VICENTE PÉREZ
El mal estado del consultorio del Servicio Canario de Salud en La Esperanza (casco urbano del municipio de El Rosario) salta a la vista y un grupo de vecinos ha manifestado a PLANETA CANARIO su intención de organizarse para llevar a cabo actos de protesta si el Gobierno de Canarias no dota de financiación la construcción de un nuevo centro de salud.
Aunque estos ciudadanos prefieren aún mantenerse en el anonimato, aseguran que darán los pasos necesarios para constituirse en plataforma si este asunto no lo resuelven las autoridades competentes en esta materia, y que lucharán por lo que consideran una justa reivindicación del municipio, puesto que les consta que la Consejería de Sanidad ya tiene desde hace al menos dos años el proyecto ya está redactado y el suelo disponible, cedido por el Ayuntamiento.
Humedades, falta de ascensor, desconches, problemas de saneamiento, poca intimidad… son las condiciones precarias en que se presta la atención de este servicio básico en La Esperanza. Ya en el plan de infraestructuras previsto por Sanidad para el periodo 2005-2010 se contemplaba esta obra, por lo que se trata de una necesidad constatada desde hace una veintena de años.

El malestar de algunos usuarios ha crecido tras la polémica habida en el pleno del Ayuntamiento celebrado la pasada semana, cuando se conoció que no hay dinero para esta obra en 2020 y que la actual consejera del Gobierno canario en esta área, Teresa Cruz (PSOE), se niega desde hace meses a tratar el asunto con el actual alcalde, Escolástico Gil, de IR-Verdes, a pesar de que en 2017, cuando era diputada de la oposición y gobernaba en Canarias CC-PNC, se interesó por este proyecto para saber cuándo se construiría el centro de salud.
En ese pleno de El Rosario el portavoz del PSOE, José Estévez, sorprendió al anunciar que estaban todos invitados, gobierno municipal y oposición, a una reunión para tratar este tema lunes 23 a las 10 de la mañana en la sede de la Consejería de Sanidad. La reacción del alcalde rosariero fue mayúscula, porque quien le invitaba a una reunión no era la propia consejera, ni ningún cargo público intermedio, sino el portavoz de un partido de la oposición, actuando de intermediario, lo que tachó Gil de «deslealtad instucional» , al tiempo que avanzó que expondrá una queja en este sentido ante la Federación Canaria de Municipios (FECAM), donde están representados todos los ayuntamientos.
La reunión no se celebró este lunes, según confirmó el gabinete de prensa de la Consejería de Sanidad, aunque no explicaron las razones ni tampoco Teresa Cruz ha querido hacer declaraciones sobre esta polémica.
Comoquiera que la reunión no fue convocada por los cauces reglamentarios, de gobierno a gobierno, sino de esta manera tan sui generis, la realidad es que el alcalde no acudió a esa cita, pues en realidad la Consejería no se ha dirigido a él, según confirmó este lunes por la tarde el propio regidor municipal, quien dijo enterarse por PLANETA CANARIO de que no hubo reunión de la consejera con la oposición, ya que Estévez había invitado a esa cita a todos los grupos políticos.

Otras fuentes de IR-Verdes han indicado que les resulta muy extraño que Cruz visite otros municipios y, como resulta obvio, se entreviste con sus alcaldes y alcaldesas (los casos más recientes, Tegueste y Candelaria), y en cambio con El Rosario no exista el mismo trato.
Así las cosas, el alcalde de El Rosario manifestó este lunes a PLANETA CANARIO que no ha recibido disculpas de la consejera, aunque admite que le extrañaría mucho que el Gobierno canario no quisiera reconducir esta situación. «Se ha faltado el respeto no solo al alcalde, sino a los vecinos y las vecinas que represento, y a día de hoy ni siquiera he recibido una llamada de nadie del Gobierno canario dándome, no ya una disculpa a lo que todos los rosarieros y rosarieras pudieron ver en el pleno municipal», reiteró Gil, quien en todo caso dejó patente que tiene «la mano tendida a la consejera, porque La Esperanza necesita este nuevo centro de salud».
Sobre la posibilidad de que haya movilización social en su pueblo, el regidor municipal dijo desconocer que ya haya alguna reacción organizada en este sentido, pero añadió que no le resultaría «nada raro» porque «la gente llega al colmo de su paciencia» con el retraso «injustificado» de infraestructuras para servicios básicos, «como ya vimos con los hospitales del norte y el sur, en los que hubo manifestaciones en el pasado para exigir su construcción».




















































