VICENTE PÉREZ
La polémica por las abatidas de las cabras y ovejas asilvestradas para evitar los daños a la flora autóctona y a la agricultura en Anaga y Teno se reabre. La consejera del Medio Natural del Cabildo de Tenerife, Isabel García, decidió en el otoño del pasado año suspender este método para priorizar las apañadas (es decir, capturarlas vivas para su aprovechamiento ganadero donde no causen destrozos al medio ambiente).
Frente a grupos animalistas defensores de los derechos de los animales que rechazan, por «cruento e inmoral» el método de matar a tiros a estos hervíboros, las asociaciones ecologistas ATAN y Abeque (esta última de Buenavista el Norte) han lanzado duras críticas a la consejera y le han exigido que «reconsidere su postura» y lleve a cabo las abatidas para erradicar de un modo «rápido y eficaz» las cabras asilvestradas ante «los daños irreparables a los ecosistemas insulares» y el «riesgo intolerable de pérdida de biodiversidad», y la acusan de «dejación de funciones» y de no observar los informes técnicos de su propia área.
ATAN (Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza) y Abeque han divulgado un contundente comunicado contra el Cabildo, tras reunirse el pasado 3 de febrero con la consejera de Medio Natural del Cabildo de Tenerife, Isabel García Hernández, y con el personal técnico de dicha área, y apelan a que se apoye en los criterios técnico-científicos y no se deje influenciar por el populismo y la desinformación de las redes sociales».
La conclusión principal a la que llegan ambos grupos ecologistas es el «inmovilismo y la dejación de funciones de la consejera de Medio Natural para solucionar un problema importantísimo; pues lo verdaderamente triste, es que nos encontramos ante un problema exclusivamente político, puesto que los informes técnicos y científicos han dejado ya patente la necesidad de eliminar, de forma inmediata y eficaz, el ganado asilvestrado de los parques rurales de Teno y Anaga». Sin embargo, aseguran que «García parece hacer muy poco o nada para solucionar este enorme problema».
La consejera, por lo que ha trascendido, no es partidaria de las matanzas de cabras sistemáticas, sino de buscar métodos menos drásticos que al mismo tiempo permitan lograr el objetivo de preservar la flora endémica. En todo caso, se trata de un asunto que en principio se iba a evaluar por estas fechas. Por ello, PLANETA CANARIO se ha dirigido este sábado al Cabildo para solicitar la versión de García sobre este asunto, aunque aún no se ha producido ninguna reacción oficial.
Los ecologistas afirman que «cabras y ovejas salvajes siguen campando a sus anchas sin control por dos de las áreas más importantes para la flora amenazada de todo el país; en la actualidad, estos herbívoros puede considerarse el mayor impacto ambiental que presentan muchas especies vegetales que están al borde de la extinción, sobreviviendo únicamente en lugares inaccesibles donde el ganado es incapaz de llegar».
Ecologistas versus animalistas

ATAN y ABEQUE apuntan que llevan más de cuatro años luchando para que se solucione este problema. En
2016 emitieron un manifiesto firmado por más de un centenar de científicos, catedráticos, profesores, técnicos y gestores, así como por casi una veintena de organizaciones, colectivos y grupos dedicados a la conservación. En este manifiesto, del que informó PLANETA CANARIO en noviembre pasado, «se refleja el amplio consenso técnico-científico que existe sobre este problema, además de un considerable apoyo social».
Paralelamente se ha extendido otra declaración, promovida por la Red Canaria Solidaria contra el maltrato animal, en la que asociaciones de vecinos, protectoras de animales y plantas, y de padres y madres de alumnos, tachan de «cruel» matar las cabras asilvestradas en Tenerife y abohan por buscar un «equilibrio ecológico» no a costa costa del «sufrimiento» de las cabras, por lo que apuestan por alternativas como las apañadas y la esterilización.
Revindicación de la población rural

En el otro lado de esta controversia, ATAN y Abeque reprochan a la consejera que «parece hacer caso omiso no solo a las opiniones técnicas y científicas, sino que parece no tener en cuenta los requerimientos de una población local, ganadera y agrícola, que lleva años pidiendo insistentemente una solución eficaz a este problema creciente».
«Además, y más grave aún si cabe», prosigue el comunicado de los ecologistas, «la consejera parece ignorar los planes de conservación tanto de Anaga como de Teno, elaborados por su propia Área y donde el abatimiento de animales asilvestrados aparece como una acción prioritaria y urgente, así como las acciones reflejadas en los planes de conservación de las Zonas Especiales de Conservación de Anaga y Teno, necesarias para mantener un estado de conservación favorable de especies y hábitats en estos espacios de la Red Europea de Espacios Naturales (RedNatura 2000), y que constituye un compromiso de conservación a nivel de la Unión Europea. Esta inoperancia tampoco favorece, ni apoya, el compromiso adquirido por el Cabildo ante la UNESCO de contribuir a la conservación de Anaga ya que, este territorio es también Reserva de la Biosfera».
No obstante, el presidente de la Asociación de Vecinos y Vecinas Barranco de Masca, José Riquelme, explicó en noviembre pasado que la postura de este colectivo es contraria a que se maten a las cabras a tiros, porque «ni es nuestra costumbre ni es ético»
«Con apañadas, imposible erradicar las cabras y ovejas»

ATAN y Abeque señalan que «la consejera, en contra de los informes técnicos emitidos desde su propio área, parece ver como un fracaso político el buscar una solución clara al problema, como es el caso de los
abatimientos, y se basa en la promoción de las apañadas como única solución, a sabiendas que es imposible eliminar la mayor parte de la población de cabras y ovejas asilvestradas de esa manera».
Tal es el ejemplo, argumentan, de otros lugares como Gran Canaria, donde, después de continuas apañadas desde 2016 en la Reserva Natural Especial de Guguy, la población de cabras asilvestradas sigue poniendo en riesgo la recuperación de los bosques endémicos de cedro canario, así como la importante inversión europea que se realizó en este lugar a través de fondos LIFE.
Para ATAN y Abeque, «un fracaso político con graves consecuencias es la dejación de sus funciones como máxima responsable del área de gestión del medio natural, ocasionando así la extinción de especies debido al ganado asilvestrado, la degradación y erosión de los ecosistemas hasta un punto de difícil recuperación, haciendo caso omiso a los y las agricultoras desesperadas que no pueden sacar sus cosechas para adelante, y a los ganaderos y ganaderas que tienen sus cabras y ovejas controladas y ven como el ganado asilvestrado no solo se come sus pastos sino que se cruza con sus rebaños rompiéndoles los ciclos de producción programado»s.





















































