PLANETA CANARIO
El Gobierno de Canarias, por boca su consejero de Sanidad, Blas Trujillo, ha anunciado este martes 21 d ejulio que aumentará el control por de las fiestas privadas para perseguir y sancionar “duramente” aquellas en que no se guarden las medidas de seguridad frente al Covid-19.
El consejero afirma que se trata de “un auténtico foco de transmisión del virus y que ponen en riesgo la salud de todos”. Ante esta realidad, hace un llamamiento a la ciudadanía a que no acuda a ese tipo de encuentros y a que denuncie aquellos que puedan resultar sospechosos.
La Consejería de Sanidad se reunió est elunes con representantes de la Asociación de Ocio Responsable de Las Palmas de Gran Canaria con el objetivo de analizar y estudiar la situación de las medidas específicas por COVID-19 en las islas ante la llegada de la nueva normalidad.
El consejero remarcó el cumplimiento por “los empresarios de este importante sector para Canarias que están colaborando con el Gobierno para que el ocio sea compatible con la salud”.
“El mundo empresarial del ocio nocturno en Canarias está cumpliendo con las medidas marcadas por el Gobierno de Canarias; sin embargo, el el ocio no reglado es el que realmente nos preocupa porque es donde se están dando las mayores prácticas de riesgo actualmente”, afirma el consejero.
Lo que permite la normativa vigente

El acuerdo publicado el pasado 4 de julio en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) por el que se actualizan determinadas medidas de prevención para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 fija que las discotecas y demás establecimientos de ocio nocturno podrán abrir al público exclusivamente para consumo sentado de pie y siempre en reservados nominativos.
El aforo en terrazas al aire libre será del 100% y discotecas y ocio nocturno en el interior de 70%, con un límite máximo de 300 personas para lugares cerrados y de 1.000 para actividades al aire libre, siempre manteniendo la distancia interpersonal o, en su defecto, el uso de mascarilla.
El acceso se realizará mediante entradas nominativas en reservados de grupos de hasta 8 personas de su entorno social o familiar sentado o de pie y el consumo será directamente servido en cada reservado. En locales con pista de baile, este espacio será ocupado con mesas o reservados, quedando prohibido dedicar dicho espacio a su uso habitual.
La norma además establece que será el personal de seguridad quien velará por que se respete la distancia interpersonal y evitará la formación de grupos numerosos y aglomeraciones, prestando especial atención a las zonas de acceso e inmediaciones, así como cualquier otra donde no se respete la distancia interpersonal. Asimismo, los locales deberán disponer de ventilación natural frecuente o, en caso de usar aire acondicionado, se garantizará una renovación suficiente del aire, captando el aire exterior en un lugar apropiado.
Casos que han provocado indignación en los útimos días

Son varias las fiestas, algunas aparentemente con permiso, que han salido estos días a la palestra por no guardarse la distancia interpersonal ni llevar mascarilla.
El último ocurrió el domingo en un barco de recreo, donde medio centenar de personas bailaban juntas sin respetar esta normativa, en una embarcación que navegó por la costa de Mogán.
El propietario de la embarcación explicó a la Televisión Canaria que puso todos los medios a disposición de los clientes, pero que estos hicieron caso omiso a las advertencias sobre los riesgos y la posible imposición de sanciones.
Lo mismo ha pasado en un bar situado la playa de Maspalomas, que por las críticas recibidas a través de las redes sociales, la organización del establecimiento ha anunciado la cancelación de las fiestas, según informó La Provincia. Y en Tenerife una reciente fiesta al aire libre en la que solo los djs llevan mascarillas también provocó indignación ciudadana.




















































