PLANETA CANARIO
Una noche completa ha pasado el fotoperiodista Moisés Pérez con los migrantes llegados en patera que están acampados ante el antiguo acuartelamiento militar de Las Raíces en protesta por las malas condiciones de esta instalación habilitada por el Gobierno estatal mediantes carpas en una fría, lluviosa y ventosa zona de La Laguna, próxima a Los Rodeos.
El reportero tinerfeño ha reflejado en un pequeño documental imágenes de cómo es una noche en el exterior del campamento, desde donde también ha podido captar imágenes del interior.
En tiendas de campaña, decenas de personas acogidas en este centro temporal para inmigrantes, pasan desde hace semanas la noche en el exterior del cuartel, apoyados con comida, ropa y asesoramiento legal por activistas de la Asamblea de Apoyo a Migrantes de Tenerife.
En el vídeo de Moisés Pérez un marroquí explica que el campamento habilitado por el Ministerio de Migraciones está masificado, hay problemas con la comida y la limpieza, peleas, mucho frío y se cuela el agua de lluvia.
Durante la noche, los acampandos cocinan comida caliente en la gélida madugada lagunera, y algunos ponen música tradicional de su país para alegrarse un poco. Otros no abandonan sus caras compungidas.

En la noche que pasó este fotoperiodista con ellos, la Policía Nacional y la Local hicieron inspecciones y a él mismo le pidieron identificarse.
La noche reflejada en el documental fue especialmente invernal y desapacible, porque hacía viento fuerto fuerte y lluvias intermitentes.

De ahí que al final del vídeo el propio Moisés Pérez exponga su impresión y lamente la situación que viven estas personas por lo que considera una deficiente gestión gubernamental de esta crisis migratoria.
«Sé que es un asunto complicado, muy controvertido, porque nosotros estamos en una grave crisis económica y sanitaria, por la pandemia, pero la situación de estos migrantes es también muy dura, y así lo he reflejado; con ellos tenemos un reto humanitario que tienen que resolver los gobiernos», explica este reportero natural de Puerto de la Cruz, que desde hace años colabora con organizaciones no gubernamentales locales.
Se queja además de que una vigilante del antiguo acuartelamiento pidiera a la Policía Nacional que lo identificara, en lo que consideró una «extralimitación» en sus funciones porque él está en el exterior de esta instalación y se pregunta si no les interesa que la prensa haga su labor.

























































