posterior, se queja del desmontaje de una señal en la TF-1 con el uso de una grúa: «Atónitos estamos. En el afán por hacer creer que la TF-295 es una vía municipal, @carreterasTF es capaz de desmontar los carteles de una autopista. ¿Cuánto le cuesta a la ciudadanía tinerfeña esta perreta de alguien?».

La edil de IR-Verdes, el partido gobernante en El Rosario en pacto con Sí se puede, ha ratificado sus tuits a PLANETA CANARIO, y ha recordado que en el pasado mandato (cuando gobernaban CC y PSOE en la corporación insular) se iniciaron negociaciones con el Cabildo para que un acuerdo de cesión mediante el que el Cabildo realizaría las mejoras que necesitara la carretera, incluyendo el reasfaltado, para dejarla en condiciones óptimas de su recepción por el Ayuntamiento. Sin embargo, según se queja Cabello, no ha existido trámite administrativo posterior que justifique lo ocurrido estos días.
En esta legislatura, con un pacto insular entre PSOE y Ciudadanos (Cs), el área de carreteras del Cabildo lo gestiona Enrique Arriaga, del partido naranja. Se da la circunstancia de que este jueves 4 de junio se celebra un pleno en el que precisamente esta formación política, a través del concejal de Cs Juan Carlos Martín García, presenta una moción en la que pide que el Ayuntamiento rosariero que invierta en esta vía, con su limpieza, dotación de elementos estéticos, seguridad, iluminación y señalización, pero en la que no hace mención alguna al problema de la titularidad de la carretera.
Se da la circunstancia de que Cs votó en un pleno municipal en contra de la modificación presupuestaria para resolver los problemas con las aguas residuales de Costanera y la depuradora de La Campana.
Cabello insiste en que este tramo necesita una inversión importante, y que el Ayuntamiento «va a pelear»para que sea el Cabildo el que la acometa. La realidad es que las relaciones entre el Cabildo y el Ayuntamiento ya han sufrido tiranteces en este mandato, como ya ocurriera, de forma muy sonada, a principios de año a raíz de que la rotura de un pozo de aguas negras adonde, de manera ilegal, durante los gobiernos del PSOE en El Rosario, se desviaron las aguas residuales industriales de La Campana.
Eso hizo evidente la urgencia de una depuradora de aguas residuales industriales del polígono industrial, cuya financiación por el Cabildo ya había acordó el Ayuntamiento en el pasado mandato, hasta el punto de que el Consejo Insular de Aguas había pedido los terrenos para su construcción y el Ayuntamiento se los había cedido en 2018. Pero el actual gobierno insular rompió ese proceso pese a que la planta de depuración está concebida con carácter comarcal, lo que implica la necesaria cooperación financiera insular, y así figura en los documentos del Consejo Insular de Aguas.
La realidad es que, tras los vertidos al mar por la rotura del referido pozo en Costanera, el Ayuntamiento ha tenido que acometer en solitario la solución, en la que ya ha invertido 400.000 euros y a falta de la depuradora, cuya asunción en solitario puede provocar un gran desequilibrio económico a las arcas municipales.
La tónica de lo ocurrido con las aguas residuales se reproducen ahora también respecto a la TF-295. En el pasado mandato, los directores insulares de Fomento, Miguel Becerra, y de Carreteras, Ofelia Manjón, se reunieron en julio de 2018 con el alcalde del municipio, Escolástico Gil, para coordinar las competencias que permitirían mejorar esta vía, especialmente en el tramo correspondiente a los accesos de la urbanización Costanera y el colegio Adonai.
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, destacó entonces «la buena predisposición entre el Ayuntamiento y el Cabildo para iniciar un plan de choque en una carretera que nunca fue correctamente recepcionada por el consistorio desde que se amplió la autopista del Sur». Gil añadió que seguirían trabajando «para, una vez que la carretera pase a ser de titularidad municipal, dar un mayor servicio de mantenimiento a esta vía de entrada al núcleo de Costanera y mejorar su conservación general». Pero aquella negociación quedó interrumpida por el cambio de gobierno y la última noticia que el consistorio afirma tener del Cabildo son las señales tapadas estos días.
Este diario ha ofrecido al Cabildo dar su versión sobre este asunto, sin que la haya recibido en el momento de publicarse esta información, aunque la ofrecerá a sus lectores en cuanto pueda recabarla.






















































