PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife ha asumido las competencias plenas de gestión del Parque Nacional del Teide en una acto que se ha escenificado frente al propio estratovolcán, junto al Parador Nacional de Las Cañadas, presidido por la presidenta de la institución insular, Rosa Dávila, y el consejero de Transición Ecológica del Gobierno canario, Mariano Hernández Zapata.
El gobierno insular expresa en un comunicado su «voluntad clara» de impulsar un nuevo modelo de gestión de este espacio protegido orientado a reducir la presión de visitantes.
Dávila concreta que “el objetivo es reducir de manera progresiva hasta en un 50% la presión de El Teide y a partir de ahora se ponen en marcha guaguas lanzaderas y circulares, y se limitará el uso del vehículo privado para los no residentes”.

“Quienes visiten El Teide tendrán que pagar una nueva ecotasa de acceso, aparcamiento y realización de actividades; mientras que los tinerfeños y residentes en la isla tendrán prioridad y gratuidad para todos los servicios”, anuncia la mandataria insular.
Control del acceso y cambio en la gestión de la TF-21
Como primera medida ya en funcionamiento, el Consejo de Gobierno del Cabildo ha aprobado la modificación de la vía TF-21 entre El Portillo y Boca Tauce, eliminando su carácter de carretera insular y pasando a ser gestionada como vía del propio espacio natural.

A partir de ahora, se podrán implantar medidas inmediatas de control del tráfico, incluyendo la sanción y retirada con grúa de vehículos mal estacionados.
A finales de 2026 se implantará un sistema de control de accesos en las principales entradas al Teide (La Esperanza, La Orotava y Vilaflor-Chío), con el objetivo de reducir el impacto y mejorar la experiencia de los visitantes.
Además, se establecerá un cupo de 500 plazas de aparcamiento con reserva previa, con prioridad y gratuidad para los residentes en Tenerife, mientras que los visitantes deberán abonar una tarifa.
Menos coches, más transporte público

El Cabildo pretende reducir paulatinamente el uso del vehículo privado dentro del Parque Nacional. Para ello, a partir de de 2027 se limitarán caravanas de quads, buggies y todoterreno; y se implantará una red de transporte público con 28 guaguas, que saldrán desde Puerto de la Cruz, La Laguna, Costa Adeje y Puerto Santiago, con una frecuencia aproximada de 20 minutos y una capacidad de hasta 1 millón de personas al año.
El servicio será gratuito para residentes en Tenerife y tendrá un coste aproximado de 7 euros para visitantes.
Dentro del espacio se habilitará un circuito interno con guaguas cada 15 minutos entre el centro de visitantes y los Roques de García.
Los vehículos de alquiler deberán reservar aparcamiento y abonar una ecotasa, actualmente en estudio.
Ordenación del uso público y control de miradores

Desde el verano de 2026 se implantará un sistema de control en miradores y zonas de alta afluencia como Chipeque, Roques de García o Minas de San José.
Las principales medidas consistirán en la reserva obligatoria previa, la distribución de visitantes a lo largo del día y el acceso limitado a empresas autorizadas.
El objetivo es poner fin a la saturación en horas punta y eliminar la actividad irregular de empresas no autorizadas.
Más vigilancia y refuerzo histórico de personal

El Teide cuenta desde 2024 con un sistema de vigilancia 24 horas, ( «único en Europa»), que ha permitido «reducir drásticamente los rescates y la siniestralidad, así como el impacto ambiental», según el Cabildo.
Asi, el gobierno insular asegura que se multiplican por seis los agentes de medio ambiente, hasta alcanzar 74 efectivos en 2027, al tiempo que se reforzará la plantilla técnica y administrativa.
Además, se firmará un convenio con la Policía Canaria para garantizar su presencia permanente en este espacio protegido, reforzando la colaboración con la Guardia Civil (Seprona).

El Cabildo quiere así imitar medidas de control de accesos, reservas previas y limitación de tráfico que, según expone en un comunicado, ya se aplican en grandes parques nacionales como los estadounidenses de Yellowstone o Yosemite, que reciben entre 4 y 4,7 millones de visitantes al año.
Hernández Zapata explicó que esta transferencia del Gobierno canario al Cabildo dijo confiar «en la capacidad del Cabildo de Tenerife para seguir desarrollando una gestión ejemplar, apoyada en el nuevo Plan Rector de Uso y Gestión, aprobado el pasado mes de diciembre por el Gobierno de Canarias, que permitirá avanzar en la conservación, en el uso público ordenado y en la protección de los valores que hacen de este espacio un lugar único en el mundo».




















































