PLANETA CANARIO
El Juzgado de Instrucción Número 4 de Arona, tras encontrar indicios de presuntos delitos urbanísticos, investiga al exviceconsejero de Política Territorial de Canarias Jesús Romero (CC); al alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga (PSOE); al resto de la Junta de Gobierno local que autorizó las obras del conocido establecimiento del sur de Tenerife Monkey Beach Club y a los técnicos municipales que informaron a favor, según ha publicado Mírame TV.
En los últimos meses, en esta causa que surgió por una denuncia de la Fiscalía Provincial, han declarado los principales investigados por su participación en los expedientes de autorización de las obras del local de ocio y está previsto que en las próximas semanas se practiquen nuevas diligencias.
El establecimiento, cuya construcción original data de 1977, ocupa la servidumbre de protección y de tránsito del dominio público marítimo-terrestre, donde la Ley de Costas impide las obras que supongan un aumento del volumen de las edificaciones levantadas antes de la entrada en vigor de esta norma, en 1988. La Consejería de Política Territorial del Gobierno canario y el Ayuntamiento de Adeje concedieron los permisos al primer proyecto de ampliación y un modificado presentado durante el desarrollo de los trabajos.
El Monkey Beach Club fue precintado el pasado mes de abril por el Ayuntamiento de Adeje al no contar con una licencia de actividad adaptada a la nueva realidad urbanística del establecimiento. El Consistorio ya había ordenado el cese de los eventos en el verano de 2018, pero un error en el procedimiento, al no dar trámite de audiencia a la empresa que administra el establecimiento, permitió su reapertura en agosto, según relata el periodista David Cuesta en Mírame TV.

La Ley de Costas establece que «se deberá evitar la formación de pantallas arquitectónicas o acumulación de volúmenes» en la zona de influencia del dominio público marítimo-terrestre, lo que incluye la servidumbre de protección, sobre la que se ubica la nueva instalación del Monkey Beach Club.
Esta normativa estatal también incorpora una disposición transitoria, la cuarta, que regula las limitaciones que afectan a las construcciones anteriores a 1988. En construcciones preexistentes a esa fecha en servidumbre de protección, «podrán realizarse obras de reparación, mejora, consolidación y modernización siempre que no impliquen aumento de volumen, altura ni superficie». Pero la reforma del Monkey Beach Club ha permitido al establecimiento incrementar sus dimensiones en 440 metros cuadrados y crecer en dos plantas.
La posible ilegalidad podría ser aún mayor si se tiene en cuenta un informe elaborado por el Servicio Provincial de Costas el cual afirma que no constan los permisos de la construcción original del Monkey Beach Club, cuyos títulos habilitantes se tenían que haber concedido en función de la normativa existente antes de 1988. La disposición transitoria cuarta estipula que las edificaciones que no cuenten con las autorizaciones exigibles «serán demolidas cuando no proceda su legalización por razones de interés público».

El Gobierno regional y el Ayuntamiento de Adeje autorizaron la ampliación del Monkey Beach Club apoyándose en la aprobación del Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad de Costa Adeje (PMM), que ha sido anulado en primera instancia por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) pero que se encuentra en vigor hasta que el Tribunal Supremo resuelva el recurso presentado por el Ejecutivo autonómico. El documento, que fue aprobado antes de las elecciones de 2015 pese a las numerosas irregularidades detectadas posteriormente en la jurisdicción contenciosa-administrativa, incorporó a última hora una disposición adicional única que, según Mírame TV, viene a refutar la necesidad de cumplir con la Ley de Costas.
A petición del Servicio Provincial de Costas, en un informe de 20 de mayo de 2015, dos días antes de la aprobación del PMM vía decreto, la Consejería de Política Territorial incluyó en el documento una disposición adicional única que despeja cualquier duda sobre la obligación de cumplir con la legislación estatal al especificar, en su apartado cuatro, que «las obras e instalaciones existentes a la entrada en vigor de la Ley de Costas, así como aquellos nuevos que pretendan ejecutarse, situadas en la zona de dominio público o de servidumbre, se regularán por lo especificado en las disposiciones transitorias tercera y cuarta».
A pesar de lo establecido en la Ley de Costas y en el propio PMM, el 18 de enero de 2017, el entonces viceconsejero Jesús Romero, dictó una resolución para autorizar la ejecución del proyecto de ampliación del Monkey Beach Club a la entidad Nuevo Servicio y Turismo JCC SL, sociedad que gestiona el conocido local de ocio. La empresa es propiedad de los hermanos Cabrera, hijos de José Fernando Cabrera, exconsejero de Turismo de Tenerife y expresidente de Ashotel.

En paralelo a la tramitación del la ampliación del Monkey Beach Club, los responsables del local solicitaron al Servicio Provincial de Costas la aprobación de un proyecto vinculado al original para reformar las terrazas del local de ocio, ya que una parte invadía el dominio público marítimo-terrestre. Los trabajos, además de a la zona demanial, afectaron a la servidumbre de tránsito, que la legislación estatal deja claro que debe quedar siempre libre.
Las obras de las terrazas fueron autorizadas por el Servicio Provincial de Costas el 1 de marzo de 2017 e informadas favorablemente por el Ayuntamiento de Adeje, que el 9 de marzo concedió a la empresa de los hermanos Cabrera la necesaria licencia municipal para comenzar los trabajos.
La servidumbre de tránsito está ocupada por el edificio del Monkey Beach Club, lo que obliga a los transeúntes a tener que bajar a la playa, o subir a la avenida, para poder bordear el establecimiento. La disposición transitoria decimocuarta de la Ley de Costas establece que la forma de garantizar la libre circulación es mantener la zona «permanentemente desocupada en, al menos, tres metros de anchura desde la ribera del mar, con un gálibo libre en altura de, al menos, tres metros». El cumplimiento de esta condición legal no le fue impuesto al promotor de las obras en las autorizaciones concedidas por las administraciones públicas, informa Mírame TV.
Además del alcalde, como detalla el citado medio de comunicación, se sentaron en la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Adeje que otorgó la licencia para la ampliación del Monkey Beach Club los concejales Ermitas Moreira, actual directora insular de Desarrollo Socioeconómico del Cabildo de Tenerife; Carmen Rosa González; Encarnación Trujillo; Adolfo Alonso; María Isabel Fernández y Manuel Luis Méndez.




















































