PLANETA CANARIO
Las denuncias de vecinos, familiares y voluntarios por las dificultades para acceder a las zonas más afectadas y por la demora en la llegada de maquinaria pesada y equipos especializados de rescate han marcado los primeros días tras la mayor catástrofe natural sufrida por Venezuela en décadas. Al dolor inconmensurable provocado por la tragedia se une la indignación de numerosos afectados, que cuestionan la respuesta de las autoridades durante los primeros días tras el desastre.
Mientras miles de personas continúan buscando a sus seres queridos entre los escombros, vecinos de La Guaira aseguran que durante las primeras horas tuvieron que remover toneladas de hormigón con palas, picos e incluso con sus propias manos, a la espera de la llegada de medios efectivos para intentar rescatar a quienes permanecían atrapados.
Los testimonios recogidos por agencias internacionales y medios de comunicación en el estado de La Guaira, el más castigado por el doble terremoto, coinciden en reclamar una respuesta más rápida de los servicios de emergencia y la incorporación urgente de más maquinaria pesada para acelerar las labores de búsqueda.

A esas quejas se han sumado las de voluntarios que denuncian dificultades para acceder a La Guaira y colaborar en las tareas de ayuda. El Gobierno venezolano ha restringido el acceso de particulares a la zona más afectada y exige un registro previo en el Poliedro de Caracas, tras el que se expide una acreditación con código QR imprescindible para entrar.
El Ejecutivo defiende que la medida busca ordenar la llegada de ayuda y evitar que el acceso masivo de personas obstaculice las operaciones de rescate, mientras que parte de los voluntarios considera que el sistema ha ralentizado la incorporación de efectivos civiles en un momento crítico.
Por su parte, el Gobierno venezolano sostiene que ha desplegado miles de efectivos civiles y militares y defiende que el operativo continúa reforzándose con la llegada de ayuda internacional y equipos especializados procedentes de numerosos países.

Entretanto, el balance oficial continúa agravándose. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este domingo de que los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles han causado ya 1.450 fallecidos y 3.150 heridos, además de al menos 12.721 familias damnificadas. Las labores de búsqueda prosiguen sin descanso entre edificios colapsados de La Guaira, Caracas y otras localidades del norte del país.
Las autoridades venezolanas siguen sin hacer pública una cifra oficial consolidada de personas desaparecidas. No obstante, distintas plataformas ciudadanas y organizaciones manejan estimaciones muy elevadas de personas cuyo paradero todavía no ha podido confirmarse.
En la plataforma ciudadana desaparecidosterremotovenezuela.com continúan publicándose, una a una, las fichas de personas cuyo paradero sigue siendo desconocido para sus familiares. La relación ascendía en la madrugada de este lunes 29 a 47188 personas.

Con el paso de las horas disminuyen las posibilidades de encontrar supervivientes bajo los escombros, aunque los equipos de rescate continúan protagonizando hallazgos con vida que mantienen la esperanza entre los familiares.
Más de 2.600 especialistas internacionales participan ya junto a los servicios venezolanos en una de las mayores operaciones de búsqueda y salvamento desplegadas en América Latina en los últimos años, con presencia de equipos procedentes de distintos países, España incluida.
Diecisiete españoles fallecidos y 150 ciudadanos sin localizar
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha elevado este domingo a 17 el número de ciudadanos españoles fallecidos como consecuencia del doble terremoto, mientras 150 permanecen desaparecidos y 12 han sido localizados bajo los escombros, donde los equipos de rescate mantienen centrados sus esfuerzos.

España ha reforzado su respuesta humanitaria con el envío de 59 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, dos ingenieros del Ejército de Tierra y ocho unidades caninas para prestar apoyo en los trabajos de búsqueda y rescate tras los dos terremotos.
La Embajada y el Consulado General de España en Caracas permanecen operativos para atender a los afectados y coordinar la asistencia consular.
Canarias, pendiente de sus residentes en Venezuela
La tragedia afecta especialmente a Canarias debido a los históricos lazos humanos entre el Archipiélago y Venezuela. Sin embargo, las autoridades españolas todavía no han hecho público un balance oficial que detalle cuántos de los fallecidos, desaparecidos o afectados son ciudadanos canarios.

El Gobierno de Canarias confirmó días atrás la muerte de la delegada del Ejecutivo autonómico en Venezuela, Isabel Jara Noda, una información que posteriormente fue cuestionada por familiares de la propia responsable institucional, quienes aseguraron que su cadáver aún no había sido localizado.
Mientras continúan llegando hospitales de campaña, alimentos, medicamentos, maquinaria pesada y equipos internacionales de rescate, miles de familias venezolanas siguen durmiendo a la intemperie por temor a las réplicas sísmicas.




















































