VICENTE PÉREZ
El problema de los vertidos de aguas residuales al mar sin el debido tratamiento para evitar daños al medioambiente ha hecho correr ya ríos de tinta. En 2017 el Gobierno canario elaboró el último censo al respecto, en el que se inventariaron 277 puntos de vertido al océano no autorizados, repartidos prácticamente al 50% entre las dos provincias, del total de 394 conducciones por donde salen aguas residuales al mar en el Archipiélago.
Los correctivos de las sanciones de la Unión Europea por incumplirse en Canarias la directiva de aguas residuales y algunos casos que han llegado a los tribunales -con imputación de cargos públicos- y, en los últimos años, las mayores inversiones públicas en saneamiento y depuración pueden hacer que los datos del próximo censo oficial mejoren, pero hay puntos del litoral donde, en lugar de ir a menos, el problema parece ir a más.
Es el caso de un vertido fétido en la costa de Granadilla, al que ya le dedicó PLANETA CANARIO un reportaje en enero de 2020, la situación, sorprendentemente, no solo no se ha resuelto sino que el lago maloliente que ya existía hacia el norte de la avenida costera del polígono industrial, y que ha dado pie al crecimiento de un cañaveral, donde se suelen ver aves muertas, ahora se ha formado justo tras la playa de callaos existente en la zona, donde este río nauseabundo se encuentra con el mar.
Por tanto, el vertido ya se encuentra claramente afectando al dominio público marítimo terrestre, en una zona que suele ser frecuentada en determinadas épocas del año por campistas, aunque últimamente el avance de este foco de infección ha sido un motivo disuasorio para acampar en las inmediaciones.

De dónde procede el vertido es una cuestión que solo pueden determinar los servicios de inspección administrativos y policiales. Estas lagunas pestilentes se encuentran frente al polígono industrial de Granadilla, a unos 400 metros de la explanada del puerto industrial, y a kilómetros de núcleos residenciales. La sociedad que gestiona el Polígono está formado por un 40% el Gobierno canario y el Cabildo, y un 10% los empresarios y el Ayuntamiento.
Las imágenes aéreas de Google Earth muestran la localización de este vertido:

En cualquier caso, en enero de 2020 este diario publicó que este es polígono industrial -uno de los más importantes de Canarias- carecía de sistema completado para gestionar sus aguas residuales. El siguiente vídeo fue grabado por esas fechas, y muestra la gran charca contaminante en el lado de la vía que da a tierra:
El Ayuntamiento de Granadilla informó entonces a PLANETA CANARIO de que ya estaba en licitación la contratación de las obras del proyecto constructivo de finalización de la conducción de estos líquidos de desecho y nueva estación depuradora de aguas residuales (EDARI), con el fin de poner en marcha un sistema de saneamiento, depuración y vertido, que lleva en trámite administrativo desde 2001, es decir, 19 años. El gobierno municipal granadillero aseguró en esas fechas que esperaba «solventar lo antes posible» este problema.
El Consejo de Administración de la sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, adjudicó el pasado añola ejecución de las obras y puesta en marcha del Sistema de depuración y reutilización de aguas residuales de Granadilla, por un importe total de 31 millones de euros. El contrato se ha dividido en cuatro lotes correspondientes a otros tantos proyectos: los colectores de medianías, bombeos e impulsiones de costa, la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Los Letrados y la Estación de Bombeo y Tratamiento de Aguas Residuales (ETBAR) de Ensenada Pelada.
El Polígono Industrial de Granadilla adjudicó a una UTE entre Cadagua y Ferrovial Construcción las obras de finalización de la conducción de desagüe y nueva estación depuradora de aguas residuales industriales (EDARI),para un caudal medio de tratamiento de 1.120 m3/día.

El mayo de 2021 SE publicó en prensa que el Ayuntamiento ya había concedido la licencia de obras de la nueva conducción de desagüe y EDARI del polígono industrial, con un presupuesto global de 5.771.660 euros. Desde el consistorio se ha confirmado a PLANETA CANARIO este lunes 25 de abril que las obras ya se están ejecutando, así como otra estación depuradora en Los Letrados.
El problema, en cualquier caso, viene de viejo. Tan lamentable humedal costero viene siendo denunciado por el Foro Canario contra la Incineración desde hace años.

Este blog de contenidos medioambientalistas asegura que en 2017 lo puso en conocimiento del SEPRONA en Madrid y ya desde el año 2020 se preguntaba cómo es que no se había hecho absolutamente nada por resolver esta laguna infecta, como mínimo llevando estas aguas en cuba adonde proceda para su tratamiento.
Desde 2012 el Foro contra la Incineración publicó en Youtube vídeos de vertidos de tierra al mar en este polígono industrial.





















































