VICENTE PÉREZ
El Gobierno canario endurecerá las medidas de uso de la mascarilla y este lunes, 3 de agosto, ha aprobado hacerla obligatoria en todos los lugares cerrados de uso público o abiertos al público, haya mucha o poca gente y aunque se pueda mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros con otras personas.
Estas es la principal medida adoptada en el Consejo de Gobierno, que ha descartado por ahora la obligatoriedad de esta medida de protección frente al Covid-19 en todas las situaciones, como ya hacen otras comunidades autónomas.
La otra novedad con respecto a las normas vigentes hasta ahora es que se fija un tope de 10 personas que pueden estar en agrupados en una misma mesa o agrupación de mesas en cafeterías, bares y restaurantes.
También ha decidido el Ejecutivo obligar a los titulares de establecimientos de uso público o abiertos al público a que señalicen la distancia de 1,5 metros que se debe respetar en su local, para que los clientes puedan guardarla con más garantías.
Obligatoria también en locales de restauración cuando no se come ni bebe

El portavoz del Gobierno canario, Julio Pérez, consideró que estas medidas no llegan de forma tardía, pues la incidencia de la pandemia «sigue siendo muy baja en Canarias», sino que se adaptan a las circunstancias actuales de la pandemia, pues ahora se contagian sobre todo jóvenes, en reuniones privadas y espacios cerrados de restauración.
Pérez adelantó además que la orden que se publicará en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) aclarará que el uso de la mascarillas en bares, cafeterías y restaurantes es obligatoria salvo en el momento de consumición de la bebida o la comida.
Se regulará también el servicio de bufet para asegurar que durante el consumo de los clientes se siguen cumpliendo las medidas higiénicas de distancia y mascarilla.
Además, la orden gubernamental dejará claro la forma correcta de llevar la mascarilla para que cumpla su función de proteger a quien la lleva y las otras personas que están a su alrededor.
Recomendación de mascarilla en reuniones privadas de no convivientes

En cuanto a las reuniones privadas, el Gobierno admite que solo puede recomendar que se use la mascarilla en encuentros donde las personas no conviven en una misma casa y que no se permanezca en espacios cerrados con aglomeraciones. Pérez indicó que estas medidas solo pueden ser recomendaciones porque al Gobierno canario no le es posible controlar ni sancionar lo que ocurre en el ámbito privado.
No obstante, subrayó que «aunque son recomendaciones, existe una obligación general de no exponerse al contagio ni producir contagio a otras personas».
Del uso obligatorio de la mascarilla quedarán eximidos, en el sistema de enseñanza reglada, los grupos de convivencia estable escolar o los alumnos en clase si guardan distancia de 1,5 metros.
El Gobierno autonómico mantendrá la vigilancia policial y la actividad inspectora de Salud Pública «tan intensa como se pueda», con sanciones que son de 100 euros por ley estatal en caso de no llevar mascarilla y otras multas de superior cuantía previstas en la legislación sanitaria de Canarias, que incluso pueden acarrear la clausura y la suspensión de actividad del establecimiento que incumpla la normativa higiénico sanitaria.




















































