PLANETA CANARIO
El Cabildo de Lanzarote y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) negocian un convenio de colaboración que permita terminar de explorar el yacimiento de Buenavista, del que se ha excavado ya en torno a un 15-20%, unos 150 metros cuadrados, y que ha permitido datar en el siglo X antes de Cristo la primera presencia humana en Lanzarote. Pero aún guarda secretos a los arqueólogos.
A partir de ese momento la isla sería frecuentada por marinos fenicio-púnicos quienes llevaron a cabo una primera colonización con un contingente de población afín de la que este asentamiento constuye un vestigio. A partir del siglo VI antes de nuestra era el proceso colonizador insular debió reforzarse en un momento coincidente con la expansión de Cartago, ciudad que se lanza al dominio efectivo de amplios territorios de África y al cierre del Estrecho de Gibraltar a otros navegantes.
Son las conclusiones del equipo de expertos que lleva a cabo desde hace años este proyecto de investigación arqueológica que dirige Pablo Atoche, catedrático de Prehistoria de la ULPGC.
En el año 2006, según recuerda el Cabildo conejero en un comunicado, se puso en marcha la primera campaña de excavaciones arqueológicas en el yacimiento, trabajos que se prolongaron durante los tres años siguientes.
Como resultado de esas cuatro campañas se recuperó gran cantidad de información y de registros arqueológicos contextualizados en una amplia estructura constructiva, destacando varias decenas de fragmentos cerámicos modelados a torno correspondientes a varios recipientes (ánforas y otros contenedores) y una terracota, diversas piezas metálicas pertenecientes a objetos elaborados en bronce, cobre y hierro, y un abalorio de vidrio, todo ello inmerso en una secuencia que lo sitúa en el ámbito de la cultura fenicio-púnica establecida desde finales del II milenio antes de nuestra era en el Círculo del Estrecho.
La amplia serie de dataciones y los registros materiales aportados por Buenavista, junto con los datos proporcionados por el cordón litoral de La Graciosa (yacimiento de El Descubrimiento), plantean nuevas e interesantes posibilidades en relación con el proceso inicial de colonización humana del archipiélago canario y con respecto al momento en que se inició la presencia fenicia en el Atlántico africano.
El yacimiento de Buenavista fue descubierto al realizarse unas obras de mejora agrícola en la zona consistentes en la puesta en cultivo de algunos terrenos que habían perdido fertilidad y precisaban la renovación de la tierra y del enarenado.
Con dataciones que van desde el siglo X antes de la era actual y el VI de nuestra era, se ubica en una hondonada sobre la ensenada de El Río, considerada por algunos historiadores como “el mejor puerto de toda Canarias”.
Rodeado por pequeñas elevaciones del terreno por las que corría el agua de lluvia que se almacenaba en una pequeña depresión que hacía la función de mareta, conserva “aún en buen estado” los restos de la primera edificación habitable de las islas.
Los registros materiales recuperados confirman, según estos expertos, la hipótesis que defiende la participación semita en el proceso de descubrimiento y colonización del archipiélago.»
En cualquier caso, observan ambos especialistas de la ULPGC, no se ha documentado presencia indígena en la isla antes del levantamiento de esta construcción, datada en el siglo X antes de nuestra era, por tanto antes de la llegada de los navegantes fenicio-púnicos.
«Resulta evidente que la presencia púnica en Lanzarote queda atestiguada no sólo por la propia morfología de la estructura sino también por una parte significativa de los registros materiales recuperados en ella (ánforas y otros recipientes modelados a torno, elementos metálicos y vítreo,…)», concluyen los exploradores de este apasionante yacimiento.



















































