PLANETA CANARIO
El Servicio de Inspección Pesquera del Gobierno de Canarias y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en una actuación conjunta, se han incautado de un mero de 25 kilogramos que carecía de la correspondiente documentación acreditativa de su procedencia legal, un ejemplar al que no se le había sometido el correspondiente control previo de la ciguatera antes de su comercialización.
El pescado fue obtenido el pasado viernes día 7 tras una inspección a un restaurante en San Sebastián de la Gomera. Los agentes procedieron a levantar acta por las infracciones cometidas y a decomisar el ejemplar, retirándolo de la comercialización y depositándolo posteriormente en la Cofradía de Pescadores de Valle Gran Rey, donde se le practicó el protocolo de la prueba de la ciguatera, estando a la espera de los resultados. Con esta actuación se ha evitado un grave peligro para la salud pública, según informa la Dirección General de Pesca.
El Gobierno canario recuerda en un comunicado que en 2013 se intoxicaron 14 personas en Lanzarote por la ingesta de un mero que no había pasado los controles previos de ausencia de ciguatoxina. Por este hecho fueron condenados a prisión por un delito contra la salud pública el dueño de la pescadería y un empleado, el primero a tres años y medio,y el segundo a dos años y nueve meses.
Los afectados tuvieron que ser tratados de urgencia, con diarreas, calambres, dolor de muelas, picores, entre otros síntomas, e incluso alguno de ellos necesitó un tratamiento médico de tres meses, quedándole a la mayoría secuelas en forma de parestesias.
Desde la Dirección General de Pesca se recuerda que todos los productos de la pesca que se comercialicen deben pasar por los puntos de primera venta, que son los únicos que garantizan los controles sanitarios oportunos, entre los que se incluye un control obligatorio para ciertas especies de la ausencia de la ciguatoxina antes de su venta como es el caso del mero. Además, este organismo público anima a los clientes a solicitar a los restaurantes la etiqueta de primera venta de los productos que van a consumir.
PLANETA CANARIO
El Servicio de Inspección Pesquera del Gobierno de Canarias y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en una actuación conjunta, se han incautado de un mero de 25 kilogramos que carecía de la correspondiente documentación acreditativa de su procedencia legal, un ejemplar al que no se le había sometido el correspondiente control previo de la ciguatera antes de su comercialización.
El pescado fue obtenido el pasado viernes día 7 tras una inspección a un restaurante en San Sebastián de la Gomera. Los agentes procedieron a levantar acta por las infracciones cometidas y a decomisar el ejemplar, retirándolo de la comercialización y depositándolo posteriormente en la Cofradía de Pescadores de Valle Gran Rey, donde se le practicó el protocolo de la prueba de la ciguatera, estando a la espera de los resultados. Con esta actuación se ha evitado un grave peligro para la salud pública, según informa la Dirección General de Pesca.
El Gobierno canario recuerda en un comunicado que en 2013 se intoxicaron 14 personas en Lanzarote por la ingesta de un mero que no había pasado los controles previos de ausencia de ciguatoxina. Por este hecho fueron condenados a prisión por un delito contra la salud pública el dueño de la pescadería y un empleado, el primero a tres años y medio,y el segundo a dos años y nueve meses.
Los afectados tuvieron que ser tratados de urgencia, con diarreas, calambres, dolor de muelas, picores, entre otros síntomas, e incluso alguno de ellos necesitó un tratamiento médico de tres meses, quedándole a la mayoría secuelas en forma de parestesias.
Desde la Dirección General de Pesca se recuerda que todos los productos de la pesca que se comercialicen deben pasar por los puntos de primera venta, que son los únicos que garantizan los controles sanitarios oportunos, entre los que se incluye un control obligatorio para ciertas especies de la ausencia de la ciguatoxina antes de su venta como es el caso del mero. Además, este organismo público anima a los clientes a solicitar a los restaurantes la etiqueta de primera venta de los productos que van a consumir.
PLANETA CANARIO
El Servicio de Inspección Pesquera del Gobierno de Canarias y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en una actuación conjunta, se han incautado de un mero de 25 kilogramos que carecía de la correspondiente documentación acreditativa de su procedencia legal, un ejemplar al que no se le había sometido el correspondiente control previo de la ciguatera antes de su comercialización.
El pescado fue obtenido el pasado viernes día 7 tras una inspección a un restaurante en San Sebastián de la Gomera. Los agentes procedieron a levantar acta por las infracciones cometidas y a decomisar el ejemplar, retirándolo de la comercialización y depositándolo posteriormente en la Cofradía de Pescadores de Valle Gran Rey, donde se le practicó el protocolo de la prueba de la ciguatera, estando a la espera de los resultados. Con esta actuación se ha evitado un grave peligro para la salud pública, según informa la Dirección General de Pesca.
El Gobierno canario recuerda en un comunicado que en 2013 se intoxicaron 14 personas en Lanzarote por la ingesta de un mero que no había pasado los controles previos de ausencia de ciguatoxina. Por este hecho fueron condenados a prisión por un delito contra la salud pública el dueño de la pescadería y un empleado, el primero a tres años y medio,y el segundo a dos años y nueve meses.
Los afectados tuvieron que ser tratados de urgencia, con diarreas, calambres, dolor de muelas, picores, entre otros síntomas, e incluso alguno de ellos necesitó un tratamiento médico de tres meses, quedándole a la mayoría secuelas en forma de parestesias.
Desde la Dirección General de Pesca se recuerda que todos los productos de la pesca que se comercialicen deben pasar por los puntos de primera venta, que son los únicos que garantizan los controles sanitarios oportunos, entre los que se incluye un control obligatorio para ciertas especies de la ausencia de la ciguatoxina antes de su venta como es el caso del mero. Además, este organismo público anima a los clientes a solicitar a los restaurantes la etiqueta de primera venta de los productos que van a consumir.
PLANETA CANARIO
El Servicio de Inspección Pesquera del Gobierno de Canarias y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en una actuación conjunta, se han incautado de un mero de 25 kilogramos que carecía de la correspondiente documentación acreditativa de su procedencia legal, un ejemplar al que no se le había sometido el correspondiente control previo de la ciguatera antes de su comercialización.
El pescado fue obtenido el pasado viernes día 7 tras una inspección a un restaurante en San Sebastián de la Gomera. Los agentes procedieron a levantar acta por las infracciones cometidas y a decomisar el ejemplar, retirándolo de la comercialización y depositándolo posteriormente en la Cofradía de Pescadores de Valle Gran Rey, donde se le practicó el protocolo de la prueba de la ciguatera, estando a la espera de los resultados. Con esta actuación se ha evitado un grave peligro para la salud pública, según informa la Dirección General de Pesca.
El Gobierno canario recuerda en un comunicado que en 2013 se intoxicaron 14 personas en Lanzarote por la ingesta de un mero que no había pasado los controles previos de ausencia de ciguatoxina. Por este hecho fueron condenados a prisión por un delito contra la salud pública el dueño de la pescadería y un empleado, el primero a tres años y medio,y el segundo a dos años y nueve meses.
Los afectados tuvieron que ser tratados de urgencia, con diarreas, calambres, dolor de muelas, picores, entre otros síntomas, e incluso alguno de ellos necesitó un tratamiento médico de tres meses, quedándole a la mayoría secuelas en forma de parestesias.
Desde la Dirección General de Pesca se recuerda que todos los productos de la pesca que se comercialicen deben pasar por los puntos de primera venta, que son los únicos que garantizan los controles sanitarios oportunos, entre los que se incluye un control obligatorio para ciertas especies de la ausencia de la ciguatoxina antes de su venta como es el caso del mero. Además, este organismo público anima a los clientes a solicitar a los restaurantes la etiqueta de primera venta de los productos que van a consumir.





















































