PLANETA CANARIO
Evelyn Alonso, la concejala con la que CC y PP han presentado una moción de censura contra la alcaldesa de Santa Cruz de Tenerife se ha convertido este miércoles 8 de julio en, según subrayó Patricia Hernández, «la primera edil no adscrita (por tránsfuga) en la historia» de la capital tinerfeña tras tomar conocimiento el pleno del Ayuntamiento de su expulsión de Ciudadanos (Cs).
Por tanto, y según ha recordado el secretario municipal en el pleno, Alonso no podrá tener ningún derecho de los que tienen los integrantes de un grupo político y, por la Ley de Municipios de Canarias, no podrá ostentar con carácter exclusivo ningún cargo con dedicación exclusiva o parcial. En otras palabras, no podrá tener sueldo.
Sin embargo, en declaraciones públicas la concejala tránsfuga (que no asistió a este pleno) ha manifestado que estaba dispuesta a entrar en el futuro gobierno como responsable del área de Seguridad aunque no pueda cobrar más que las dietas por asistencia a plenos y comisiones.
La concejal ha presentado una demanda contra la dirección nacional de Cs, alegando que se le han vulnerado derechos fundamentales, al plantear mi “expulsión definitiva” sin haber procedido siquiera a formular esa expulsión cumpliendo los trámites de comunicación y audiencia.
Además, ha solicitado como medida cautelar la suspensión de mi expulsión porque afirma que en las reuniones y contactos mantenidos con la dirección del partido nunca se le ordenó no apoyar una moción de censura contra Patricia Hernández. Aunque desde su partido se ha insistido en que intentó contactar durante días con ella y no contestaba ni al teléfono.

La edil no adscrita argumenta que actuó «con coherencia» porque las directrices de Cs era evitar pactos de gobierno o acuerdos para sostener gobiernos con Unidas Podemos, si bien hay que recordar que esta alianza entre IUC, Podemos y Equo no cogobierna en Santa Cruz de Tenerife, ya que solo apoyó la investidura de la alcaldesa socialista para propiciar el cambio político en el municipio tras casi 40 años de CC en el poder, pero continúa en la oposición.
Alonso tomó posesión como concejala el pasado 26 de junio tras dimitir a finales de marzo el edil de Cs Ramón Lazcano, que se ha marchado a su tierra natal, Santander.
El 30 de junio Cs comunicó al Ayuntamiento que Alonso ya no era afiliada, y que tenía 24 horas para formular recurso ante la comisión de garantías del partido. El 3 julio, el vicesecretario general de Cs, notificó por escrito al consistorio que la expulsión ya es firme.
La afectada trató que en el pleno de este miércoles se retirara el punto del orden del día, alegando que el órgano de Cs que comunica que ya no es militante «no tiene capacidad certificante y no se han cumplido los trámites legales de la expulsión», según leyó el secretario municipal, Luis Pietro, quien desestimó esta petición arguyendo que la ley solo pide que se acredite la expulsión de manera fehaciente y que lo argumentado por la edil son cuestiones internas del partido.




















































