PLANETA CANARIO
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, solicitó este sábado que el Estado facilite el traslado de los inmigrantes que están en Gran Canaria hasta el continente, «puesto que la isla es su trampolín, no puede acoger miles de personas indefinidamente y, desde luego, el Estado no puede convertirla en una segunda Moria griega, y mientras tanto, debe acogerlos en sus instalaciones militares, preparadas para acogidas humanitarias».
De este modo ambos se desmarcan de la solución tanto de atender a estos sinpapeles en tiendas de campaña en los puertos ni tampoco alojarlos en hoteles, como ya está haciendo la Delegación del Gobierno tanto en Tenerife como en Gran Canaria.
“Lo que queremos es trabajar”, apuntó en francés uno de los inmigrantes al presidente del Cabildo (de Nueva Canarias), que recorrió el Muelle de Arguineguín, donde aún este sábado permanecían 222 personas, junto a los vicepresidentes insulares Miguel Ángel Pérez y Concepción Monzón (Podemos), y la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno (Ciudadanos por el Cambio, CIUCA), quien se manifestó en la misma línea de facilitar su traslado a la Península, donde además Cruz Roja tiene una red de instalaciones “vacías”. El compromiso de la Delegación del Gobierno es trasladar a todos estos inmigrantes este mismo fin de semana, proceso que ya comenzó el viernes.
Por otra parte, quitando la cuarentena, a las 72 horas son libres de transitar por las islas.
“Es en el continente donde tienen sus vínculos de amistad y familiares, no queremos que Gran Canaria se convierta en una cárcel para ellos”, manifestó Morales en un comunicado.

Tanto el Cabildo de Gran Canaria -que ha cedido instalaciones deportivas y albergues para 300 menores migrantes-, como el Ayuntamiento de Mogán, han colaborado en todo lo posible y “lo seguirán haciendo, pero esa no es la solución, seguir improvisando en instalaciones que no son las apropiadas”, apuntó el presidente, a lo que Bueno agregó que hay que buscar solución para los que están en hoteles, puesto que si Canarias logra “salvar la temporada de invierno, ¿qué va a pasar son esos migrantes?”, se preguntó.
Los militares españoles “están formados en tareas humanitarias y lo han demostrado en distintos lugares del mundo, y en Canarias tienen camas suficientes para alojar a miles de personas, así que no se trata de que pongan objeción al uso de sus instalaciones –subrayó Morales-, sino que no hay acuerdo entre los responsables de los dos ministerios y deben limar las diferencias”.
Las instituciones canarias, coincidieron, «no deben bajar la presión para que se aborde esta compleja situación, ya que no se trata de desmontar este campamento por la presión mediática y olvidar el resto».
En definitiva, según ambos mandatarios, «el Estado debe asumir de manera urgente su responsabilidad, coordinarse y establecer soluciones para la recepción, acogida y traslado de este flujo de personas que previsiblemente aumentará dado que esta es la única vía disponible, la más peligrosa, tras el cierre del corredor del Mediterráneo. Asimismo, los sistemas de detección del Frontex deben mejorar porque tienen áreas oscuras en los que no tiene la cobertura necesaria.
Más de 100.000 personas llegaron el año pasado a Europa por el Mediterráneo, y dado que el corredor canario ahora es el único, la previsión es que la llegada siga aumentando, lo que precisa acabar con la dejadez y la improvisación y, por el contrario, crear una mesa de trabajo interinstitucional, políticas transversales y coordinadas, concluyeron.




















































