VICENTE PÉREZ
Un trabajo realizado en junio de 2019 en el Grado en Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Laguna (ULL) concluyó que el Circuito del Motor de Tenerife, promovido por el Cabildo y que se construye en Atogo (Granadilla), podría ser viable económicamente «siempre que no acoja Fórmu la 1, pues el coste que conlleva su realización no es recuperado con los ingresos que el evento origina directamente» para esta instalación.
Así lo afirman los autores de este estudio, Aidé A. Cordobés Betancor y Alfonso J. González Rodríguez, con la tutoría de la profesora de la ULL M. Lilibeth Fuentes Medina, quienes solo ven viable económicamente esta instalación para una carrera del gran premio de Fórmula si parte del millonario canon que sería preciso pagar lo aportaran las Administraciones Públicas, en este caso el Cabildo. Su estimación entonces era de unos 7 millones de euros de déficit que tendría que ponerse del erario público para equilibrar ingresos y gastos.
La dependencia del dinero público

Pero en este análisis económico este supuesto no se tuvo en cuenta, «debido al desconocimiento de si los organismos públicos de las islas tendrían capacidad e intención de colaborar», por lo que, sin esta aportación oficial contante y sonante, «la competición reina perjudicaría la situación financiera del proyecto» .
El trabajo universitario, titulado Plan de viabilidad de un circuito de velocidad en Tenerife: Centro Insular del Motor, lleva fecha de un mes antes del cambio de gobierno insular tras las elecciones del 26 de mayo de 2019, y se refiere, por tanto, al pasado mandato, cuando el Cabildo -entonces cogobernado por CC y PSOE- había fracasado en su intento de que una empresa privada llevara a cabo esta inversión, cifrada entonces en más de 36 millones, a cambio de darle la concesión de la explotación del circuito durante 35 años, transcurridos los cuales pasaría a ser propiedad pública.
Apasionada defensa del proyecto por PSOE y Cs en el Cabildo

En este sentido, hay que recordar que el Cabildo -desde junio de 2019- está cogobernado por PSOE y Cs, que han retomado el proyecto con un entusiasmo exorbitante: «Esto no lo para ya nadie», en palabras del presidente actual, el socialista Pedro Martín, quien ha subrayado que no van a renunciar «a ninguna prueba», en alusión a que el circuito está homologado por la Federación Internacional de Automovilismo y de la Federación Internacional de Motos para albergar carreras de máximo nivel. De este modo, en el imaginario colectivo auspiciado por la institución insular entre los aficionados al motor está albergar una competición de Fórmula 1.
De hecho, el actual gobierno insular presentó recientemente este retomado proyecto por todo lo alto, en un acto en el Auditorio de Tenerife, con los pilotos Carlos Sáinz (Fórmula 1), Carlos Checa (Moto GP) y Christine GZ (rally), con asistencia de 1.500 personas. Este año el Cabildo se gastará 600.000 euros en promocionar este proyecto.
Nuevo intento de licitación, esta vez con más dinero público

El vicepresidente insular, Enrique Arriaga (Cs), ha explicado que en esta nueva licitación, “el Cabildo asumirá las instalaciones comunes, que están presupuestadas en algo más de 20 millones de euros”.
Esto implica que a la empresa que quiera gestionar esta instalación ya no tendrá que construir a su costa la plataforma de rodadura del circuito, los garajes, aparcamientos y otras infraestructuras, pero sí tendrá que asumir unos 30 millones, para “la construcción de los edificios de la torre de dirección de carrera, el de boxes, un centro médico y una nave de verificación, a la que habría que sumar las gradas, las dobles gradas, boxes, palco y edificio”, según expuso Arriaga en declaraciones a El Día en noviembre de 2011.
El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó en julio tres anuncios para algunas de las principales obras del circuito. El presupuesto de licitación global asciende a 51,3 millones de euros y la previsión es que los trabajos duren algo más de cinco años. Los expedientes corresponden al encauzamiento del agua de lluvia, la instalación de graderíos desmontables y la pista de velocidad.
24 millones de canon para carreras del mundial de Fórmula 1

En el estudio realizado en la ULL, sus autores advierten, no obstante, del alto coste que implica organizar una carrera de la máxima competición de automovilismo internacional: «Para que un gran premio de Fórmula 1 se dispute en un circuito», señalan Cordobés Betancor y González Rodríguez, «sus responsables deberán abonar un canon a la empresa propietaria de este evento, Liberty Media Corporatión (Liberty Media, 2019), pago que se encuentra relacionado con la antigüedad que cada país lleve albergando estas carreras, y cuya cantidad en España ronda los 24.000.000 de euros».
«La llegada de la Fórmula 1 y Moto GP implica tener unos resultados negativos» para el futuro circuito, «lo que implica que en el caso de la Fórmula 1 se ingresen alrededor de 17 millones y se tenga que abonar un canon de aproximadamente 24 millones de euros», expone el trabajo realizado en la ULL.
Los autores del informe mencionan el caso de Cataluña, donde, «debido a los beneficios que aporta la realización de estos eventos a la comunidad autónoma en general por la afluencia de turistas, que implica ingresos de 340 millones de euros en el territorio, la Generalitat paga una parte importante de este importe, concretamente 7,5 millones y el Ayuntamiento de Barcelona aporta un millón y medio de euros», es decir, con dinero público en el caso catalán se cubre el 37,5% del canon exigido por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).
Sí sería viable una prueba del mundial de moticiclismo

En el caso de Moto GP, el canon sería más asumible, con una cifra cercana a los 5 millones, lo que sí permitiría generar beneficios con su venta de entradas, que ronda la cifra de 6 millones de euros.
Dejada a un lado la Formula 1, Cordobés Betancor y González Rodríguez estiman que, «aunque el proyecto requiere de una inversión de gran envergadura, se recupera fácilmente a lo largo de la vida de la concesión». Y ambos autores consideran que la construcción del Centro Insular del Motor de Tenerife «puede ser una buena idea de negocio», aunque «siempre que se realicen los acuerdos necesarios y se lleven a cabo buenas decisiones de gestión», unas condiciones que quedan en el ámbito de la incertidumbre sobre lo que hagan los posibles gestores privados del circuito y los gestores públicos.

En contra de este proyecto en el Cabildo solo se ha mostrado el grupo de Sí Podemos, que lo ha tachado de «derroche», mientras que CC-PNC lo que ha criticado es el gasto «electoralista» en promocionar un proyecto que en realidad ya existía desde el mandato pasado, cuando ocupaba la presidencia de esta institución.
Análisis DAFO del proyecto en 2019
Los autores del estudio de la ULL sobre la viabilidad económica del circuito realizaron un análisis DAFO de esta iniciativa, enumerando sus debilidades, amenazas, fortalezas y debilidades, que se sintetizan en el siguiente cuadro:


Entre las amenazas, por tanto, figura la constatación de que «los circuitos con características similares, principalmente donde se disputan o han disputado grandes premio de Fórmula 1, presentan resultados» financieros negativos, y también es un factor en contra «la dependencia de decisiones del gobierno insular».
Una parte de la sociedad, en contra

Los autores del estudio recogen también en su análisis DAFO que una parte de la sociedad se opone al gasto público en este proyecto, y creen necesario, por tanto, «una comunicación constante y fluida con los ciudadanos por parte del gobierno insular, indicando la inversión y los plazos además del origen y tipo de presupuesto que se emplee según su destino». Y es que, a su juicio, «la opinión de la sociedad siempre será relevante, en mayor o menor medida, para el buen desarrollo y conclusión de cualquier proyecto, más aún en los que parte de la inversión económica y/o los bienes aportados sean públicos».
Del otro lado mencionan «la gran afición al mundo del motor, reflejada en el gran número de eventos deportivos en el Archipiélago y las asociaciones y clubes del motor».
Una plataforma aglutina el ‘sí’ al proyecto, con 15.000 firmas
Hay que mencionar que el estudio realizado en el Grado en Contabilidad y Finanzas de la ULL contó con la colaboración de la Plataforma Queremos un Circuito de Velocidad en Tenerife, a la cual los autores agradecen el haber aportado «información que ha resultado realmente útil».
Este colectivo, que ha llegado a presentar al Cabildo 15.000 firmas a favor de retomar este proyecto, aglutina a aficionados al motor que han promovido diferentes movilizaciones ante el atasco administrativo que sufría esta iniciativa.

Defienden que, al igual que se realizan inversiones publicas en instalaciones para otros deportes, el del motor también las debe recibir.
Les apoya de manera vehemente la patronal de la construcción en la provincia, FEPECO, cuyo presidente, Óscar Izquierdo, no deja de arremeter contra los que llama «los del no a todo».
Los ecologistas critican la recalificación de suelo rústico y el derroche de dinero público
En el exterior de Auditorio, el día de la presentación del proyecto, el 19 de julio, tuvo lugar una concentración de unas 200 personas convocada por grupos ecologistas en contra de esta obra, tanto por la recalificación de 1,4 millones de metros cuadrados de suelo rústico en Atogo (Granadilla), con cardonal tabaibal y antiguos bancales agrícolas, como por la multimillonaria inversión pública prevista.
Aunque no había otra concentración autorizada, una exposición de coches de carrera clásicos y el propio acto oficial en el Auditorio hizo que un número muy superior de personas se concentrara en el exterior de este recinto, lo que obligó a desplazar al otro lado de la avenida la protesta autorizada, de manera que ambos grupos estuvieron frente a frente -calzada mediante-, y en la práctica coincidieran dos concentraciones: una a favor del circuito y otra en contra.

La asociación Salvar La Tejita, una de las convocantes de la concentración, afirma que «este proyecto está destinado al fracaso al igual que la inmensa mayoría de los circuitos de este tipo. No son rentables y no son sostenibles. No solo no aporta nada, sino que resta y es un engaño para los que creen que traerá beneficios económicos o que podrán usarlo como una especie de parque de atracciones«, apostilla la formación política animalista. Desde el Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA) han mostrado su total apoyo a la causa defendida por las organizaciones ecologistas.
El Foro contra la Incineración avisa del ruido

El Foro Canario contra la Incineración, web ecologista crítica desde años con este proyecto, ha advertido de que el circuito podría dejar al barrio de Las Zocas y a 14 millones de metros cuadrados por encima de los 45 decibelios de ruido durante entrenos y competición, si se aplican los criterios que se usaron en Noruega para estudiar la posible contaminación acústica de una instalación de este tipo. Dicho barrio está a poco más de un kilómetro del futuro circuito, incluyendo un colegio y un instituto de la ESO.
Además de todo ello, la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN) ha asegurado que la declaración de impacto ambiental preceptiva para este proyecto está caducada.
El trazado del futuro circuito de alta velocidad medirá 4.068 metros de longitud, con 16 curvas (11 a la izquierda y cinco a la derecha) y la particularidad de circular en sentido contrario a las agujas del reloj. La recta principal tendrá una longitud de 819 metros y en él se podrán alcanzar velocidades máximas de 320 km/h y mínimas de 95 en la curva más pronunciada para automóviles




















































