RUBÉN EXPÓSITO
Playa Grande es una de las zonas de Canarias con problemas por la llegada de residuos plásticos, que provienen de lejos arrastrados por las corrientes, sobre todo en forma de microplásticos. Tal vez por ello no es de extrañar lo sucedido en la tarde de este domingo, en que un grupo de surferos salvó la vida de una tortuga que había quedado atrapada en un saco de este material.
Fue una surfera, mientras cogía olas en esta por otra parte magnífica playa de Arico, en el Sur de Tenerife, la que topó con un bulto, un saco de hilachas blancas de plástico, y se percató de que dentro había una tortuga que luchaba por sobrevivir.

No se lo pensó dos veces, y decidió llevarla hasta la orilla, donde, junto un grupo de surferos que disfrutaba de una tarde olas, bajo un cielo azul y la típica brisa fuerte del alisio, comenzaron a desenredar al animal.
Liberada a de su prisión de plástico, los surfistas la ayudaron a entrar en el agua de nuevo, donde la tortuga siguió su curso, con la satisfacción de quienes estaban presentes en la playa.
Así que el ser humano, que es capaz de llenar de plásticos los océanos, también es capaz de acciones tan bonitas como esta, salvando la vida a este ejemplar. Lo sucedido no es más que un síntoma del grave problema que a nivel mundial suponen los desechos de plástico en el mar.

RUBÉN EXPÓSITO
Playa Grande es una de las zonas de Canarias con problemas por la llegada de residuos plásticos, que provienen de lejos arrastrados por las corrientes, sobre todo en forma de microplásticos. Tal vez por ello no es de extrañar lo sucedido en la tarde de este domingo, en que un grupo de surferos salvó la vida de una tortuga que había quedado atrapada en un saco de este material.
Fue una surfera, mientras cogía olas en esta por otra parte magnífica playa de Arico, en el Sur de Tenerife, la que topó con un bulto, un saco de hilachas blancas de plástico, y se percató de que dentro había una tortuga que luchaba por sobrevivir.

No se lo pensó dos veces, y decidió llevarla hasta la orilla, donde, junto un grupo de surferos que disfrutaba de una tarde olas, bajo un cielo azul y la típica brisa fuerte del alisio, comenzaron a desenredar al animal.
Liberada a de su prisión de plástico, los surfistas la ayudaron a entrar en el agua de nuevo, donde la tortuga siguió su curso, con la satisfacción de quienes estaban presentes en la playa.
Así que el ser humano, que es capaz de llenar de plásticos los océanos, también es capaz de acciones tan bonitas como esta, salvando la vida a este ejemplar. Lo sucedido no es más que un síntoma del grave problema que a nivel mundial suponen los desechos de plástico en el mar.

RUBÉN EXPÓSITO
Playa Grande es una de las zonas de Canarias con problemas por la llegada de residuos plásticos, que provienen de lejos arrastrados por las corrientes, sobre todo en forma de microplásticos. Tal vez por ello no es de extrañar lo sucedido en la tarde de este domingo, en que un grupo de surferos salvó la vida de una tortuga que había quedado atrapada en un saco de este material.
Fue una surfera, mientras cogía olas en esta por otra parte magnífica playa de Arico, en el Sur de Tenerife, la que topó con un bulto, un saco de hilachas blancas de plástico, y se percató de que dentro había una tortuga que luchaba por sobrevivir.

No se lo pensó dos veces, y decidió llevarla hasta la orilla, donde, junto un grupo de surferos que disfrutaba de una tarde olas, bajo un cielo azul y la típica brisa fuerte del alisio, comenzaron a desenredar al animal.
Liberada a de su prisión de plástico, los surfistas la ayudaron a entrar en el agua de nuevo, donde la tortuga siguió su curso, con la satisfacción de quienes estaban presentes en la playa.
Así que el ser humano, que es capaz de llenar de plásticos los océanos, también es capaz de acciones tan bonitas como esta, salvando la vida a este ejemplar. Lo sucedido no es más que un síntoma del grave problema que a nivel mundial suponen los desechos de plástico en el mar.

RUBÉN EXPÓSITO
Playa Grande es una de las zonas de Canarias con problemas por la llegada de residuos plásticos, que provienen de lejos arrastrados por las corrientes, sobre todo en forma de microplásticos. Tal vez por ello no es de extrañar lo sucedido en la tarde de este domingo, en que un grupo de surferos salvó la vida de una tortuga que había quedado atrapada en un saco de este material.
Fue una surfera, mientras cogía olas en esta por otra parte magnífica playa de Arico, en el Sur de Tenerife, la que topó con un bulto, un saco de hilachas blancas de plástico, y se percató de que dentro había una tortuga que luchaba por sobrevivir.

No se lo pensó dos veces, y decidió llevarla hasta la orilla, donde, junto un grupo de surferos que disfrutaba de una tarde olas, bajo un cielo azul y la típica brisa fuerte del alisio, comenzaron a desenredar al animal.
Liberada a de su prisión de plástico, los surfistas la ayudaron a entrar en el agua de nuevo, donde la tortuga siguió su curso, con la satisfacción de quienes estaban presentes en la playa.
Así que el ser humano, que es capaz de llenar de plásticos los océanos, también es capaz de acciones tan bonitas como esta, salvando la vida a este ejemplar. Lo sucedido no es más que un síntoma del grave problema que a nivel mundial suponen los desechos de plástico en el mar.




















































