PLANETA CANARIO
La lava por la erupción en La Palma ha arrasado ya 763 hectáreas, 20 más en día, con una anchura máxima entre las coladas es de 2.900 metros, aunque hay zonas que no han sido dañadas, según informó este lunes, 18 de octubre, en rueda de prensa, el director técnico del plan de emergencia volcánica (PEVOLCA), Miguel Ángel Morcuende.
En ese rastro de destrucción, ya son más de 2.000 las construcciones afectadas o en peligro (2016), de las que 1.956 están destruidas y 60 dañadas parcialmente en peligro, según los datos del programa europeo de observación de la Tierra con satélites Copernicus.
Los daños en cultivos son también catastróficos: ya son más de 228 las hectáreas destruidas por la lava, de las que 128 eran plataneras, 52 de viña y casi 20 de aguacateros.
Respecto a las personas evacuadas que han precisado albergue provisional, hay 344, de las que 327 están alojadas en el hotel de Fuencaliente y 17 en el hotel de Los Llanos de Aridane, todas atendidas por Cruz Roja en coordinación con los servicios sociales municipales.

En lo que respecta a la adopción de medidas de Protección Civil, el PEVOLCA no plantea, en este momento, nuevas evacuaciones o confinamientos, aunque se vigila el avance de las coladas que, según indicó Morcuende se caracterizan ahora por su estabilidad y lentitud, sin nuevos derrames.
La colada que podría llegar al mar es la situada al suroeste de la montaña de La Laguna y a primeras horas de la tarde de este lunes se situaba a unos 160 metros respecto a la costa, aunque ha ralentizado su avance respecto al día anterior y su velocidad era de unos 2 metros por hora. De todos modos, Morcuende recordó que si eso ocurre, se ordenaría el confinamiento de San Borondón, La Condesa, Marina Alta, Marina Baja y el núcleo de Tazacorte para evitar los efectivos nocivos para la salud, ante la emanación de gases por el contacto de la lava con el agua salada.

Con respecto al brazo noroeste, que estaba sobre el campo de fútbol de La Laguna (Los Llanos de Aridane), este apenas ha registrado en las últimas horas avance. En el resto de las coladas no hay novedad en el avance, aunque aumentan en altura y anchura.
El informe del Comité Científico del PEVOLCA explica que el flujo principal de las coladas de lava discurre por el flanco norte, bajando por la parte norte de las coladas previas, siguiendo trayectorias hacia el oeste y noroeste, dentro de la zona de exclusión actual. A la salida del centro de emisión el flujo se concentra en un canal lávico escalonado. Su taponamiento momentáneo y las oscilaciones del caudal lávico, originan desbordamientos puntuales que forman coladas efímeras que se derraman lateralmente sobre el cono principal.

Siguen activas las bocas eruptivas. El centro que se reactivó el 16 de septiembre continúa con su actividad de emisión de cenizas intermitente. La distancia de la colada norte (bordeando por el suroeste la ,ontaña de La Laguna) al mar es de 160 metros y no se prevaía que llegara al mar este lunes.
Hasta este martes, el PEVOLCA ha recomendado a la población de El Paso que entre las 14.00 y las 21.00 horas permanezca en interiores el mayor tiempo posible y, si tiene que salir, que use mascarilla FFP2, debido al episodio de calima que se añade las emisiones del volcán. Las zonas afectadas son las que se sitúan dentro de un perímetro delimitado entre Benehauno hacia camino de Taburiente, Cruce del camino Fuente, Camino de Gámez, Cruce carretera San Nicolás, Camino Tacande, Camino de La Juliana y Piedras Blancas, Camino de Las Moraditas, Centro de Interpretación Caldera de Taburiente, Calles Virgen del Pino y Valencia, ermita San Martín de Porres, Barranco del Rincón, La Montañita, Norte del cementerio por Barrando de Tenisca y la calle Sombrero de Pico.

En cuanto a la sismicidad, la directora el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y portavoz del comité científico del PEVOLCA, María José Blanco, informó en rueda de prensa que se mantiene el enjambre en las zonas habituales, ubicándose ligeramente más al sur y al este que en las zonas donde está la erupción. La mayor parte de ellos es a profundidades medias o elevadas, siendo el máximo de ayer, con 4.6, a una profundidad de 36 kilómetros. Sobre la deformación, señaló que muestra un patrón de estabilidad en el entorno del centro eruptivo.
Al respecto de las bocas eruptivas, manifestó que siguen siendo los mismos y que el situado en el sureste del cono principal continúa con una actividad intermitente, expulsando gases y cenizas, pero sin aporte de lava.




















































