PLANETA CANARIO
Ha sido uno de los proyecto más polémicos de cuantos se han planificado en Tenerife: una autovía de cinco carriles entre la TF-5 a la altura de Guamasa (Tacoronte) y la TF-2 en la frontera entre Santa Cruz y El Rosario, por las proximidades de El Sobradillo y El Tablero. Se trata de la llamada Vía Exterior, técnicamente denominada Circunvalación Oeste, cuyo enlace con la autopista del Sur incluso ya lleva años terminado.
Ahora los ayuntamientos de La Laguna (gobernado por el pacto PSOE-Unidas Podemos-Avante) y de Santa Cruz de Tenerife (CC-PNC-PP) quieren dar marcha atrás a la tramitación administrativa de esta obra, y solicitarán al Gobierno de Canarias que quede sin efecto el Plan Territorial Especial de Ordenación del Sistema Viario del Área Metropolitana de Tenerife (Pteosvam), especialmente en lo que atañe a esta vía.
La Gerencia de Urbanismo de La Laguna acogió este viernes una reunión en la que tomaron parte el concejal de Ordenación del Territorio de La Laguna, Santiago Pérez (Avante La Laguna), y el edil de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife (PP), en la que se ha acordado presentar en los plenos de noviembre en ambas corporaciones sendas mociones solicitando esta medida.

Así lo ha anunciado en un comunicado Santiago Pérez, quien explica que la petición de dejar sin efectos el citado plan pretende que se mantenga “al menos en tanto no se redacten los planes de ámbito insular para analizar la movilidad y el sistema de transportes de la Isla, tal y como establece el Plan Insular de Ordenación de Tenerife (PIOT), y en ese marco pasar a ordenar luego los transportes e infraestructuras viarias en cada una de las comarcas”.
En el encuentro también estuvo presente el concejal Manuel Gómez Padilla, portavoz del PP en el Ayuntamiento de La Laguna. Por la Gerencia de Urbanismo asistieron además su directora técnica, Yaiza Pérez Moreno, el secretario y asesor jurídico Pedro Laso, y la jefa de sección de planeamiento, la arquitecta Elena Téllez, en tanto que desde el área de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife acudió el técnico Eduardo Risueño.
“A partir de ahí, cada uno de los gobiernos municipales pondrá el acento en algunos aspectos y perspectivas propias de cada municipio”, añade Santiago Pérez, quien recuerda que el municipio de La Laguna “se ve especialmente constreñido por todo un sistema viario, que no estaba recogido en el PIOT, pero que se le ha pretendido imponer, lo que en la práctica significaba ordenar el municipio desde el Cabildo y a través del Pteosvam”.
El edil y líder de Avante recuerda que el Parlamento de Canarias aprobó en 2016, por unanimidad, una proposición no de ley con el mismo objeto, “pero luego no ha tenido consecuencias prácticas; y hay que recordar que el Ayuntamiento de La Laguna, en reiteradas ocasiones, tomó acuerdos solicitando la supresión de la Vía Exterior, y sin embargo aún permanece ‘vivita y coleando’ en el actual planeamiento”.
Las mociones que se presentarán en el mes de noviembre estarán sustentadas en normas vigentes en la nueva Ley del Suelo y de Espacios Naturales de Canarias.
“Esperamos que el Gobierno de Canarias, cuyos principales componentes nos han manifestado su disposición a acoger de inmediato esta petición, efectivamente la haga suya, de manera que tenga repercusiones prácticas”, ha manifestado el concejal de Ordenación del Territorio, quien cita “al recordado Pedro Molina” para advertir que si la Vía Exterior se ejecutara “comprometería grandes bolsas de suelo agrario del municipio, de prácticamente un millón de metros cuadrados, que deben ser preservados”, como así lo sostuvo la Asociación de Ganaderos de Tenerife en las alegaciones que presentó en su día al trazado de la Vía Exterior.
La Variante de la TF-5, que era la avanzadilla de la Vía Exterior, sí se hará
Aunque el gobierno lagunero rechaza esta obra, ha apoyado una variante de la TF-5 entre Guamasa y la vía de ronda que bordea la pista del aeropuerto de Los Rodeos que coincide con el trazado inicial de la Vía Exterior, pero ha asegurado que no tendrá esa finalidad, sino la de descongestionar la autopista a su paso por La Laguna.
Esta obra, presentada a bombo y platillo en febrero de este año en rueda de prensa conjunta entre el Gobierno canario, el equipo gobernante lagunero y el Cabildo tinerfeño, está previsto que comience a mitad de 2022 y su coste será de unos 130 millones de euros. Tendrá dos calzadas de diez metros y tres carriles cada una.





















































