VICENTE PÉREZ
Veinte años no es nada, que decía Gardel en su célebre tango. Pero para el Foro Canario contra la Incineración han sido mucho tiempo, en el que ha documentado y librado mil batallas medioambientalistas, aunque la principal, la defensa de una gestión sostenible de los residuos en Tenerife basada en la reducción y el reciclaje y no en enterrarlos de forma indiscriminada o quemarlos en Arico.
La web de este colectivo ha tenido desde sus inicios un tremendo éxito de audiencia. Pese al modesto diseño de aquel espacio digital en sus orígenes -ya ha desaparecido y ahora es un blog– , con cuidada prosa, ironía y muchos datos, siempre ha sido fuente inagotable de informaciones que pasan desapercibidas para los grandes medios hasta que les pone el foco el Foro o también de esas noticias o enfoques que a menudo les censuran a los periodistas.
Nunca fue una asociación o plataforma legalmente registrada, ni falta que le ha hecho. Su alma mater es Juan Jesús González Afonso, licenciado en Geografía y Magisterio, y funcionario de la Audiencia de Cuentas de Canarias en excedencia, que hace un cuarto de siglo dejó esa adusta institución para trabajar como maestro de escuela, con un alumnado al que trata de mostrarle que el ser humano es también parte de la naturaleza y debe aprovechar sus recursos de manera racional (o sostenible, como modernamente se dice).

Esta entrevista es un viaje en el tiempo para recordar, desde la perspectiva de un librepensador que no gusta de dogmas ni frases hechas, las grandes polémicas ecologistas de Tenerife, entre ellas la más multitudinaria, en 2002 contra el tendido de alta tensión por Vilaflor (un caso único porque nunca se han vuelto a manifestar en la calle más de 100.000 personas por una causa ecológica), hasta llegar a proyectos que, como el cierre del Anillo Insular de Carreteras, pese a su impacto en el paisaje de Santiago del Teide y El Tanque, no ha generado movilizaciones significativas en contra, más allá de posts en Facebook por parte de algunos grupos ecologistas y, sobre todo, en la web del Foro.
Hagamos un poco de historia, y vayamos al origen. ¿Por qué surgió el Foro contra la Incineración?
«Bueno, en los últimos años de la década de los noventa y primeros de este siglo el Cabildo de Tenerife tuvo la ocurrencia de plantear un modelo de gestión de residuos basado en la incineración. No se trataba, como ocurre en muchos lugares de Europa y del mundo, de un modelo de gestión enfocado hacia la reducción y el reciclaje en el cual la fracción de más difícil recuperación se quema para generar fundamentalmente calor, en muchos casos destinado directamente a la calefacción doméstica, o a generar electricidad donde otras alternativas más sostenibles no abundan, lo que no es nuestro caso ni mucho menos. Esa circunstancia, de todo punto de vista inasumible y que hoy día hubiera representado un fracaso dado que la normativa comunitaria impide incinerar residuos que se puedan reciclar o compostar, como es lógico, hizo que diferentes colectivos, profesionales y vecinos de Arico se organizaran en aquello que se dio en llamar Foro Ciudadano contra la Incineración de Residuos».

¿Cuáles fueron sus principales acciones para evitar la incineración en el plan que en su día elaboró el Cabildo de Tenerife, el PTEOR ?
«Nuestro empeño en un primer momento fue el de parar aquella propuesta inasumible, para lo que nos movilizamos con todo tipo de acciones que llegaron hasta el punto de plantear un modelo alternativo de recogida y de tratamiento de la materia orgánica (casi el 50% en peso de nuestros residuos) en dos barrios de la costa de Arico, que se puso a prueba durante tres meses. Inmediatamente después vino el proceso de búsqueda de alternativas a un modelo que no podía presentar el vertido como única alternativa a la incineración, básicamente porque enterrar e incinerar se encuentran a la cola de la jerarquía en la UE para el tratamiento de residuos. De este modo se puso en marcha un largo proceso a partir del 2004 en el que el Cabildo se abrió a negociar y a propiciar un proceso participativo que culminó en 2009 con la aprobación por la unanimidad en el Pleno del PTEOR (Plan Territorial Especial de Ordenación de los Residuos). Es un documento estratégico fundamental que recoge algunas de nuestras propuestas, como la descentralización del tratamiento de la materia orgánica, asunto hoy totalmente descartado por los actuales gestores sin ofrecer alternativa alguna. Sí, en un último momento del proceso se incluía una incineradora, pero después de llevar a cabo un proceso serio de reducción y valoración material de los residuos, que en su inmensa mayoría pasarían a ser recursos. El fleco incineradora no pudimos dejarlo completamente cerrado pero los avances eran espectaculares en relación a lo que ofrecía el modelo incineración igual a solución«.
«Logramos en los años 90 un proceso participativo sin parangón hasta hoy»
¿Qué consiguieron ustedes con esas movilizaciones?
«Lo principal, a mi modo de ver, fue que se abriera un proceso participativo desde mi punto de vista desconocido hasta el día de hoy. Se comenzó negociando el método de sellado de las celdas de vertido: el Cabido propuso tierra arcillosa y nosotros reclamamos y conseguimos láminas y la correcta desgasificación. A partir de ahí se discutió todo y se consiguieron puntos y minipuntos limpios (hasta más de 300) y plantas públicas de compostaje en Arona, El Rosario, La Orotava y Arico. Se consiguió el quinto contenedor personalizado para la materia orgánica, trituradoras para hacer viable el compostaje doméstico y un proceso de formación y participación ciudadana que favorecía el compostaje doméstico entre otras propuestas de concienciación e infraestructuras. Todo ello con control ciudadano porque a propuesta nuestra salió la Comisión de Residuos que a día de hoy en de lo poquito que sobrevivió a aquel plan y de la que, curiosamente, nos han expulsado por rebeldes».
«Hace un año el Cabildo intentó colarnos una incineradora, pero la adjudicación resultó fallida»

¿QUé fue de ese plan posteriormente? ¿Se ha aplicado? ¿Por qué se ha vuelto a hablar de incineración?
«Bueno, lo sucedido posteriormente, sobre todo a partir de que José Antonio Valbuena se hizo cargo del área en 2015, fue que el plan se abandonó por completo hasta el punto de destituir al técnico que fue pieza fundamental en su desarrollo y que trabajó duro para desarrollar todo esos proyectos que el nuevo equipo del PSOE consideró dejarlo morir pese a que también votó a favor en 2009. Lo enterraron; junto con la basura enterraron el PTEOR, y su gran aportación consistió en una declaración institucional sin sentido alguno contra la incineración que, de facto, había quedado descartada o reducida a su mínima expresión en el PTEOR. Un brindis a sol completamente gratuito que, curiosamente, quedó convertido en agua de borrajas por el mismo PSOE cuando hace un año intentó colarnos una incineradora que podía haber llegado a quemar del orden de 400.000 toneladas por medio de una adjudicación afortunadamente fallida, pues no hubo ninguna oferta para incinerar y la biometanización que se hizo con la adjudicación resultó también fracasada, toda vez que la empresa adjudicataria no cumplía con los requisitos como gestor autorizado de residuos. Un proceso fallido que viene a significar otra legislatura perdida en materia de gestión de residuos para esta Isla».
¿La ciudadanía ha podido seguir representada en la comisión de seguimiento?¿Por qué fue usted excluido de ese órgano?
«Bueno, el Foro jamás tuvo personalidad jurídica propia pero siempre estuvo convocado y en primera línea en este proceso. Fue así hasta la llegada de Valbuena, cuando acaso nuestras insistentes reclamaciones para que no dejara morir el Plan hicieron que con el apoyo de Podemos (simplemente se abstuvo) se cambiara el reglamento de la Comisión de Residuos para echarnos, dado que se incluyó la exigencia de personalidad jurídica. También se cargaron algo fundamental como era la Mesa de Fertilización Orgánica, donde estaban representados todos los colectivos y entidades que tenían que ver con dar salida a la materia orgánica una vez compostada; otro objetivo que no se ha cumplido en absoluto. No obstante, no he dejado de asistir y de intervenir en la Comisión de Residuos puesto que pedí acudir siquiera como público; pero nunca me han cortado la palabra cuando he levantado la mano para intervenir; esa es la verdad. Eso sí, deben haber perdido nuestro correo porque las últimas convocatorias o no nos llegan y acaso nos enteramos por terceros».
«Tenerife está lejos de cumplir los objetivos de la UE sobre reciclaje»

¿En qué situación estamos en Tenerife en cuanto a recogida y reutilización de residuos? ¿Cumplimos alguno de los objetivos fijados por la UE?
«Tenerife está en una situación complicada, desde luego muy lejos de la exigencias comunitarias que nos obligarían ya hoy en día a estar por encima del 50% de reciclaje, cuando ni nos acercamos al 20%. En este sentido pues nos vemos abocados, al igual que ha ocurrido con las aguas residuales, a una lluvia de sanciones que nos vendrán arriba por nuestros incumplimientos. Incluso el Plan de residuos no sólo no se ha implementado en absoluto sino que está caducado desde hace unos años ya y sin intenciones de ningún tipo de invertir esta dantesca situación por parte de los responsables públicos; yo creo que de casi ningún color político, por lo que uno observa, porque nos hemos obsesionado con el piche y no vemos más allá en casi ningún tema».
«Nuestra clase política hoy tiene más propaganda verde, pero no más conciencia»

No solo es un no a la incineración el del Foro, sino que ha alertado de un modo crítico sobre otros proyectos impactantes en el medio ambiente en Canarias…
«Hay que tener en cuenta que la propuesta estrella para esta legislatura del Cabildo de Tenerife es una multimillonaria inversión para un circuito de alta velocidad en Atogo sobre una superficie de alto valor ecológico y agrícola con lo que ello representa no sólo de destrucción directa del entorno sino, más triste todavía, en lo que se refiere a fomentar la cultura del motor de combustión y la velocidad. Vamos, disparates sin parangón a nivel europeo hoy día donde se trabaja justamente en la línea contraria. Y no, proyectos como Cuna del Alma y no digamos nada de la autopista de seis carriles por detrás de Los Rodeos, el túnel de Erjos y el cierre del anillo insular con los destrozos salvajes en municipios como El Tanque demuestran a las claras que en absoluto nuestra clase política tiene más conciencia de nada; más propaganda y maquillaje verde quizás. Justamente lo terrible es que eso está ocurriendo con gobiernos donde se han integrado opciones políticas que se presentaban como alternativas y que han terminado levantando la mano a favor de esos disparates o proponiendo la creación de compañías aéreas públicas para traer más turistas bajando el coste de los billetes con el dinero de todos, cuando resulta que un europeo que viene a Canarias, y al que no se le puede poner un impuesto ambiental porque, al parecer, no entendería la necesidad de preservar este territorio, gasta un bidón de 200 litros de queroseno sólo en el traslado, si es una familia de tres miembros pues unos seiscientos litros aproximadamente. Parece surrealista pero esas cosas han ocurrido en estos últimos años para perplejidad de muchos que dimos la cara para cambiar hacia un modelo más diversificado y sostenible».
«Lo de la lucha contra el tendido de Unelco por Vilaflor es, desgraciadamente, único e irrepetible»

«El espíritu de Vilaflor hoy día pienso lo encarnarían esos dos jóvenes que se encaramaron en las grúas de La Tejita o los que se han puesto frente a las palas, siempre pacíficamente, se pongan como se pongan algunos medios de comunicación, para defender el entorno único de El Puertito de Adeje frente a la locura del alcalde, José Miguel Rodríguez Fraga, que amenaza con no descansar hasta terminar de hormigonarlo todo. De ahí en adelante, si te digo la verdad, pienso que Vilaflor fue la determinación de un pueblo pequeño por no dejarse pisotear con aquel claro mensaje plasmado en una pancarta a la entrada del Pueblo: Aquí matamos al Marqués. Había alternativas, como se demostró cuando el propio Ricardo Melchior [presidente entonces del Cabildo] dijo que el tren del sur traería una galería de servicios para enterrar esos cables, pese a que siempre defendió que soterrar era imposible. Falso, no los entierran sencillamente porque no les da la gana, y cuando les interesa son capaces de traerlos por debajo del mar desde La Gomera porque hay pelotazos detrás; pero la Endesa privatizada gobierna mucho más de lo que nos podemos imaginar y las puertas giratorias lo ponen de manifiesto. Pero no, ahora hay lucha pero lo de Vilaflor fue único e irrepetible desgraciadamente».
«La mayor lucha fue contra el dispendio del puerto de Granadilla»

De todas las luchas contra proyectos polémicos de estos 20 años, ¿de cuáles guarda mejor recuerdo, cuáles fueron más importantes?
«Hombre, los vecinos de Arico que le plantaron cara a la incineración merecen mis respetos lógicamente. Ahora bien, recuerdo con especial admiración la lucha de los vecinos de San Marcos, en Icod, para que se respetaran los valores ambientales de El Riquel donde una serie de empresas poderosas campaban por sus respetos. La imagen de un vecino que, mandarria en mano, se plantó delante de la Guardia Civil para romper el candado que impedía el acceso a la costa de lo que era una manifestación comunicada y legal, y que se intentó boicotear es algo que jamás olvidaré. Al igual que la de los vecinos de Arico que llegaron en manifestación a la puerta del vertedero y que no les quedó otra que seguir a los niños que sostenían la pancarta de cabecera que inocentemente siguieron vertedero adentro. Aquellas imágenes dantescas, casi todas captadas por el compañero y amigo Álvaro Morera, fallecido el pasado año, representaron un antes y un después sin la mínima duda en aquella lucha. No cabe duda, no obstante, que la mayor lucha tuvo que ver con intentar parar el Puerto de Granadilla, que ahí está sin actividad de ningún tipo pese a que iba a crear 20.000 puestos de trabajo. Un dispendio que continúa sin sentido alguno, hasta 700 millones de euros al saco de unos cuantos señores, incluso algunos que han terminado pisando la prisión de Tenerife II justamente por aprovecharse indebidamente de las perritas públicas, según sentencias firmes. Muy triste con las necesidades de viviendas, de hospitales, de infraestructuras educativas… En fin, lamentable».
«El modelo de movilidad de Tenerife es disparatado: desprecia la guagua»

¿Cuáles son hoy en día los proyectos, públicos y privados, que más amenazan nuestra naturaleza?
«Muy claro y no necesariamente por este orden y en lo que a la isla de Tenerife se refiere: Circuito de Atogo, anillo insular en El Tanque, Santiago del Teide, La Guancha, San Juan de la Rambla o Los Realejos; desarrollos turísticos descontrolados en el oeste de la Isla que incluyen Cuna del Alma lógicamente, trenes en una tierra donde un metro de carril guagua se muestra falsamente como algo inviable, autopista exterior por fuera de Los Rodeos patrocinada por Santiago Pérez y Rubens Ascanio (¡si don Pedro Molina levantara la cabeza!) y, en general, un modelo de movilidad disparatado basado en el coche privado y el desprecio a la guagua que es por el momento el medio de transporte público que mejor se adapta a nuestra orografía y el modelo de poblamiento disperso. Tenemos unos índices de utilización del transporte público que no pasan de los 70 viajes al año por habitante, pese a la presión turística, cuando deberíamos estar por encima de los 300. Eso, aderezado con el abandono de la agricultura y la ganadería, que al mismo tiempo pone en peligro nuestros montes y zonas de medianía, que cada verano contienen la respiración ante el riesgo de incendios, así como los vertidos de aguas residuales, contaminación del acuífero y de nuestra costa. Lógicamente, para mi es algo fundamental también la necesidad de un cambio de conciencia radical en lo que a tratamiento de residuos se refiere: el mejor residuo es el que no se genera y en todo caso debemos verlo siempre como un recurso que no nos podemos permitir ni enterrar ni quemar».

¿Por qué hay proyectos que provocan rechazo y otros que, incluso con mayor impacto, no? Por ejemplo, la oposición a la Vía Exterior y en cambio la permisividad con el Anillo Insular, que ha cambiado la faz de Santiago del Teide de un modo tremendo…
«Yo, después de años intentando interpretar esa cuestión, que es un evidencia, he llegado a la conclusión de que las luchas tienen unos procesos donde se mezclan muchas cosas, incluso intereses o agenda política. Hay cosas que tienen su momento, el Anillo Insular o el puerto de Granadilla tuvieron su momento y su rentabilidad política para algunos, y, llegado el momento, esos mismos han dicho que se acabó, que ya eso no vende o no hay rédito y lo dejan o en algunos casos lamentabilísimos se pasan al otro bando. No es fácil, ni mucha gente está dispuesta a asumir, el tener que decir a la sociedad que el problema de la movilidad no pasa por favorecer al coche privado sino justamente por lo contrario, de ahí que veamos a gente sensata y luchadora todavía pidiendo más aparcamientos cuando es justo la vía que retrasa cualquier avance sostenible en esta materia. La autopista por fuera de Los Rodeos -Vía Exterior, se ponga como se ponga don Santiago- es un clarísimo ejemplo, junto con el túnel de Erjos. Los que hemos participado en estas luchas por convicciones, pues, obviamente, se nos encoje el estómago, pero es lo que hay; tristemente es lo que hay».
«Construir más autovías es un craso error»

Lo del Anillo Insular de carreteras, una moderna autovía, a través del lado del macizo de Teno en Santiago del Teide, con unas obras realmente impactantes, ¿es un antes y un después?
«Sí, porque va suponer que en materia de movilidad le demos la vuelta a la Isla, como si de un calcetín se tratara. Es un modelo que mucha gente, acaso la mayoría ,quizás, defiende. Yo, sin embargo, veo la necesidad de un modelo de movilidad más comarcal, con el que la gente encuentre opciones de empleo, vivienda y de prestación de servicios más cercanos y no en esa isla ciudad que ha sido una gran apuesta política a la que se han sumado hasta los que antes se enfrentaron a esos proyectos radicalmente. En fin, así lo veo, pero, mientras en Madrid una persona se puede pasar dos horas haciendo conexiones de metro para acudir a su trabajo, aquí nos han convencido que tenemos derecho a llegar con nuestro coche en treinta o cuarenta minutos casi que a cualquier parte. Craso error, por otro lado, porque más autopistas siempre son más coches que al final encuentran el embudo a la entrada de la ciudad o buscando aparcamiento. Eso es algo perfectamente estudiado, pero ni que nos abran la cabeza lo vamos a entender, lamentablemente. Cualquier joven europeo está pensando en estudiar, viajar y aprender idiomas mientras aquí la prioridad mayoritariamente es sacar el carnet de conducir para comprarte el coche e incorporarte a la cola hacia ninguna parte. Muy triste».
«Nada ha cambiado sin CC: el Pacto de las Flores nos ha traído más piche que nunca»

¿En qué ha cambiado el trato al medio ambiente con proyectos públicos y privados tras la salida de CC del Gobierno canario y del Cabildo tinerfeño en estos últimos 4 años?
«En la campaña del 2007 el PSOE abrió una web donde quería evidenciar los desmanes urbanísticos en la costa de Tenerife, y yo no me pude resistir a escribir una artículo donde ponía en evidencia que los mayores desastres en este sentido vinieron de la mano de gobiernos municipales del PSOE que todo el mundo conoce, pero que no quiero nombrar porque alguno de esos alcaldes ha fallecido ya y… en fin… Otros no, otros están vivos y con más poder cada día, como Rodríguez Fraga, que además pretende perpetuarse ya por más de 40 años si consigue sus objetivos electorales de este mayo. No, en ese aspecto no hay absolutamente ninguna diferencia sino que, al contrario, esta legislatura del Pacto de las Flores nos ha traído más piche que nunca, o que alguien demuestre con datos lo contrario. Un disparate».

Lo de que CC acabara rechazando el puerto de Fonsalía y defendiéndolo el PSOE de Tenerife ¿qué significa para usted?
«Pues significa algo tal que así como que Podemos-Sí se Puede levante la mano a favor del túnel de Erjos o de la Vía Exterior, una prueba de que el interés general no pinta nada frente a estrategias políticas encaminadas al quítate tú pa’ ponerme yo. ¿La realidad? Pues que antes gritábamos en las manifestaciones acerca de los trillizos y hoy día la duda es si han seguido los partos múltiples y ya cabría hablar de cuatrillizos o quintillizos».
En estos 20 años, ¿a qué personas quiere usted recordar o destacar como miembros o colaboradores del Foro contra la Incineración?
«Pues al amigo Valentín, el médico que siempre estuvo ahí dando la cara en defensa de la salud y contra las dioxinas y furanos; a Toni Rodríguez de Ben Magec; a Juan Manuel y a Bea, de Arico, que se partieron la cara por esto junto con otros muchos vecinos y amigos; y a un grupo de mujeres -que no nombro por respeto, al igual que otras personas que no tengo claro que les guste o les convenga que les nombre-, y que en su momento presentaron hasta bolsas de basura separada por el registro del Cabildo para que se enteraran de cómo se solucionaba esto. Caso no nos hicieron ninguno al final, pero bien clarito sí que se les dijo».
«Urbanizar el Puertito de Adeje es una indecencia y un insulto al pueblo canario»

¿Qué le parecen las movilizaciones contra la urbanización de Cuna del Alma, en el Puertito de Adeje? Aparentemente, jóvenes no vinculados a grupos ecologistas tradicionales…
«Bueno, pues esos jóvenes encarnan unos valores por los que siento mucho respeto y admiración. Nosotros no fuimos capaces de hacer eso en Granadilla o en el pinar de Chío ni actualmente en El Llano de El Tanque; y en fin, les he visitado y me merecen el mayor de los respetos y admiración por la manera en la que se han enfrentado a agresiones, amenazas o detenciones injustificadas, como más tarde se demostró en algún caso en el juzgado. Tremendo lo que han pasado defendiendo el interés general de todos nosotros y de las generaciones futuras, fundamentalmente porque las vamos a dejar en medio de una plancha casi continua de piche y hormigón al paso que vamos. El chabolismo que Rodríguez Fraga ha propiciado en otras zonas cercanas a Cuna del Alma y que miserablemente utiliza como excusa para urbanizar son algo reversible completamente; las carreteras y la urbanización de lujo sobre el cardonal tabaibal son una indecencia y un insulto a la inteligencia del pueblo canario. Jugar con todo esto para que alguien venga aquí a volverse asquerosamente más rico de lo que es, para, a renglón seguido, arramblar con los beneficios hacia otros países. Impresentable de todo punto de vista seguir arrasando todo de esta manera».
«Hoy veo a ecologistas en lo anecdótico, sin chistar contra proyectos muy destructivos»

¿En qué ha cambiado en estos 20 años el movimiento ecologista?
«Ni el Foro como tal ni yo mismo, pese a lo que mucha gente piensa, ha estado integrado nunca en ningún grupo ecologista ni partido. Del ecologismo hemos recibido un apoyo muy potente de Ben Magec o del Colectivo El Rincón (básicamente de presencia en nuestras movilizaciones, me refiero). Pero tampoco somos santo de la devoción de muchos, esa es la verdad y hemos tenido nuestros roces. En estos años surgió la Asamblea por Tenerife, que ha sido el movimiento social en defensa del territorio más potente que, creo, ha existido jamás aquí, y ahí hubo una integración muy fuerte de todos por un objetivo común. Se hablaba de cosas importantes y se enfrentaron proyectos muy destructivos. Hoy día, en verdad, han surgido enfoques que van más a lo anecdótico, para mi gusto. Se desata una polémica terrible por si el Jesús Callejas había entrado o no en unos senderos prohibidos para bicicletas en La Palma, y, claro, ese asunto, con la que está cayendo en problemas ambientales de órdago, pareciera que nos distrae de los temas importantes. Hay que respetarlo, no queda otra, como la polémica sobre los amontonamientos de piedras en algunas playas o desembocaduras de barrancos, mientras las Administraciones trituran los callaos con machacadoras sin que nadie chiste. Pero yo me resisto a entrar en ese juego. No me interesa en absoluto esa forma de ecologismo habitualmente subvencionado, como los colectivos que se aliaron con la Coca Cola (el mayor generador de envases de plástico no retornables a nivel mundial) supustamente para estudiar los microplásticos en las playas de Arico previo pago. En todo eso soy más radical de lo que debiera y desde luego políticamente bastante incorrecto, lo reconozco, pero como se me pregunta, contesto con la libertad del que no tiene demasiadas facturas pendientes con nadie (que yo sepa, claro)».





















































