PLANETA CANARIO
El número de inmigrantes rescatados de pateras y cayucos durante 2019 en aguas canarias supera ya los 10.000, lo que convierte este año en el tercero desde 1994 en que más personas sin papeles han usado esta vía para entrar en el Archipiélago, aunque la intención de la mayoría es continuar hacia el continente europeo.
La llegada de embarcaciones es constante y este jueves han sido rescatados unos 188 inmigrantes, que han sido traslados al muelle de Arguineguín, en el municipio de Mogán. Allí continúan hacinándose en un campamento montado por Cruz Roja, donde se encuentran unos 1.400, cientos de ellos al raso porque las carpas se han quedado cortas.
La falta de centros de acogida por la insuficiente respuesta del Gobierno estatal ha llevado a esta situación, por lo que el Ministerio del Interior ha tenido que alojar a cerca de 3.000 en hoteles de varias islas.
El Ayuntamiento de Mogán, al límite: amenaza a Interior con la vía judicial
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, ha vuelto a quejarse de las condiciones en que son tratadas estas personas y ha advertido, en declaraciones a la COPE, de si de aquí al domingo el Gobierno estatal no levanta este campamento de este puerto, denunciará esta situación ante la Justicia por vulnerar los derechos humanos.
El Ministerio de Interior ultima los preparativos para disponer de un espacio en Gran Canaria para atender a estas personas las primeras 72 horas antes de ser distribuidos a los lugares de acogida, según avanzó el martes el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, quien añadió que se habilitarán otros dos espacios militares de la isla que puedan ser utilizados para este fin.
Los fotoperiodistas denuncian que no les dejan acercarse a los inmigrantes

Mientras, cada vez más fotoperiodistas se quejan de que el Ministerio del Interior les prohíbe acercarse al campamento de Cruz Roja en el muelle de Arguineguín. Entre los denunciantes de esta situación está el fotógrafo Javier Bauluz, premio Pulitzer en 1995, quien critica que no se pueda mostrar este drama humano porque la Policía Nacional se lo impide, incluso cruzando una guagua en el muelle para dificultar la visión de las carpas y la llegada delos barcos de Salvamento Marítimo. Restricciones, dijo, que no había sufrido en sus décadas cubriendo crisis humanitarias.




















































