VICENTE PÉREZ
Los activistas subidos a las grúas de construcción del hotel de La Tejita desde hace una semana y el grupo de personas que los apoya ras de suelo han anunciado en rueda de prensa este martes 23 de junio que no darán por terminada su protesta hasta la paralización efectiva de las obras, que en esta mañana han continuado a pesar del anuncio hecho este lunes por el Gobierno estatal de que serán paralizadas de forma cautelar hasta fijar el nuevo deslinde del dominio público marítimo terrestre y su servidumbre.
Poco después de la rueda de prensa, no obstante, el grupo Viqueira, promotor del hotel, ha anunciado que recurrirá la suspensión ordenada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y ha arremetido contra los políticos y ecologistas que tachan de «ilegales» las obras.
Aparte de esta exigencia para bajarse de las grúas, también ponen como condición que los dos activistas atrincherados en estas torres metálicas queden en libertad sin cargos, según han indicado dos portavoces de este movimiento social.
Los ecologistas, que leyeron un manifiesto suscrito por 150 colectivos ciudadanos, también avanzan que exigirán la dimisión de todos los responsables públicos que han intervenido en este expediente y que lo harán «a través de las investigaciones pertinentes». La primera renuncia que quieren que se produzca es la de la jefa del Servicio Provincial de Costas. Consideran que este asunto se enmarca en presuntas «tramas ilegales e inmorales en la oscuridad».
En cualquier caso han recibido la noticia de la paralización cautelar de las obras como «una victoria histórica del pueblo canario» lograda con «la presión y la lucha social como única vía para lograr una respuesta política».
El grupo de apoyo a los activistas subidos en las grúas también avanzó que su objetivo ahora es que el nuevo deslinde público marítimo terrestre «respete el pasillo lunar y la servidumbre de 100 metros» de anchura, aunque la que propone Costas en la última fase del expedientes es de 20 metros, lo que solo afectaría a un 20% del proyecto del hotel y le reduciría en torno a medio centenar de camas alojativas.
Los ecologistas avisan además de que los fuertes vientos han vuelto «insostenible» la situación de los dos activistas en las grúas y que necesitan «provisiones y revisión médica».

























































