RUBÉN EXPÓSITO
Aladdin es el enésimo remake de Disney de un clásico estrujado. Desde los primeros visionados, la lluvia de críticas hacia Will Smith por su papel de genio bonachón que se alejaba de la esencia del personaje original de carácter bipolar y regusto malévolo, no contentaba a nadie..
Disney falla en los cambios en esta nueva versión. Las canciones son idénticas a las originales (‘Un mundo ideal’) y claramente inferiores (‘Un Genio genial’) y entre las nuevas, destaca la canción de Jasmine, con videoclip incluído, con un tufillo horrendo de lo peor que se hizo enla década de los 90.
Los personajes tartan de mostrarse un paso más allá de sus predecesores, y esa nueva dirección que toman es desilusionante, el obligatorio feminismo de Jasmine (por la que está cayendo en Hollywood) derrapa y se estrella en una historia que no nació especialmente para ensalzar valores de igualdad de género o clase, más bien esta historia parte de todo lo contrario. Intentar modernizarla es un absurdo intento de convertir algo que tiene su esencia en algo completamente distinto, no podemos tergiversar con tanta alegría en virtud de la época que vivimos. Partimos de la base que el cine es imaginación y ficción, y debe tener su propia identidad atemporal.
En cualquier caso, mi opinión importará un pimiento a los niños y niñas que vayan a verla, con toda seguridad la disfrutarán, pero tal vez vendría bien que vieran versiones anteriores de esta historia, y sobre todo, que primero leyeran el cuento tradicional «Aladín y la lámpara maravillosa».
RUBÉN EXPÓSITO
Aladdin es el enésimo remake de Disney de un clásico estrujado. Desde los primeros visionados, la lluvia de críticas hacia Will Smith por su papel de genio bonachón que se alejaba de la esencia del personaje original de carácter bipolar y regusto malévolo, no contentaba a nadie..
Disney falla en los cambios en esta nueva versión. Las canciones son idénticas a las originales (‘Un mundo ideal’) y claramente inferiores (‘Un Genio genial’) y entre las nuevas, destaca la canción de Jasmine, con videoclip incluído, con un tufillo horrendo de lo peor que se hizo enla década de los 90.
Los personajes tartan de mostrarse un paso más allá de sus predecesores, y esa nueva dirección que toman es desilusionante, el obligatorio feminismo de Jasmine (por la que está cayendo en Hollywood) derrapa y se estrella en una historia que no nació especialmente para ensalzar valores de igualdad de género o clase, más bien esta historia parte de todo lo contrario. Intentar modernizarla es un absurdo intento de convertir algo que tiene su esencia en algo completamente distinto, no podemos tergiversar con tanta alegría en virtud de la época que vivimos. Partimos de la base que el cine es imaginación y ficción, y debe tener su propia identidad atemporal.
En cualquier caso, mi opinión importará un pimiento a los niños y niñas que vayan a verla, con toda seguridad la disfrutarán, pero tal vez vendría bien que vieran versiones anteriores de esta historia, y sobre todo, que primero leyeran el cuento tradicional «Aladín y la lámpara maravillosa».
RUBÉN EXPÓSITO
Aladdin es el enésimo remake de Disney de un clásico estrujado. Desde los primeros visionados, la lluvia de críticas hacia Will Smith por su papel de genio bonachón que se alejaba de la esencia del personaje original de carácter bipolar y regusto malévolo, no contentaba a nadie..
Disney falla en los cambios en esta nueva versión. Las canciones son idénticas a las originales (‘Un mundo ideal’) y claramente inferiores (‘Un Genio genial’) y entre las nuevas, destaca la canción de Jasmine, con videoclip incluído, con un tufillo horrendo de lo peor que se hizo enla década de los 90.
Los personajes tartan de mostrarse un paso más allá de sus predecesores, y esa nueva dirección que toman es desilusionante, el obligatorio feminismo de Jasmine (por la que está cayendo en Hollywood) derrapa y se estrella en una historia que no nació especialmente para ensalzar valores de igualdad de género o clase, más bien esta historia parte de todo lo contrario. Intentar modernizarla es un absurdo intento de convertir algo que tiene su esencia en algo completamente distinto, no podemos tergiversar con tanta alegría en virtud de la época que vivimos. Partimos de la base que el cine es imaginación y ficción, y debe tener su propia identidad atemporal.
En cualquier caso, mi opinión importará un pimiento a los niños y niñas que vayan a verla, con toda seguridad la disfrutarán, pero tal vez vendría bien que vieran versiones anteriores de esta historia, y sobre todo, que primero leyeran el cuento tradicional «Aladín y la lámpara maravillosa».
RUBÉN EXPÓSITO
Aladdin es el enésimo remake de Disney de un clásico estrujado. Desde los primeros visionados, la lluvia de críticas hacia Will Smith por su papel de genio bonachón que se alejaba de la esencia del personaje original de carácter bipolar y regusto malévolo, no contentaba a nadie..
Disney falla en los cambios en esta nueva versión. Las canciones son idénticas a las originales (‘Un mundo ideal’) y claramente inferiores (‘Un Genio genial’) y entre las nuevas, destaca la canción de Jasmine, con videoclip incluído, con un tufillo horrendo de lo peor que se hizo enla década de los 90.
Los personajes tartan de mostrarse un paso más allá de sus predecesores, y esa nueva dirección que toman es desilusionante, el obligatorio feminismo de Jasmine (por la que está cayendo en Hollywood) derrapa y se estrella en una historia que no nació especialmente para ensalzar valores de igualdad de género o clase, más bien esta historia parte de todo lo contrario. Intentar modernizarla es un absurdo intento de convertir algo que tiene su esencia en algo completamente distinto, no podemos tergiversar con tanta alegría en virtud de la época que vivimos. Partimos de la base que el cine es imaginación y ficción, y debe tener su propia identidad atemporal.
En cualquier caso, mi opinión importará un pimiento a los niños y niñas que vayan a verla, con toda seguridad la disfrutarán, pero tal vez vendría bien que vieran versiones anteriores de esta historia, y sobre todo, que primero leyeran el cuento tradicional «Aladín y la lámpara maravillosa».




















































