VICENTE PÉREZ
El Gobierno de Canarias prepara un decreto en el que permitirá abatir a tiros a animales asilvestrados, incluyendo cabras y ovejas, cuando sea difícil capturarlos vivos con métodos menos drásticos como las apañadas organizadas desde la Administración o desde los colectivos ganaderos para eliminar el ganado no controlado por los cabreros tradicionales de las distintas áreas rurales.
Así lo ha confirmado a PLANETA CANARIO la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, a la que se dirigió este diario tras afirmar este martes en el pleno del Parlamento canario el portavoz de ASG, Casimiro Curbelo, que dicho decreto, concretamente, prevé ampliar las especies incluidas en el aprovechamiento cinegético, considerando a las cabras y ovejas «como piezas de caza mayor», dato que además ratificó en un comunicado posterior el también presidente del Cabildo gomero.
El decreto surge por la necesidad de mitigar los daños que hervíboros asilvestrados están causando en la flora endémica y en los cultivos, y hasta ahora los intentos de los cabildos -como los de Gran Canaria y Tenerife- por erradicar estos animales matándolos a tiros se han topado con la férrea oposición de colectivos animalistas, que tachan de inmoral y brutal esta medida. Si finalmente el Gobierno canario regula este asunto y permite la caza de cabras y ovejas, la polémica está servida con los defensores de los animales.
Curbelo apuesta por que cabras y ovejas sean «piezas de caza mayor»

“Nos consta que el Ejecutivo regional, a través de la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, está trabajando en ese decreto que consideramos muy necesario, ya que los animales asilvestrados causan serios daños tanto en el medioambiente, como en el sector primario y en los valores patrimoniales y etnográficos”, indicó este miércoles el lider de la ASG, partidario, pues, de que cabras y ovejas sean «piezas de caza mayor».
La medida puede abrir una nueva polémica con las asociaciones defensoras de los animales, que ya protestaron de manera muy enérgica cuando el Cabildo de Tenerife pretendió abatir a tiros cabras en Anaga y Teno, para evitar los estragos que acarrean a especies vegetales autóctonas, así como a la agricultura. El revuelo fue tal que el Cabildo tinerfeño decidió suspender las matanzas previstas y utilizar, de momento, las apañadas, en que se captura vivos a estos animales herbívoros, aunque sin renunciar a retomar el método drástico.
El decreto estará listo en unos meses

La Consejería de Transición Ecológica que preside el socialista José Antonio Valbuena explica que intenta abordar esta problemática, en colaboración con los cabildos, y otras áreas del propio Gobierno regional como las de Agricultura y Sanidad, mediante una propuesta de decreto que se elevará al Consejo de Gobierno en los próximos meses, una vez se ultimen los últimos informes derivados de su tramitación.
En ese decreto se establecen las condiciones en las que se puede abordar el problema a corto y medio plazo, tanto por las administraciones como por los particulares, «donde es fundamental el protagonismo de cada Cabildo Insular en coordinación con el Gobierno de Canarias».
Voces a favor y en contra de matar animales para salvar plantas
A favor de la abatir a las cabras se encuentran grupos ecologistas como ATAN y biólogos universitarios, asociaciones de vecinos de Anaga, así como técnicos de las administraciones públicas , entre otros, mientras que en contra se posicionan la Red Canaria Solidaria contra el Maltrato Animal, la asociación de veterinarios Avatma, la plataforma 29E de asociaciones vecinales e incluso la federación tinerfeña de asociaciones de padres y madres de alumnos Fitapa, entre otros. Los detractores de matar las cabras sostienen que es un método inmoral y cruento.
Curbelo: «Se erradican 1.500 cabezas de ganad pero hay 5.000 en La Gomera»

Con esta polémica en Tenerife, que también se ha dado en Gran Canaria, Curbelo puede reabrir de este forma un nuevo frente en el caso de La Gomera, donde también se están produciendo matanzas de cabras y ovejas para proteger la flora de una isla que alberga un bosque Patrimonio Mundial.
De hecho, en su comunicado, el político gomero, como portavoz de su partido en el Parlamento canario, ha defendido este martes 11 de febrero en el pleno parlamentario la necesidad de impulsar acciones para controlar el daño que provocan los animales asilvestrados en el medio natural y mostró su preocupación por esta afección, ya que, a juicio, “los daños que causan estas especies son irreparables”.
El parlamentario explicó que este problema se ha acuciado a raíz de la sequía, “pues estos animales dejan las zonas costeras y ascienden a otros terrenos con mayor vegetación y, en su caso, llegan a aproximarse a zonas limítrofes de los parques nacionales, como es el caso de La Gomera”.
“Con los métodos actuales se erradican en La Gomera torno a unas 1.500 cabezas de ganado al año, pero la tasa de reproducción es muy superior, ya que esos más de 5.000 animales asilvestrados se incrementan de forma rápida”, indicó Curbelo.
El «caso más extremo», en La Gomera: una planta extinguida
La Consejería medioambiental del Gobierno canario cuatripartito constata que «la afección a las especies es evidente y en el caso Gomero hay casos extremos». El más grave probablemente sea el de Helianthemum aganae, endemismo gomero conocido únicamente en los Riscos de Galión (Alojera), que descrito en 2003 con una población de unos 60 ejemplares y en 2005 se contabilizaron únicamente 13 a causa de lluvias torrenciales y el efecto del ganado, según el departamento que preside Valbuena. «La alteración producida por el ganado desde entonces ha destruido de tal manera el hábitat de la especie que no se ha detectado ningún individuo desde el año 2006, por lo que actualmente no se conocen individuos en la naturaleza», apostilla la consejería.
Curbelo añadió que resulta “indispensable buscar otras herramientas para controlar esta realidad que afecta a todas las Islas». Y en este punto pareció ser consciente, en cualquier caso, que el método de matar cabras y ovejas no goza de predicamento en un sector de la sociedad, a juzgar por su comentario final de que en está búsqueda se haga «teniendo en cuenta, también, las sensibilidades de los colectivos animalistas”.
Torres pide a los animalistas que sean «conscientes» del daño a los ecosistemas

El líder político gomero interpeló sobre este asunto este martes al presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, quien reconoció que hasta ahora el Ejecutivo regional, no había asumido «un liderazgo al respecto» y que el suyo va a buscar fórmulas para erradicar a animales silvestres.
«Es un problema que va en aumento, con el abandono del campo, y que pone en riesgo la flora y la fauna autóctonos», incidió Torres, quien reconoció que no es un asunto sencillo y que provoca importantes debates. Por ello, apeló a que «los colectivos animalistas deben ser conscientes de que la presencia de la cabra asilvestrada es un riesgo para el lagarto gigante canario, y hay que buscar maneras que estén dentro de la legislación». «Y por eso hay que legislar, porque además Canarias participa en proyectos europeos singulares y tenemos magníficos ecosistemas que conservare, así como debemos aprovechar nuestros campos, para lo cual hay que combatir a los animales silvestres cuanto antes», concluyó el jefe del Gobierno autonómico.





















































