PLANETA CANARIO
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Concejalía de Servicios Sociales, ha adjudicado el nuevo contrato del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) para personas mayores y dependientes por 30,9 millones de euros por tres años, prorrogable a cuatro, lo que supone un incremento del 20% con respecto al pliego anterior. El contrato ha sido adjudicado a la empresa Servisar S.L., que sustituye así a Clece SL.
Además de proporcionar ayuda en las tareas cotidianas, el SAD ofrecerá servicios de atención psicológica individual a los usuarios, así como a las familias de los beneficiarios que sean derivadas por los servicios sociales del Ayuntamiento. Este servicio se suma a los trabajos de limpieza doméstica, cuidados, podología, cocina, mantenimiento y trabajo social que ofrece a más de 3.300 personas mayores y dependientes el Servicio de Ayuda a Domicilio de Las Palmas de Gran Canaria.
La anterior adjudictaria, Clece SL, había renunciado a la prórroga pero al que se le había adjudicado su continuidad temporal por un procedimiento extraordinario hasta que se suscribiera el nuevo contrato, y fue sonado su litigio con UGT durante el estado de alarma por no dar mascarillas y otros equipos de protección frente al Covid-19, una causa en la que un Juzgado le dio la razón al sindicato y conminó a Clece a dar ese material so pena de sanciones económicas diarias. En Santa Cruz de Tenerife una sentencia en primera instancia dictó justo lo contrario que en la capital grancanaria, siendo la misma empresa y el mismo motivo, al tener en cuenta el auto judicial el desabastecimiento de mascarillas en el mercado.
La concejala de Servicios Sociales, Carmen Luz Vargas, señala que este servicio “promueve la autonomía personal de los usuarios, siendo gran parte de ellos mayores de 60 años y el resto presenta alguna discapacidad, además de favorecer el acompañamiento de estas personas, pues muchos viven solos”.
El servicio, que se ajusta a las necesidades de cada usuario, consiste en proporcionar ayuda en sus necesidades básicas, así como en tareas cotidianas que tienen dificultades para hacer por sí mismos, como mantener su higiene personal, cocinar o tomar sus medicamentos.
La adjudicación de este contrato por 30.916.891 euros supone un incremento del 20% con respecto al pliego anterior, que ascendía a 17.207.873 euros, además de una ampliación en su duración, que ha pasado de dos a tres años, prorrogables a cuatro.
Con este incremento, la Concejalía apuesta por un cuidado más personalizado que atienda a los usuarios según sus perfiles, además de un incremento en el número de horas de atención y la implantación de sistemas digitales para optimizar el servicio.
El contrato contempla la figura del responsable de coordinación y ayudantes de coordinador para mejorar la cobertura del servicio y el nuevo contrato apuesta por un mayor impulso de las nuevas tecnologías para lograr una mayor eficiencia y control en el desarrollo de las tareas, así como estadísticas del perfil de la población atendida o la ficha de cada beneficiario.
La nueva adjudicataria tendrá que subrogar a todos los empleados de la contrata actual que ha prestado servicio durante los últimos años a más de 3.300 vecinos y vecinas de la ciudad.





















































