VICENTE PÉREZ
La promotora con sede en Galicia que va a construir el hotel de cinco estrellas junto a la playa de La Tejita (un espacio natural protegido), en Granadilla, ha salido al paso de las críticas de los colectivos que se oponen a este proyecto. Así, el Grupo Viqueira tacha de «manifiestamente falsas y carentes de fundamento legal» las informaciones que los detractores del proyecto están difundiendo sobre la ilegalidad de las obras que ya han comenzado.
Y advierte esta empresa de que responderá con las «acciones legales que correspondan» a «cualquier coacción o amenaza que pretenda impedir o dificultar la ejecución de las obras», pues asegura que cuentan con todas las autorizaciones administrativas pertinentes.
Viqueira responde de este modo a la petición de PLANETA CANARIO para que dé su versión sobre este asunto, que el grupo parlamentario de Podemos ha denunciado esta semana ante la Fiscalía de Medio Ambiente y está convocada además una manifestación para el sábado a las 11 horas en este punto de la costa de Granadilla contra este proyecto, auspiciada por colectivos como Salvar La Tejita y la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN).
Es por iniciativa de estos grupos ciudadanos por lo que el Ministerio de Medio Ambiente ha aceptado la revisión del deslinde público marítimo terrestre y su zona de servidumbre, expediente aún en trámite, si bien la parcela del hotel admite este uso en el Plan General de Ordenación de Granadilla y las licencias otorgadas se concedieron con el deslinde fijado en 2002. Los ecologistas y Podemos sostienen que se debe parar la obra hasta que se apruebe la nueva delimitación de la zona de protección pública y su servidumbre.
Pues bien, para esta inmobiliaria -que ya ha construido y comercializado otros edificios, residenciales en la misma zona, El Médano, algunos aún con viviendas aún en venta y otro proyectado- las críticas al futuro hotel junto a la Tejita tienen «por única finalidad poner en contra a la opinión pública y deslegitimar el proyecto socialmente, pese a que se trata de una actuación que es conforme con la ordenación urbanística y sectorial aplicable y de gran interés para el municipio y la Isla, por lo que no van a ser consentidas por nuestra parte».
Por tanto la promotora deja claro su «firme propósito de ejecutar» su proyecto y «no cederá a las coacciones ni denuncias carentes de amparo legal». «Quienes ahora se oponen por la vía de las coacciones y las amenazas, han intervenido y alegado lo que han estimado oportuno, y visto rechazados sus argumentos falsos y demagógicos» a lo largo de la tramitación administrativa de las correspondientes autorizaciones, pone de relieve la empresa.

En su comunicado el Grupo Viquiera expone que «el hotel se sitúa en una parcela de la Urbanización Sotavento destinada a uso hotelero de acuerdo a los distintos instrumentos de ordenación urbanística y del territorio de la isla, especificados en el Plan General de 2005», en el que «se prevén de forma pormenorizada las características del establecimiento hotelero, su categoría, volumen, ocupación, etc.; aspectos que han sido escrupulosamente respetados a la hora de elaborar el proyecto de obras autorizado».
«Al contrario de lo que han manifestado diferentes colectivos, este proyecto se ejecutará sin que se produzca afección alguna a la playa de La Tejita y sin que se realicen obras sobre la misma», argumenta la empresa.
Expone esta constructora que «el proyecto se ha realizado partiendo de una premisa fundamental, el entorno donde se ubica, y por ello su diseño, morfología, alturas, acabados y zonas de esparcimiento se han realizado con el objetivo de integrar el hotel en la zona». De ahí que ha invertido y «apostado por este maravilloso lugar, cediendo más de 25.000 metros cuadrados de zonas verdes y de esparcimiento para uso público».
El proyecto, reitera la empresa, «ha sido informado favorablemente y autorizado por todos los organismos intervinientes», entre otras la autorización del viceconsejero de Política Territorial, Jesús Romero, en la que expresamente se indica que “la edificación hotelera se ubica fuera de la zona de servidumbre de protección del dominio público marítimo-terrestre”. «Antes de otorgarse este permiso, el Servicio Provincial de Costas informó, entre otros, que el deslinde aplicable es el aprobado en el año 2002 y que la anchura de la servidumbre de protección es de 20 metros».

Incide esta inmobiliaria en que «el hotel autorizado ha sido emplazado respetando tanto el dominio público marítimoterrestre como su servidumbre de protección, de acuerdo con el deslinde vigente, aprobado en el año 2002 conforme a los criterios de la Ley de Costas y de la Administración competente en materia de Costas».
Y alude en su comunicado al actual proceso de revisión del deslinde al que se refieren los ecologistas, que, según el Grupo Viqueira, se ha iniciado partir de cuestiones que ya fueron desestimadas por Costas con el que está vigente, y recuerda que en 2016 este organismo «ya estimó la improcedencia» de esta revisión en la playa de La Tejita.
No obstante, cabe recordar que en este momento, esta Dirección General dependiente del Ministerio de Medio Ambiente sí está tramitando esta revisión, y existe incluso un nuevo deslinde probable publicado. SIn embargo, y frente a la opinión de los ecologistas, la empresa sostiene que este expediente «no afecta en modo alguno al proyecto del hotel, puesto que las autorizaciones y licencias preceptivas, fueron obtenidas con carácter previo a su incoación, al amparo del deslinde vigente desde el año 2002»:
En cualquier caso, los promotores de este establecimiento alojativo subrayan que «carácter previo al inicio de las obras», que ya han comenzado con los primeros movimientos de tierra en la parcela, «el Servicio Provincial de Costas de Tenerife levantó acta de replanteo del deslinde marítimo-terrestre sobre el terreno, en concreto, entre los vértices cuestionados en el procedimiento de revisión del deslinde, y de acuerdo con este replanteo del proyecto se están ejecutando».




















































