PLANETA CANARIO
El sistema de cita previa puesto en marcha por el Ayuntamiento de El Rosario para poder bañarse en sus playas (La Nea y Radazul) y la piscina y litoral de Tabaiba ha sido usado ya por más de 45.000 personas en menos de un mes, pues se puso en marcha la víspera de la fase 2 de la desescalada, que comenzó el 25 de mayo.
El método -que luego otros municipios han copiado- ha cumplido el propósito con el que se concibió y el Ayuntamiento de momento no piensa cambiarlo, dado además que en la normativa autonómica que regirá las medidas de protección del Covid-19, publicada este sábado, el mantenimiento de la distancia de seguridad entre personas, de al menos 1,5 metros en las playas, y el evitar aglomeraciones, sigue siendo el objetivo primordial.
La web del Ayuntamiento tinerfeño ha echado chispas desde entonces, pues la han visitado unas 118.000 personas interesadas en esta manera de reservar alguna de las 686 plazas que es el aforo máximo decidido para las zonas de baño e El Rosario, para evitar unas aglomeraciones que son ya muy conocidas en la estrecha costa del municipio cuando llega el buen tiempo.
Y es que, explicó en su día la concejala de Seguridad, Sara Cabello, la afluencia en época estival en el litoral de El Rosario oscila entre 4.000 y 5.000 personas cada día, por lo que el control del aforo es primordial para garantizar la seguridad sanitaria de los bañistas con el coronavirus como amenaza.
La idea por la que ha apostado el consistorio rosariero fue arriesgada, pues fue el pionero en llevarla a cabo en Canarias, y aunque nunca llueve (ni hace sol) a gusto de todos, el alcalde, Escolástico Gil, lo tiene claro: «Este sistema ha sido un éxito porque hemos evitados lo que luego hemos visto en otros municipios canarios o en Barcelona, donde las playas han sido un auténtico caos, algo que no podemos permitir en una situación de pandemia como la que estamos viviendo».
«Con esta reserva de espacios», abunda el regidor municipal, «han podido disfrutar de nuestra costa tanto sus residentes como nuestros visitantes, de forma ordenada, y sin caos, algo que hubiera sido imposible de no haber tomado esta medida, y aquí la seguridad de las personas ha estado por encima de cualquier otro interés».
Tal es así que otros ayuntamientos de Canarias, la Península y Baleares han contactado con este del área metropolitana tinerfeña para conocer con detalle este sistema y el programa informático utilizado. «Las cosas han ido bien con esta cita previa, por lo que lo que estudiamos mantenerlo durante el verano, ya que lo de la distancia de seguridad no va a cambiar», ha declarado Gil esta semana a la TVC.
Normativa autonómica para playas y piscinas tras la desescalada

Y, en efecto, la resolución de Presidencia del Gobierno canario publicada este 20 de junio en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) dispone que los ayuntamientos podrán establecer limitaciones de acceso y aforo máximo en las playas y zonas de baño marítimo, a fin de facilitar el mantenimiento de la distancia interpersonal mínima 1,5 metros. Asimismo, podrán también establecer condiciones y restricciones para acceso y permanencia, en función de la evolución de la situación de emergencia sanitaria.
Cada ayuntamiento determinará las playas o zonas de baño en las que se establece un aforo máximo en aquellas donde pudiera haber alta afluencia con peligro de aglomeraciones o dificultad para mantener la distancia mínima interpersonal de 1,5 metros, excepto personas que convivan en una misma casa.
Para el cálculo de la superficie útil de la playa se tendrá en cuenta la altura de las mareas, la sectorización de actividades y se descontarán los espacios de tránsito y accesos, y que cada usuario podrá ocupar cuatro metros cuadrados.
En las playas o zonas de baño marítimas se realizará el control del aforo, que en su caso podrá adecuarse en función de fechas, días de la semana, franjas horarias, u otras o circunstancias que puedan ser coincidentes o causa de una alta afluencia, de peligro por aglomeraciones, o dificultad para poder mantener la distancia mínima interpersonal de los usuarios.
En el caso de las piscinas naturales, se calculará el número de usuarios que puede admitir la superficie de lámina de agua para que puedan mantener las distancias de seguridad durante el baño.





















































