PLANETA CANARIO
El pleno del Ayuntamiento de El Rosario ha aprobado por unanimidad, a iniciativa del alcalde, Escolástico Gil, instar al Cabildo a que nombre Hijo Predilecto de Tenerife, a título póstumo, a Antonio Bello, doctor en Ciencias Biológicas, que fue profesor del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y gran valedor de la agricultura ecológica, con reconocimiento internacional. «Un gran amigo al que Canarias y el mundo agrícola le debe tanto», como lo describió el mandatario rosariero.
Bello fundó el primer departamento de Agroecologia en España y fue defensor a ultranza de una «agricultura bien hecha» para la obtención de alimentos libres de contaminantes. «Destacó su trabajo en el campo de la agricultura con una trayectoria científica incuestionable y, sobre todo, su participación esencial en el Manifiesto de San Juan de la Rambla, documento en el que participé en el año 2005 en nombre de Los Verdes», expuso Gil ante el pleno, y añadió que esa declaración, elaborada por expertos del sector agrario, resume la situación y las alternativas para una agricultura respetuosa con el medio ambiente en Canarias.
Subrayó el alcalde que el Ayuntamiento de El Rosario, en su apuesta por el fomento de la agroecología , la agricultura sostenible y el medio ambiente ha mostrado siempre un interés activo en las Jornadas de Agroecologia Antonio Bello, desde su primera edición celebrada en 2015 en la sede de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, en La Laguna.

Ya en octubre de 2017, el pleno municipal de El Rosario acordó por unanimidad nombrar una calle como Doctor Antonio Bello Pérez, la cual se inauguró ese mismo mes.
Además, a Bello ya se le han concedido otros reconocimientos en Arona y San Miguel de Abona y fue nombrado hijo adoptivo por los municipios de Granadilla de Abona y de San Juan de la Rambla.
Una larga carrera de docencia e investigación con reconocimiento internacional
Dirigió Bello durante 8 años el Centro de Ciencias Medioambientales del CSIC. Fue asesor de las Naciones Unidas y de la FAO en alternativas al bromuro de metilo como fumigante del suelo, así como de los ministerios de Medioambiente, Agricultura, Pesca y Alimentación.
Logró reconocimiento internacional por su destacada y amplia labor en la investigación de la agricultura sostenible y el cuidado del medio ambiente. En su haber tuvo el Premio del Protocolo de Montreal en 2007, por su contribución a la eliminación del bromuro de metilo, un elemento destructor de la capa de ozono.





















































