PLANETA CANARIO
El director del Área de Vigilancia Volcánica del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Luca D’Auria, afirmó este miércoles 18 de febrero que la actividad sísmica que se sigue registrando en Tenerife responde a un fenómeno de carácter hidrotermal (gases y vapor de agua) y que, con los datos disponibles en la actualidad, “la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo sigue siendo baja”.
Durante una entrevista en el programa Buenos días, Canarias, de Televisión Canaria, D’Auria explicó que los cientos de microsismos de los últimos días registrados por el IGN e INVOLCAN «son de magnitud muy baja, inferior a uno”, y diagnosticó que lo que se observa es “una inquietud del sistema volcánico de la isla”, asociada al movimiento de fluidos en profundidad.
Según detalló, “todas las evidencias apuntan a un fenómeno de tipo hidrotermal, es decir, movimientos de fluidos, agua caliente y gas en profundidad, moviéndose entre las fracturas de las rocas del interior del volcán, generan estos movimientos sísmicos peculiares que se llaman eventos híbridos”.
El científico fue rotundo al descartar, por ahora, un proceso eruptivo inminente: “No hay evidencia directa de ascenso de magma”. En este sentido, subrayó que “la probabilidad de una erupción en días, semanas, pocos meses, sigue siendo baja., es muy poco probable”.
El origen de la sismicidad de los últimos días

D’Auria explicó que la activación del sistema hidrotermal se debe a que “desde la parte más profunda de la corteza y del manto hay fluidos de origen volcánico que salen del magma y que lo están calentando”, aunque insistió en que se trata de un escenario aún “bastante remoto”.
Añadió que solo un cambio claro en los parámetros de vigilancia permitiría modificar esa valoración: “Hasta que no se detecten claramente señales relacionadas con el movimiento de magma, como lo que se observó antes de la erupción de El Hierro o antes de la erupción de La Palma, no tenemos evidencia de un cambio de la probabilidad de erupción a corto y medio plazo”.

El responsable de Involcan recordó además que la actividad no se circunscribe a un único volcán: “Lo que está ocurriendo no es en el Teide, es en la isla de Tenerife, y el estratovolcán es solo uno de los sistemas volcánicos de la isla”.
También reconoció la complejidad del seguimiento científico de estos procesos: “No siempre teniendo uno más uno más uno va a dar tres, y yo sé que la gente muchas veces duda de nosotros; hasta nosotros dudamos de nosotros”.
«El sistema de monitorización más avanzado del mun»
En cuanto a la vigilancia, D’Auria destacó el alto nivel de instrumentación existente en la isla: “Tenerife es una de las islas que tiene el sistema de monitorización más avanzado del planeta, y seguimos cada día mejorando”.
En este contexto, anunció la instalación de nueva tecnología puntera: “Ahora estamos instalando uno de los sensores más sensibles, gravímetros cuánticos, y Tenerife va a ser el único sistema volcánico en el planeta que dispondrá de tres sensores de este tipo”.
El director del Área de Vigilancia Volcánica insistió en un mensaje de tranquilidad, aunque sin olvidar que, “claramente esta actividad recuerda que Tenerife es una isla volcánicamente activa y, antes o después —esperamos lo más lejos posible—, habrá otra erupción”.

Sobre los plazos, D’Auria admitió que no es posible hacer una previsión exacta, pero mostró confianza en el escenario actual: “No es posible cuantificar exactamente cuántos meses, pero siento bastante confianza; es decir, por lo menos unos tres o cuatro meses de ventana podemos decir que la probabilidad de erupción sigue siendo baja”. Esa evaluación, matizó, podría cambiar únicamente “en el momento en el cual aparezcan señales de diferentes tipos que indiquen claramente un proceso de ascenso de magma”.
Finalmente, al ser preguntado por otras islas del archipiélago, el científico señaló que, atendiendo al registro histórico y prehistórico, “sin duda La Palma también tiene una probabilidad bastante alta”, junto a El Hierro, y recordó que Gran Canaria, aunque a menudo se percibe como inactiva, “la verdad lo es y ha tenido decenas de erupciones pequeñas, afortunadamente, en los últimos miles de años”.





















































