VICENTE PÉREZ
El crucero MV Hondius, de la compañía holandesa Oceanwide Expeditions, en el que se ha detectado un brote de hantavirus, con tres fallecidos, no atracará finalmente en el puerto de Granadilla, en Tenerife, sino que permanecerá fondeado frente a la costa sur de la isla mientras se desarrolla un operativo especial coordinado por el Gobierno de España para evacuar a los pasajeros.
Los viajeros serán evaluados dentro del propio buque y trasladados a tierra mediante una embarcación auxiliar y, desde ahí, conducidos al aeropuerto, donde embarcarán en vuelos hacia sus respectivos países de origen.
Los 14 españoles serán evaluados y trasladados al Hospital Gómez Ulla de Madrid.
Así lo han explicado tanto la ministra de Sanidad, Mónica García, como el presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, tras reunirse en Madrid, encuentro en el que también participó el ministro de Política Territorial, el canario Ángel Víctor Torres, y el viceconsejero de Presidencia del Ejecutivo regional, Octavio Carballo.
Clavijo ha dejado claro ante los medios que, si bien el fondeo es una medidas más adecuada que el arribo a puerto, mantiene su disconformidad con que el crucero haya continuado hacia Canarias en lugar de evacuar a su pasaje y tripulación en Cabo Verde, como era la postura inicial también del Ministerio de Sanidad, antes de llegar a un acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

El presidente autonómico precisó además que los pasajeros no abandonarán el crucero hasta que los aviones correspondientes hayan aterrizado en Tenerife, con el objetivo de reducir al máximo los tiempos de tránsito y contacto.
Clavijo señaló que la decisión de optar por el fondeo en lugar del atraque responde a criterios técnicos trasladados por el Ministerio de Sanidad y compartidos por el Ejecutivo autonómico. En este sentido, recordó además que el puerto de Granadilla es una instalación industrial “que no está preparada para el desembarco de pasajeros”.
El presidente canario insistió también en que el Gobierno autonómico no participa directamente en el operativo sanitario, al tratarse de una competencia exclusiva del Estado en materia de sanidad exterior, aunque aseguró que Canarias prestará apoyo si se produjera alguna situación médica grave.
“Si hay algún paciente que necesite asistencia médica urgente, el Servicio Canario de Salud obviamente dará auxilio”, afirmó.

CLAVIJO, DISCONFORME, EXIGE GARANTÍAS
No obstante, Clavijo volvió a mostrar públicamente el malestar del Ejecutivo autonómico por la falta de información tras el cambio de criterio adoptado por el Ministerio de Sanidad, después de que en un primer momento se planteara evacuar a los pasajeros desde Cabo Verde.
Pese a las discrepancias, el gobernante canario aseguró que ahora la prioridad es que el operativo se desarrolle con seguridad y garantías sanitarias. “El Gobierno de Canarias no está conforme con aquella decisión que ha tomado el Gobierno de España, pero es su responsabilidad. Ahora estamos preocupados porque el operativo de los pasajeros sea con absoluta garantía”, concluyó.

Según explicó el mandatario, el martes 5 por la tarde se produjo un giro en la estrategia del Gobierno central tras una petición de ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), circunstancia que, aseguró, fue comunicada verbalmente pero sin documentación técnica suficiente.
El jefe del Ejecutivo autonómico defendió que sí existieron conversaciones telefónicas con miembros del Gobierno central, incluida la ministra de Sanidad, pero a iniciativa de él una vez que se produjo ese cambio de criterio.
“Nosotros lo que demandábamos es la información exacta de lo que estaba ocurriendo”, afirmó. “Cuando yo digo que necesitamos información para poder actuar, hablo de informes, hablo de documentos, no hablo de llamadas”, recalcó.




















































