VICENTE PÉREZ
El Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife ha dado la razón a una ciudadana de Arona que solicitó conservar las baldosas con diseño de Gaudí que se están retirando del paseo marítimo de Los Cristianos en una obra que realizan operarios de la propia Administración insular.
Aunque no a accedido a catalogarlas como Bien de Interés Cultural (BIC) «al no tener suficiente entidad» para tal máximo grado de protección en la legislación canaria, los funcionarios del Cabildo sí ha instado a la conservación de estas baldosas dado que «si bien los valores artísticos pueden ser discutibles, sí reconocemos valores históricos».
Por tanto, en un informe fechado el 22 de agosto pasado y firmado por la jefa del servicio, Mónica Ceballos, se insta a la recogida de estas baldosas y su acopio controlado por parte del Ayuntamiento de Arona, que deberá buscarles una nueva ubicación, ya que, «por las necesidades de la obra y lo avanzado» de su ejecución, se hace «poco viable la restitución a su lugar primigenio».

El escrito que dio pie a esta medida lo presentó Ana González Ledesma, vecina de Los Cristianos, el 19 de junio de 2019, y en el informe de respuesta, los técnicos de Patrimonio Histórico del Cabildo recuerdan que «la baldosa fue diseñada por Antonio Gaudí en 1904 para la Casa Batlló, aunque finalmente fue usada para las avenidas barcelonesas, hallánose aún en el Paseo de Gracia».
«Desde 1906», prosigue la explicación histórica del informe insular, «la empresa Escofet utilizó el modelo y lo creó industrialmente hasta día de hoy, cubriendo las aceras de paseos y avenidas de ciudades españolas e hispanoamericanas; en los años 60 del pasado siglo, y durante una década, Escofet modificó la baldosa de Gaudí creando una de mayores dimensiones (43 centímetros); esta última es la que se colocó en el Paseo Marítimo de Arona».
De ahí que estos técnicos del Cabildo desestimen iniciar un expediente para declararlas BIC (por su tener suficiente entidad) o incluirlas en el catálogo insular («al no ser una obra paradigmática dentro de la isla de Tenerife»).

No obstante, sí se le confieren valores históricos porque «la importancia del Paseo Marítimo como eje del desarrollo urbano y turístico de la costa de Arona, la intención de embellecerlo en el momento de su creación, llevó a la selección de un diseño de reconocido artista, y estas baldosas son ya, por tanto, un símbolo del mobiliario urbano».
La ciudadana que ha promovido su preservación asegura a PLANETA CANARIO que pedirá al Ayuntamiento que actúe en el sentido que le ha instado el Cabildo.
Este verano, y en defensa de este histórico piso por donde han paseado millones de turistas en las últimas décadas, un grupo de amigas imprimió camisas con el dibujo de Gaudí que aparece impreso en las baldosas. Su iniciativa no ha logrado salvarlas todas, ni tampoco que continúen en el mismo lugar, pero sí que puedan tener una segunda ‘vida’ en otro suelo del municipio.






















































