PLANETA CANARIO
Varias personas llevan encadenadas ya más de una semana a una excavadora en las obras de la urbanización del Puertito de Adeje, donde se ha comenzado a a construir los accesos para edificar 420 residencias de lujo y un hotel, con una inversión de 350 millones de euros en una franja costera contigua al espacio natural protegido de La Caleta.
Guacimara, Lola y MIguel son los tres activistas que se han encadenado a la maquinaria, con lo que han impedido el avance de los movimientos de tierra en lo que respecta a una de las vías de la futura urbanización.
El encadenamiento el primer día supuso algunos momentos de tensión cuando el conductor de una excavadora pretendió reiniciar los trabajos peligrosamente a los pies de un activista y también con este subido en la maquinaria. La Guardia Civil y la Policía Local hicieron acto de presencia.

«Nos hemos encadenado porque es la única forma ahora mismo de impedir que continúen abriendo una carretera que rompe la naturaleza y yacimientos guanches», afirma Guacimara. «Seguiremos aquí mientras continúen las obras», remacha Lola.
Los activistas, que cuentan con el apoyo de colectivos como Salvar El Puertito y Salvar La Tejita, denuncian que estas obras destruyen especies endémicas -como los carcones- y bienes arqueológicos. De hecho, el Cabildo de Tenerife -que paralizó los trabajos, aunque luego han podido continuar en gran parte del ámbito- ha abierto expediente por falta muy grave al haberse causado destrozos a yacimientos aborígenes.

El gobierno del Cabildo actuó forzado por las protestas ecologistas y por la denuncia de la Asociación Cultural Tegüico sobre la presencia de yacimientos en la zona de obras, algunos no catalogados, porque el Ayuntamiento de Adeje (gobernado por el PSOE con mayoría absoluta desde hace décadas) no ha hecho su tarea y nunca ha elaborado ni una Carta Arqueológica ni, con la nueva legislación de patrimonio cultural, un catálogo con estos bienes.

Pero lo sorprendente es que las obras comenzaron este año a pesar de que en 2017, en el pasado mandato, el Cabildo había emitido un informe desfavorable a la ejecución del proyecto por la falta de garantías para salvaguardar el patrimonio arqueológico, defecto que no había sido subsanado, pese a lo cual la vicepresidenta de esta Administración insular, Berta Pérez (PSOE) dejó claro su entusiasta apoyo a este proyecto con su activa presencia en el acto de la puesta de la primera piedra organizado por los promotores belgas.

Las asociaciones ecologistas denuncian que en el informe medioambiental aportado por la constructora se omite la existencia de 7 de las 8 especies protegidas que habitan en ese paraje y recuerdan que ya han recogido más de 32.000 firmas en contra de este proyecto. Forman parte de este movimiento social también colectivos como ATAN, la fundación Telesforo Bravo-Juan Coello y el Foro contra la Incineración.

Hay que recordar que el proyecto es posible gracias a una modificación puntual del Plan General de Ordenación de Adeje para el sector S06, que se ha venido tramitando desde hace años y aprobada definitivamente en 2019, como también el Ayuntamiento dio luz verde definitiva desde fines de diciembre de 2021 al sistema de ejecución privada por compensación de la unidad de actuación 1 al igual que los respectivos proyectos de reparcelación, expropiación y urbanización.






















































