PLANETA CANARIO
El grupo empresarial Viqueira, promotor del hotel de La Tejita, ha confirmado este martes en nota de prensa que ha acatado la nueva orden ministerial de paralización cautelar de las obras, la cual recibidió el 26 de marzo, y por ello ha suspendido «totalmente» ante la imposibilidad de realizar el proyecto autorizado para el que le dio licencia urbanística el Ayuntamiento de Granadilla de Abona en septiembre ede 2017, así como del resto de autorizaciones sectoriales obtenidas, entre ellas, la del organismo competente en materia de protección de la zona de servidumbre del dominio público marítimo-terrestre.
La empresa gallega reitera que va a ejercitar «todas las acciones legales que correspondan contra esta orden de paralización manifiestamente ilegal y arbitraria, dictada por la Administración con manifiesta desviación de poder tras ceder a las presiones de delincuentes que actúan al margen de la ley y trasladan a la sociedad declaraciones falsas y tendenciosas».
Alude así la empresa a la protesta que dos activistas llevaron a cabo durante 11 días subidos en las dos grúas de construcción, apoyados por numerosas personas (una de las manifestaciones reunión a más de 1.500), y envía este comunicado justo en el día en que ambos ecologistas han comparecido ante el Juzgado Número 3 de Granadilla en la causa abierta contra ellos por denuncia de esta promotora. El juez los ha dejado en libertad provisional aunque seguirán con la condición de investigados.
«Queremos manifestar que consideramos los hechos ocurridos en las últimas semanas como un gravísimo atentado contra nuestros derechos y libertades y hacia el mismo estado de derecho, que impide que por medio de amenazas y coacciones se dejen sin efecto los títulos administrativos firmes legitimadores para la ejecución de unas obras», afirma la empresa en su nota de prensa.

Hay que recordar que el Servicio Provincial de Costas abrió a mediados de enero de 2019 la revisión del deslinde público marítimo terrestre en el litoral donde se encuentra la parcela urbanizables, pese a que desde el 13 de noviembre de 2018 el Ministerio de Medio Ambiente (ahora llamado para la Transición Ecológica) había adoptado la resolución de autorizar la revisión del deslinde, como además aparece publicado en la web ministerial.
En este intervalo, el Ayuntamiento dio en diciembre de 2018 el permiso para ejecutar el proyecto del hotel. La revisión se hace a petición de los grupos ecologistas ATAN y Salvar La Tejita, que lo habían solicitado desde 2017. El nuevo deslinde propuesto por Costas, con servidumbre de 20 metros de ancho, afecta a un 20% del proyecto que se está ejecutando, pero los ecologistas y el Gobierno de Canarias actual (PSOE-Unidas Podemos- NC- ASG) consideran que se debe poner en 100 metros, lo que haría inviable gran parte del hotel proyectado.
Se queja Viqueira de haber recibido «multitud de ataques y agresiones contra el honor «de nuestra empresa familiar, que cuenta con una historia de más de 60 años, más de 36 años en las Islas Canarias».
La promotora ha abierto una web en la que muestra todos los permisos y autorizaciones obtenidos cuando se le dio la licencia de obras, https://transparentesconelhotellatejita.info/, con el fin de dar «transparencia» al procedimiento administrativo que ha seguido, y que se encuentra recurrido por Salvar La Tejita y ATAN en vía judicial contencioso administrativa al igual que todo este asunto como denuncia penal en los Juzgados de Granadilla.

El grupo Viqueira insiste en que las obras fueron autorizadas expresamente por el Gobierno de Canarias (cuando estaba en manos de CC, hasta inicios del verano pasado, porque después el criterio del Ejecutivo cambió con respecto a la servidumbre), co informe favorable del Servicio Provincial de Costas de Tenerife, que anteriormente había rechazado la revisión del deslinde.
«Frente a las difamaciones, falsedades y coacciones de los que quieren impedir a toda costa la ejecución de este proyecto hotelero y cuyas pretensiones han sido ilegítimamente acogidas por la Administración Pública, esta empresa ejercitará las acciones legales que correspondan ante los Tribunales de Justicia, solicitando la tutela y defensa de los derechos que le corresponden y de los que se ha visto privada de forma ilegal», subraya el grupo Viqueira.
La inmobiliaria gallega expone que «las implicaciones que acarrea la paralización del proyecto del hotel son desgraciadamente de considerable magnitud», ya que ha tenido que despedir a todos los trabajadores encargados de la ejecución material de los trabajos, suspender todos los contratos celebrados con las subcontratas y proveedores, y la suspensión también del contrato con la constructora propiamente dicha.

A Viqueira le resulta «inconcebible que, por circunstancias ajenas al mercado o a nuestra actividad, nuestra empresa afronte un episodio de alto riesgo en un proyecto que cuenta con el visto bueno de todas las Administraciones públicas, derivado de un cambio de criterio político para dar soporte jurídico a las pretensiones de una minoría en la Isla que se erige como supuesta defensora de los valores ambientales de la zona, tratando de impedir a toda costa la ejecución de un proyecto que, insistimos, cuenta con todas las autorizaciones preceptivas, en las que se ha verificado que ningún valor ambiental resultaba afectado».
Por último, la empresa ratifica su » firme propósito «de ejecutar el proyecto del hotel, y acudirá a los tribunales, que considera la única forma admisible en un Estado de derecho «y se contrapone a la empleada por los opositores del hotel que, con amenazas, coacciones, falsedades y ocupaciones ilegales, han conseguido que la Administración paralice un proyecto legal, fomentando de esta manera la desobediencia y el incumplimiento de las normas que conforman el ordenamiento jurídico español».






















































