PLANETA CANARIO
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública, ha dado nuevos avisos de riesgo para la salud por previsión de altas temperaturas en municipios de Gran Canaria y Tenerife.
La Dirección General de Seguridad y Emergencias tiene activada la prealerta por calor desde el pasado 17 de agosto. Se están registrando temperaturas elevadas especialmente en las zonas altas, las cumbres y las medianías del sur y oeste de las islas de mayor relieve, y en el interior de Lanzarote y Fuerteventura. Temperaturas máximas que han superado los los 32 – 36ºC en Gran Canaria (este lunes se han llegado a 40ºC) y los 30 – 34ºC en el resto del Archipiélago.
Aunque en superficie se mantiene la influencia de los vientos alisios sobre el Archipiélago, las bajas presiones térmicas del norte de África están influyendo en Canarias, generando un flujo de aire más cálido, aunque donde se nota este influjo sahariano es en medianías y cumbres, como puede observarse en los tonos rosa del siguiente mapa de temperaturas del aire a unos 1.500 metros de altitud:

GRAN CANARIA
•Aviso rojo: aviso activo desde el pasado 17 de agosto, que se prolongará hasta el día 22 en Santa Lucía de Tirajana y San Bartolomé de Tirajana.
•Aviso naranja: hasta el 22 de agosto en Mogán,
•Aviso amarillo: los días 21 y 22 de agosto en Tejeda.
TENERIFE
•Aviso amarillo: continuará vigente hasta el 21 de agosto en Candelaria y Santa Cruz de Tenerife.

Niveles de riesgo
El criterio para asignar los niveles de riesgo para la salud para situaciones de exceso temperatura, determinado por el Ministerio de Sanidad, se asienta en un algoritmo basado en las temperaturas máximas previstas, el umbral establecido, el número de días de persistencia, que se concreta en un mínimo de tres, y los factores de riesgo de cada territorio, se determina cuatro niveles de riesgo:
◦ El nivel 0 (verde), de ausencia de riesgo.
◦ El nivel 1 (amarillo), de bajo riesgo.
◦ El nivel 2 (naranja), de riesgo medio.
◦ El nivel 3 (rojo), de alto riesgo.
Recomendaciones ante altas temperaturas

La vulnerabilidad a las altas temperaturas incluye factores de riesgo personales: como ser mayor de 65 años, lactantes, gestantes, etc.; ambientales, locales (personas sin techo, deportistas, sobre todo, senderistas) y laborales entre otros.
Las recomendaciones dirigidas a la población vulnerable especialmente son:
Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse cada vez que se necesite.
Reducir la actividad física y evitar practicar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
Beber agua o líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed y con independencia de la actividad física que se realice.
Evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
Prestar especial atención a: bebes, menores, mujeres embarazadas o lactantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol). Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor.
Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
No dejar a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a personas menores de edad, mayores o con enfermedades crónicas).
Consultar a un profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
Ingerir comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.).
Mantener las medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.




















































