VICENTE PÉREZ
Parece una historia de ficción, pero es la pura realidad. El tinerfeño Ángel González Acosta, emigrante canario de 86 años residente desde hace cuatro décadas en Venezuela, fue dado oficialmente por muerto desde 2008 en España, pero lo cierto es que está vivo. Al menos así lo ha hecho saber en un video que su hijo ha divulgado en las redes sociales, con la intención de que se dé marcha atrás al procedimiento judicial instruido por un Juzgado de Los Llanos de Aridane por el que se le declaró fallecido.
«Hoy, 23 del 9 de 2019, yo, Ángel González Acosta, declaro que estoy vivo en Venezuela […] Por favor, hacer viral este video», afirma este hombre, a efectos jurídico-administrativos presuntamente resucitado, en una grabación que ha surtido efecto.
Tan conocido se ha hecho este caso, que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha informado este miércoles que se ha abierto ya un nuevo procedimiento en el Juzgado de Los Llanos de Aridane para revocar la declaración de fallecimiento, la cual se halla en trámite, a instancias de un representante legal «de quien dice ser Ángel González Acosta».
El órgano judicial, según puntualiza el TSJC, está ultimando las gestiones para contactar con el interesado, pues sólo él puede acreditar su identidad y corroborar que la declaración de fallecimiento es errónea.

En un post reproducido en Facebook por la Fundación caraqueña Historia Ecoturismo y Ambiente (Fundhea), un hijo de Ángel González afirma que su padre lleva 40 años en Venezuela, y que ha sido declarado fallecido por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción N° 2, de los Llanos de Aridane, «por solicitud de María Nieves Gonzalez Clemente, quien es hija de su primer matrimonio».
Añade en su comentario que ha perdido el contacto con ella «hace algunos años» y ahora su padre no puede tramitar documentos ni el cobro de su pensión «o acceder a algún derecho, como le corresponde, desmejorando mucho su calidad de vida». De ahí que acudiera a las redes sociales para pedir ayuda y encontrar a esta hija, «para que sepa que su padre está vivo, que solo pedimos que termine este proceso legal para que puede tramitar sus documentos Gracias»
Declarado fallecido en 2008 siguiendo los trámites legales
Según los datos aportados por el TSJC, el protagonista de esta rocambolesca historia nació en San Cristóbal de La Laguna el 3 de octubre de 1933, fue dado por muerto oficialmente el 3 de noviembre de 2010 por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de los Llanos de Aridane (Registro Civil), que incoó el expediente de fallecimiento en 2007 a petición de la citada hija del afectado.
El órgano judicial abrió una investigación en aquellas fechas para determinar si efectivamente, como afirmaba su hija, González Acosta había fallecido. En el curso de esa investigación se publicaron edictos en el Boletín Oficial del Estado (BOE), anuncios en Radio Nacional de España y publicaciones en la prensa provincial (dos en un espacio de 15 días) pidiendo noticias sobre el posible paradero de la persona desaparecida.

También se practicaron pruebas testificales y se libró oficio al censo de Venezuela intentado dar con su paradero, con resultados negativos, y a la vista de todo ello, en 2008 se dio traslado del expediente al Ministerio Fiscal en España, que de acuerdo con la ley (artículo 193 del Código Civil y 2042 de la Ley de Enjuiciamiento Civil) informó a favor de la declaración de fallecimiento.
El procedimiento finalizó el 3 de noviembre de 2010, cuando el aludido juzgado de La Palma declaró fallecido a este emigrante canario, con fecha de muerte de 1 de enero de 2008. Así finalizó el procedimiento 370/2007, que se declaró archivado en firme el 10 de febrero de 2011.
Pero, de resolverse el expediente en el sentido que parece avanzar, Ángel González Acosta volverá a estar vivo para el Registro Civil español. En realidad, esta es la historia de un hombre muerto que nunca murió, y que vuelve a la vida sin necesidad de resucitar.




















































