PLANETA CANARIO
La Consejería de Sanidad del Gobierno canario ha detectado un cambio destacable en la evolución del perfil de los casos positivos de COvid-19 en Canarias. En un principio afectaba predominantemente a personas mayores de 60 años, con otras enfermedades prvias y con mayor riesgo de evolución más grave de la enfermedad y mayor frecuencia de hospitalización, mientras que actualmente los contagios se están produciendo mayoritariamente entre la población joven con cuadros asintomáticos o leves.
Al inicio de la pandemia el 40% de los casos tenía más de 60 años (población vulnerable). Actualmente este grupo de edad supone solamente un 10% de los casos, y el 65% de los casos actuales tienen menos de 40 años.
Esta menor gravedad puede favorecer que, en muchos casos, no respeten las recomendaciones sanitarias de distanciamiento físico, lavado de manos y uso de mascarilla; un aspecto en el que ambos insistieron que debe incorporarse a la rutina diaria de toda la población.
Así lo han informado en rueda de prensa Amós García Rojas, jefe de sección de Epidemiología y Prevención y Eva Elisa Álvarez León, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, ambos de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud.

Durante el encuentro, realizado a través de una plataforma online, ofrecieron información sobre la evolución de la pandemia originada por la COVID-19 en Canarias, con 2.582 casos positivos, cómo ha variado el perfil de los casos detectados, y la capacidad de respuesta diagnóstica y asistencial durante estos meses en los que ya todas las islas cuentan con equipos de profesionales para la identificación y seguimiento de casos y contactos, y equipamiento diagnóstico para la realización de PCR.
Álvarez explicó que el 62% de los casos (en el momento de la rueda de prensa totalitazan 2.574, posteriormente ha aumentado en 8) ha podido ser atendido en su domicilio, el 26% ha requerido atención hospitalaria y el 5% ha sido atendido en las unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de los hospitales del Servicio Canario de Salud y que el número de fallecidos se ha mantenido en 162 desde hace más de un mes.
“La capacidad diagnóstica evolucionó de, en una primera fase, detectar a los casos graves prioritariamente, a detectar desde junio casos asintomáticos mediante cribados laborales o preoperatorios. Sin embargo en estas dos últimas semanas están apareciendo ya casos sintomáticos en población joven, con ausencia de percepción de riesgo, pero que pueden convertirse en fuente de transmisión para la población mayor y más vulnerable”, afirmó la especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.





















































