VICENTE PÉREZ
La demanda de aparcamientos en Santa Cruz de La Palma es un clamor social desde hace años. La nueva playa frente a la ciudad ha supuesto la eliminación de muchas plazas donde estacionar y el ‘parking’ subterráneo en la avenida del Puente ha resultado un fracaso.
El sector comercial demanda soluciones. Y la que por el momento ha encontrado el Ayuntamiento es habilitar 109 plazas en pleno cauce del barranco de las Nieves, uno de los tres puntos de inundación por lluvias más peligrosos de la isla.
En realidad supone el reestreno de este parking, ya que hace años se usaba el cauce para este fin pero una avenida de agua arrambló con lo que encontró a su paso, incluyendo los coches.
La nueva zona de aparcamientos está abierta desde este 4 de agosto y cuenta, según el consistorio, con los requisitos legales establecidos. De hecho, las obras para habilitar el barranco para este fin fueron realizadas por el Cabildo de La Palma a través del Consejo Insular de Aguas, en el marco del Plan Insular de Actuaciones ante Inundaciones, asumiendo el Ayuntamiento la intervención posterior para delimitar las plazas y el acceso.
La nueva bolsa de estacionamientos en la que se impide aparcar de noche por motivos de seguridad, permite dar respuesta tanto a los vecinos del entorno como a los potenciales clientes de los comercios ubicados en la zona según explica el Ayuntamiento en un comunicado.

Se da la circunstancia de que el tramo final del barranco de Las Nieves ha sido declarada como una de las tres áreas de riesgo potencial significativo de inundación (ARPSI) en la propuesta inicial estratégico del Plan Hidrológico del Tercer Ciclo de Planificación Hidrológica y del Plan de Gestión de Riesgos de Inundación correspondiente al Segundo Ciclo en la Demarcación Hidrográfica de La Palma, según consta en el documento publicado por el Gobierno de Canarias.
La ficha que consta en esta planificación es la siguiente:
Las ARPSIs son aquellas zonas en las que se ha llegado a la conclusión de que existe un riesgo potencial de inundación significativo o en las cuales la materialización de tal riesgo puede considerarse probable, según el artículo 5 de la Directiva 2007/60/CE.
Según esta planificación, el tramo del barranco de Las Nieves, que cruza los núcleos urbanos de El Roque y Santa Cruz de La Palma, supone «un riesgo importante de inundación en zonas de viviendas, locales comerciales, paseos litorales, playas, etc.» De hecho, es el punto de la isla con mayor riesgo de daños económicos por este fenómeno. El cauce recoge agua de una cuenta de 21 kilómetros cuadrados, la cuarta mayor de la isla.
El Ayuntamiento asegura que para habilitar esta nueva zona de aparcamientos en el cauce tiene en cuenta los servicios ubicados cerca del barranco de Las Nieves, como el Centro de Salud o la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, sin olvidar espacios de referencia turística como el Barco de la Virgen, con el Museo Naval en su interior, o el Real Castillo de Santa Catalina. A ellos se une el propio tanatorio.
El gobierno municipal (PP-CC) subraya en el comunicado que ha «asumido el compromiso de crear centenares de plazas de aparcamiento a lo largo de esta legislatura y estamos convencidos de que es un reto que podremos cumplir”. De hecho apunta que “a los aparcamientos de la zona norte del casco urbano, en el barranco de Las Nieves, se sumarán otros proyectos más ambiciosos en los que estamos trabajando y que darán un cambio radical a la movilidad en nuestra ciudad”.
Proyecto para cubrir el barranco

El junio pasado se divulgó que el Consejo Insular de Aguas del Cabildo de La Palma sacó a licitación la redacción del proyecto de encauzamiento y cubrimiento del tramo final del barranco de las Nieves . El consejero del Área, Carlos Cabrera, eñala que el proyecto afectaría concretamente al espacio comprendido entre la calle de Pedro Poggio y Monteverde hasta la desembocadura del barranco.
El objetivo es crear un nuevo gran espacio público para el esparcimiento en la entrada norte de la capital, y en principio está previsto que haya aparcamientos en la nueva superficie que se generará sobre el cauce. El proyecto técnico debe garantizar totalmente el paso del agua por el barranco y que las infraestructuras que existan en su cauce se doten de las máximas garantías para ello.




















































