PLANETA CANARIO
Teresa Laborda, la enfermera residente en Tenerife que desde hace años pleitea judicialmente contra la Esclavitud del Cristo de La Laguna para que acepte mujeres, ha anunciado su intención de recurrir ante el Tribunal Constitucional por vulneración de derechos fundamentales la reciente sentencia del Tribunal Supremo que da la razón a esta asociación religiosa y le deniega ser miembro, anulando así una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TJSC) que había declarado ilegal el artículo de los estatutos que sol permite ser socios a hombres.
Laborda había ganado el litigio en un Juzgado de primera instancia, el 2 de Santa Cruz de Tenerife, y la Esclavitud del Cristo recurrió ante la Audiencia Provincial, que ratificó que debía modificar sus estatutos. Pero la conocida e histórica cofradía lagunera apeló ante el Tribunal Supremo, cuyo criterio ha tumbado las dos sentencias anteriores.

Hay que tener en cuenta además que en este proceso judicial el Obispado de Tenerife, como señaló la Audiencia Provincial en la sentencia ahora anulada, «se allanó a la demanda, sujetándose a la jurisdicción ordinaria, exhortando a la Esclavitud a modificar sus estatutos para abrir su asociación a las mujeres, y haciendo suyas las palabras del Santo Padre Benedicto XVI sobre la importancia y el valor de la participación de las mujeres en la Misión de la Iglesia Católica».
Laborda, en conversación con PLANETA CANARIO, ha asegurado que no comparte la sentencia del Supremo, por lo que acudirá a todas las vías legales que aún le queden para lograr lo que considera un objetivo justo, por lo que ahora su abogada se encuentra analizando la sentencia para la posible presentación de una recurso ante el Constitución. Esta ciudadana sabe que apelar ante el Tribunal Constitucional es complicado, pues solo una pequeña parte de los recursos los admite, pero insiste en que llegará hasta donde pueda, y, si fuera necesario, ante tribunales europeos.
“La Fiscalía del Supremo nos apoyaba plenamente, su informe era favorable, así que no sabemos qué ha podido pasar”, ha declarado públicamente Laborda, quien opina que no hay ninguna razón que justifique la exclusión de la mujer en esta hermandad, salvo esa, la discriminación por sexo, algo que no lo permite la Constitución, por lo que entiende que si una asociación quiere tener un estatus como tal al amparo del ordenamiento jurídico en España, tiene que respetar los derechos fundamentales.
En este sentido, su abogada, Andrea Cáceres, ha recordado en declaraciones a los medios de comunicación que “el fiscal, tanto en la primera instancia como en el propio Tribunal Supremo, redactó un informe a favor de la demanda de Teresa Laborda, considerando claramente que se vulneraba su derecho a la igualdad y a la libre asociación”.
Y subraya la letrada que el hecho de que la Esclavitud lleve cinco siglos sin admitir a mujeres -en sus orígenes su composición era mixta- no es una justificación para discriminarlas en el siglo XXI, por lo que su criterio es que, si bien se trata de una asociación privada “debe aplicarse el principio de igualdad y no discriminación por razón de sexo”.





















































