PLANETA CANARIO
El verano dará a Canarias un primer anticipo en primavera a partir de este fin de semana, con una subida general de temperaturas desde este sábado 11 de mayo y hasta toda la jornada del 13. Es muy probable que el domingo y el lunes los termómetros superen los 30 grados, e incluso los 32 en las islas orientales.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido una predicción especial en la que pronostica que a partir de este sábado se producirá la entrada de una masa de aire cálido y seco de origen africano sobre Canarias y mitad occidental peninsular. Además, el anticiclón se centrará en el entorno de las islas Británicas favoreciendo el flujo de componente este.
Como consecuencia, las temperaturas máximas serán claramente más altas que las habituales para la época del año en la mitad occidental, el centro peninsular y en Canarias.

Es probable que en Canarias a partir del martes 14 cese la entrada de aire cálido y sea sustituida por aire más fresco del Atlántico, produciendo un descenso de las temperaturas, y, por consiguiente, un regreso a los valores térmicos normales.

PLANETA CANARIO
El verano dará a Canarias un primer anticipo en primavera a partir de este fin de semana, con una subida general de temperaturas desde este sábado 11 de mayo y hasta toda la jornada del 13. Es muy probable que el domingo y el lunes los termómetros superen los 30 grados, e incluso los 32 en las islas orientales.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido una predicción especial en la que pronostica que a partir de este sábado se producirá la entrada de una masa de aire cálido y seco de origen africano sobre Canarias y mitad occidental peninsular. Además, el anticiclón se centrará en el entorno de las islas Británicas favoreciendo el flujo de componente este.
Como consecuencia, las temperaturas máximas serán claramente más altas que las habituales para la época del año en la mitad occidental, el centro peninsular y en Canarias.

Es probable que en Canarias a partir del martes 14 cese la entrada de aire cálido y sea sustituida por aire más fresco del Atlántico, produciendo un descenso de las temperaturas, y, por consiguiente, un regreso a los valores térmicos normales.





















































